LA GUIA Tiempos de hoy
 
   

                                  Nº 1195. 7 de abril de 2017

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La Guia


Irene Escolar y José Luis Torrijo en una escena de la obra / VANESSA RABADE

Teatro
Imborrable

Blackbird, obra de David Harrower, dirigida por Carlota Ferrer y protagonizada por Irene Escolar y José Luis Torrijo, se representa en el Pavón Teatro Kamikaze dentro del XXXIV Festival de Otoño a Primavera de la Comunidad de Madrid. El certamen ha encargado a una de las más jóvenes y prometedoras directoras la puesta en escena de uno de los textos más controvertidos de los últimos años. Con Blackbird, el autor británico tensa los límites de lo moralmente aceptable a través del reencuentro entre un hombre y una mujer que tratan de curar una herida imborrable.
Hasta el 7 de mayo en el Pavón Teatro Kamikaze (Calle Embajadores, 9. Madrid)


Retrato de niña, 1638-44. De Diego Velázquez. Nueva York, The Hispanic Society of America.

Exposición 
Tesoros de ida y vuelta

El Museo del Prado presenta en el Edificio Jerónimos Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico, una oportunidad para disfrutar de más de 200 obras pertenecientes a Hispanic Society, institución con sede en Nueva York creada para la divulgación y estudio de la cultura española en Estados Unidos.
La Hispanic Society posee la más importante colección de arte hispano fuera de nuestro país, con más de 18.000 piezas que abarcan del Paleolítico al siglo XX, y una biblioteca extraordinaria con más de 250.000 manuscritos y 35.000 libros raros, entre los que se incluyen 250 incunables. Ninguna otra institución en el mundo, incluyendo España, permite por sí sola un recorrido tan completo por nuestra historia, arte y cultura.
Piezas arqueológicas, escultura romana, cerámicas, vidrios, muebles, tejidos, metalistería, arte islámico y medieval, obras del Siglo de Oro, arte colonial y del siglo XIX latinoamericano y pintura hispana de los siglos XIX y XX se muestran en un recorrido cronológico y temático con obras tan relevantes como La Duquesa de Alba de Goya o Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares de Velázquez.
Hasta el 10 de septiembre en el Museo del Prado (Paseo del Prado, s/n. Madrid)

 


Fotograma de la película.

Cine
Autorretrato de artista

Las sendas no precisamente rectilíneas de las atormentadas películas de David Lynch, uno de los directores más personales de las últimas décadas, se entrecruzan con su trabajo menos conocido en España como artista plástico. El documental David Lynch. The art of life que se estrenó en el pasado Festival de Venecia es una auténtica joya gracias al retrato generado por el mismo Lynch en torno a su juventud y sus inicios en el arte. No hay referencia a película alguna, excepto a la primera Cabeza borradora de la que cuenta las condiciones en las que se hizo, en un sótano de un edificio casi abandonado y durante un dilatado periodo.
El documental deja al autor hablar sobre él, recordar su infancia, la relación con su padre, que en este caso no es el "malo" y autoritario de otras biografías, sino un hombre comprensivo que no pertenece al mundo artístico, el descubrimiento del arte, los primeros pasos por el mundo de la plástica, la primera vez que consumió marihuana, su primera mujer, la paternidad...Todos esos conceptos van surgiendo a través de la voz pausada, lenta, cansina pero expresiva del director de Terciopelo azul.
Todo ello en el desordenado y caótico estudio de pintura donde va trabajando sus peculiares obras en las que utiliza los más variados componentes, de plastilinas a pájaros muertos, a través de un proceso que el espectador sigue paso a paso. El lenguaje técnico que los realizadores utilizan es impactante, y en ningún caso interrumpe el discurrir de la voz de Lynch y su testimonio. Así se compone una obra sobre otra obra, en sucesivas capas –Lynch, pintura, documental... – que se van superponiendo  hasta lograr un documento de especial valor por sí mismo, en el que la música nunca es un simple acompañamiento. Un documental que se ha convertido en clásico al poco de nacer.