TIEMPOS DE HOY El Siglo - Tiempos de hoy
 
   

                                              Nº 1193. 24 de marzo de 2017

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Tiempos de Hoy

Afecta a uno de cada seis españoles

Dolor crónico: enfermedad, no síntoma

Cuando el médico ya no puede hacerse cargo, cuando el dolor es complejo, duradero, crónico, entonces hace falta recurrir a la Unidad del Dolor, un equipo de especialistas, médicos y enfermeros que saben tratar específicamente el dolor.

Verónica Gayá

El sistema sanitario tiene que poner en manos de los profesionales de las Unidades del Dolor los recursos necesarios, hoy insuficientes.

Sufrir un dolor crónico desgasta el cuerpo y la mente, marchita el día a día de pacientes desesperados que no encuentran salida a su malestar. El dolor se entiende como parte de una enfermedad, se soporta, se tolera; sin embargo, cada día más especialistas entienden el dolor, y lo combaten, como enfermedad en sí misma, y no como la consecuencia de otra. Saben que las consecuencias de permitir que sus pacientes vivan con sufrimiento son agotadoras, devastadoras y, a la larga, mucho más caras que ayudarles a encontrar una salida a la pesadumbre que supone un dolor crónico.

Un problema sin resolver que afecta a más de cinco millones de españoles, con una prevalencia mayor en mujeres y que aumenta conforme avanza la edad. El coste económico es muy elevado, consecuencia de muchas bajas laborales y de un deambular constante de pacientes por distintos especialistas que no actúan de manera conjunta. 

Se enfrentan a la búsqueda de tratamientos que pueden resultar muy complejos y en ocasiones deben sumar sus fuerzas muy distintas especialidades: reumatólogos, psicólogos, rehabilitadores, fisioterapeutas, traumatólogos... que generalmente son coordinados por un médico anestesiólogo.

El dolor crónico afecta a uno de cada seis españoles. Al contrario que el dolor agudo, aquel que se activa cuando nuestro organismo no funciona correctamente, el que funciona como una alarma frente a un peligro o un daño, el dolor crónico lo define así la Asociación Internacional de Estudio del Dolor: el que persiste en el tiempo y afecta severamente a la esfera emocional, familiar y laboral, pudiéndose considerar una enfermedad en sí mismo. El tiempo medio de duración de un dolor crónico suele ser de nueve años, aunque un 35 por ciento de los pacientes lo sufre durante toda su vida.

En definitiva, un 17 por ciento de la sociedad lo padece, y sin embargo en España existen pocas más de 180 Unidades del Dolor, cuyos tiempos de espera en muchas de ellas son de más de seis meses. La población a veces soporta y entiende el dolor como parte de una patología y demasiadas veces no reclama, ni lucha, por desconocimiento, un tratamiento que alivie o elimine su dolor. Sólo cuando se entienda la importancia de su gravedad y de sus soluciones se ofrecerán a la sociedad los medios para que el dolor no repercuta ni empeore sus vidas. El  sistema sanitario tiene que poner todos los recursos al alcance de quienes se especializan en curar estos complejos dolores, pero también los pacientes tienen que aprender a no asumir ni sufrir una dolencia, sino a combatirla, convirtiéndose en agentes activos de su propia recuperación.  

Tratamientos
Es complicado trata el dolor crónico exclusivamente a base de medicamentos. Cuando los dolores se prolongan más allá de un tiempo, a los analgésicos y a los opiáceos se le suman antidepresivos, que no sólo ayudan a manejar el estado emocional, sino que además regulan los niveles de serotonina.

En estas unidades es frecuente la realización de algún procedimiento quirúrgico o técnicas contra el dolor (no quirúrgicas). Son intervenciones que no requieren hospitalización, como los bloqueos nerviosos por infiltración, por radiofecuencia, por neuroestimulación o incluso la implantación de una bomba de infusión de analgésicos.

Sin embargo, el tratamiento del dolor crónico va mucho más allá y requiere en la mayoría de los casos de rutinas y dietas que soporten un nuevo estilo de vida. En los últimos años, también las terapias alternativas se hacen cada vez más hueco en estas unidades: técnicas de relajación, yoga, acupuntura... cuentan con espacios cada vez mayores en estos centros donde toda ayuda es poca.

A la complejidad del tratamiento de un dolor crónico, se le suman además las individualidades de cada caso. Los diferentes dolores que se tratan en la Unidad de Dolor se pueden agrupar en dos bloques: por un lado, los nociceptivos, que afectan a alguna parte del cuerpo, y, por ptra,  los neuropáticos, provocados por un fallo en una estructura nerviosa central o periférica.

Algunos de los pacientes más comunes de la Unidad del Dolor son aquellos que sufren dolores muy intensos tras una intervención quirúrgica, o los pacientes oncológicos.

Los dolores musculoesqueléticos son muy frecuentes: artitris,  cervicales, lumbalgia, así como los neuropáticos, como los provocados por neuralgias y neuropatías, los viscerales y los vasculares.

Al día

Ayúdate

La premiada Painometer permite medir la intensidad del dolor.

Tomar las riendas de nuestro dolor, conocer sus orígenes, sus puntos débiles, gestionar nuestros actos y nuestras emociones para manejarlo... son claves en la recuperación y el alivio de los dolores más fuertes. Esta semana queremos ayudarte con algunas aplicaciones que te pueden hacer entender y controlar mejor tu dolor y que mejorarán la comunicación con tu médico o tu especialista.  

La mayoría se basa en un diario electrónico con el que ir apuntando y tomando conciencia de los procesos que desarrollamos respecto al dolor. Muchos ayudan en la toma de medicación.

Painometer: permite en un primer plano medir la intensidad del dolor con varias escalas: la Escala de Caras de Dolor Revisada (aparecen dibujos con caras), la Escala Numérica, la Escala Visual Analógica y la Escala Analógica de Color. Ha sido ganadora del premio mHealth-Mobile World Congress Barcelona.

HeadApp: diseñada para los que sufren dolor de cabeza. Ofrece la posibilidad de registrar no sólo el grado, sino el tipo de dolor, su duración, los tratamientos utilizados, otras terapias...

Diario del Dolor (Catch My Pain): es una de las más conocidas, es intuitiva y te permitirá describir el tipo de dolor y el lugar donde te duele, la medicación, incluso mantener un registro de la climatología, de tu nivel de estrés... toda la información se puede exportar para compartirla fácilmente con el médico.

OurHurt: permite registrar el dolor y además compartirlo al instante con el médico.
 

 

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