CULTURA EXPOSICION SOFIA GANDARIAS El Siglo de Europa
 
   

                                     Nº 1192. 17 de marzo de 2017

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El exministro y expresidente del Parlamento Europeo, Enrique Barón, junto al rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Andradas./ FERNANDO MORENO

En la Facultad de Bellas Artes de la Complutense de Madrid

Gran exposición póstuma de Sofía Gandarias

José García Abad

Hasta el próximo 18 de abril tenemos la oportunidad de disfrutar de la obra de Sofía Gandarias que se nos ofrece casi de forma completa gracias a la plena dedicación a su legado de Enrique Barón, su viudo.
Gandarias estará presente hasta dicha fecha en la sala de exposiciones de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, de lunes a viernes, de 10 a 14 h. y de 16 a 19 h.
“Lo más grande que se puede decir de un pintor es que tenga un mundo propio, reflexiona Guillermo Solama, director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza, quien añade: “Ella lo tenía. Un mundo de figuras estremecedoras, de fantasmas, de sombras”.
Todo un mundo que choca profundamente en quienes hemos disfrutado de su amistad con su finura de chica bien, con su elegancia nada impostada, que le salía de natural, de gente de buena familia vasca, de su natal Guernica.
La sorpresa derivó en escándalo respecto a algunos de los personajes elegidos por ella para sus penetrantes retratos, conmovedores ensayos de interiores, una selección que dice tanto de Sofía como de sus elegidos.


Eligió para su pincel a  personajes muy variados a quienes ella admiraba: Federico García Lorca, Borges, Rubén Darío, Julio Cortázar, Saramago, Walter Benjamin, Carlos Fuentes, María Curie, Kafka, entre otros. Pero fue el retrato de La Pasionaria el que provocó una irritación profunda en personas de su entorno.
Choca el contraste entre su finura burguesa y lo tremendo de algunos de sus cuadros como los dedicados a Primo Levy. El escritor italiano, resistente antifascista internado en Auschwitz la impresionó profundamente. Lo mencionaba con frecuencia en sus comentarios con los amigos como el gran advertidor, el “Yo Acuso” que denunciaba hasta que extremo puede llegar la deshumanización del hombre.
Fue también el horror lo que fijó la penetrante mirada de Sofía en Sarajevo, a cuya tragedia dedico sus obras más estremecedoras.
Sofía sorprendía porque no respondía a lo que su cara prometía pero la contradicción era solo aparente. Ella no lo hacía por provocar, por “épater le bourgeois” cuando aún la burguesía se epataba. La explicación es sencilla: lo que pasaba es que, simple y claramente, Sofía fue una persona muy sensible al sufrimiento ajeno, sinceramente comprometida en la lucha contra las injusticias de todo tipo. Por supuesto sufría con las que se cometen contra la mujer, pero también con las que padecen los pobres de la Tierra y quienes sufren de la opresión política o de otro tipo. La obra de Sofía Gandarias (Guernica,1951-Madrid, 2016), formada en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, está presente en importantes museos y colecciones públicas y privadas, tanto nacionales como internacionales.

La actriz Concha Velasco (izqda.) y Francisca Sauquillo (dcha.), presidenta del Comisionado de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid, posan junto a sus retratos, presentes en la exposición póstuma de Sofía Gandarias./ FERNANDO MORENO