TRIBUNA Bustinduy Tiempos de hoy
 
   

                               Nº 1197. 21 de abril de 2017

- - --




Tribuna / Pablo Bustinduy

Las elecciones francesas
y el futuro de Europa


Si Mélenchon pasa a segunda vuelta, el cataclismo geopolítico para el establishment de Bruselas será de magnitud histórica. Si no lo logra, habrá sentado una poderosa base para extender la rebelión democrática frente a la deriva europea, en un tránsito hacia el corazón de Europa que es y será fundamental y decisivo en el medio plazo

Las elecciones en Francia parecían estar determinadas de antemano. El guión es conocido, pues se aplica ya en casi todos los procesos electorales del continente europeo. A la ciudadanía se le ofrece una única elección: o la continuidad pura y dura del establishment, en cualquiera de sus flexiones de centro izquierda o centro derecha, o la alternativa de una opción presuntamente “antisistema”, en este caso encarnada por Marine Le Pen, la subcomandante en jefe de la internacional reaccionaria, cuyo programa explota conscientemente el discurso del odio, la xenofobia y el miedo al diferente, pero en la práctica, lo vemos en los primeros meses de la Presidencia de Donald Trump, no afectaría a lo esencial de las relaciones de propiedad ni de las dinámicas socioeconómicas que afectan a esas poblaciones cada vez más sometidas a situaciones de desigualdad, precariedad, incertidumbre y exclusión social. Una vez más, el mismo esquema: votar por el mal menor, votar para que todo siga igual, votar para que no caigamos en una espiral desenfrenada de degeneración política, votar por la austeridad aunque sea con la nariz tapada. Ya vimos en los Estados Unidos los límites materiales de esa lógica electoral.

Mientras escribo este artículo quedan aún unos días para la primera vuelta de las elecciones francesas, que ya habrán arrojado su veredicto cuando llegue la revista a manos del lector. Pero algo ha sucedido en estas últimas semanas que, de manera casi independiente de ese resultado, merece la pena resaltar. En Francia, y más concretamente en la candidatura de la Francia Insumisa de Jean Luc Mélenchon, se ha demostrado una vez más que no hay nada inevitable o fatal en esa presunta encerrona con que se pretende ahogar la política en el silencio implacable de la austeridad. Es posible articular alternativas democráticas, racionales y razonables, profundamente movilizadoras, que contradigan el derrotismo que nos lleva a esa renuncia a la política, a esa dejación democrática que no cesa de producir desastres en el continente. Si Mélenchon pasa a segunda vuelta, el cataclismo geopolítico para el establishment de Bruselas será de magnitud histórica. Si no lo logra, habrá sentado una poderosa base para extender la rebelión democrática frente a la deriva europea, en un tránsito hacia el corazón de Europa que es y será fundamental y decisivo en el medio plazo.

Hace apenas tres años, el paisaje electoral europeo era bien diferente. El ciclo de elecciones en el sur de Europa (Grecia, Portugal, España, Irlanda) dirimía la posibilidad de articular programas macroeconómicos de salida de la crisis alternativos al dogmatismo austeritario impuesto por Bruselas. Así se explica la reacción del establishment europeo frente al gobierno griego: tenía por objetivo negar de una vez para siempre la posibilidad misma de articular proyectos de sociedad diferentes en el seno de la Unión Europea. Las repercusiones de ese aplastamiento de la voz democrática del pueblo griego fueron innegables: hoy en Europa se vota sistemáticamente entre austeridad o barbarie. Pero lentamente, pese a los sinsabores y las dificultades, ese proceso sigue avanzando, sigue buscando la luz. Eppur si muove. Nos jugamos en ello el futuro de Europa, y el nuestro propio.

 

Firma

Estudió Ciencias Políticas y Humanidades. Completó su formación en el Instituto de Estudios Políticos de París y en la New School for Social Research de Nueva York. Ha trabajado como profesor de Filosofía en varias universidades norteamericanas y como ensayista, traductor y editor de obras relacionadas con la filosofía, la economía y el pensamiento político. Regresó a España dos veces: durante el 15-M y cuando nació Podemos. Desde entonces ha trabajado coordinando la delegación en el Parlamento Europeo y desde marzo de 2015 dirige la Secretaría de Relaciones Internacionales. En diciembre de 2015 volvió a Madrid para presentarse en las listas al Congreso para las Elecciones del 20-D. Desde entonces es Diputado por Madrid y Portavoz del Grupo Confederal de Unidos Podemos en las Comisiones de Asuntos Exteriores y Unión Europea.

   

 
-

-

Sin Maldad
José García Abad


. Tribuna
Miguel Ángel Aguilar

-
Tribuna
María Jesús Serrano

-
Tribuna
Pablo Bustinduy


-

Tribuna
Belén Hoyo


-
Tribuna
Joan Tardà



- Tribuna
Cristina Antoñanzas

-

Tribuna
Carles Campuzano



-El Acento
Inmaculada Sánchez


-
Tribuna
Sergio del Campo



.

El Spinnaker
Graciano Palomo



.

Tribuna
Bruno Estrada


.Tribuna
José Antonio Pérez Tapias



- La Quincena Judicial
José M. Benítez de Lugo



-

Tribuna
José Luis Centella


,La Economía Desde Mi Observatorio
Carlos Berzosa



,

Tribuna
Julio Rodríguez


- De la Cultura
y la Ciencia
Mauro Armiño


.

Tribuna
Pere Navarro



.

Crónicas Marxianas
Julius G. Castle