Primarias PSOE Pedro Sánchez Tiempos de hoy
 
   

                           Nº 1200. 12 de mayo de 2017

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Tribuna / Pedro Sánchez, candidato a las primarias del PSOE

Por una nueva socialdemocracia

“Una mayoría de la población espera y desea volver a confiar en un gran partido socialdemócrata que ocupe su espacio propio en la izquierda, que enarbole la bandera de la regeneración moral y política”

 

“Queremos avanzar hacia un nuevo modelo de partido del siglo XXI que recoja y actualice las mejores tradiciones históricas del PSOE, que siempre fue una escuela viva de ciudadanía y una organización de hombres y mujeres libres e iguales, a los que se les consultaba y decidían sobre las grandes cuestiones políticas”

Los ciudadanos de muchos países europeos vienen reclamando –y echando en falta− una nueva socialdemocracia capaz de hacer frente a los grandes problemas y fracturas sociales y laborales que se ciernen sobre la población. Demandan una socialdemocracia que tenga credibilidad y que sea capaz de concitar en torno suyo los apoyos necesarios para formar el nuevo tipo de gobiernos comprometidos que ahora se necesitan.

El proyecto que lidero intenta dar respuesta a las demandas y las necesidades sociales de revertir las fracturas desigualitarias que están abriéndose en nuestras sociedades, y que afectan especialmente a sectores sociales muy concretos: a los jóvenes que ven cómo se les cierran oportunidades de tener un empleo y un salario decente y un modo de vida propio; a las mujeres que cobran salarios menores por realizar las mismas tareas y que aún sufren discriminaciones machistas, violencia de género y dificultades para conciliar su trabajo y su vida familiar; a los ancianos que ven cómo sus pensiones pierden capacidad adquisitiva; a los niños que se ven sometidos a padecer la ignominia de la pobreza infantil, cuando no la pérdida de igualdad de oportunidades para estudiar y poder mejorar; a los residentes en determinadas zonas que sufren en carne propia los efectos del cambio climático y las consecuencias de políticas que no tienen en cuenta las consecuencias de las alteraciones de los equilibrios medioambientales; y, en fin, a muchos ciudadanos que se indignan cada día ante múltiples casos de corrupción y de saqueo sistemático de las arcas públicas por parte de quienes intentan hacer de su vida política una plataforma para el enriquecimiento personal ilícito e indigno.

Empleo y decencia
Todos estos grupos y sectores sociales conforman en nuestros días una mayoría de la población que espera y desea volver a confiar en un gran partido socialdemócrata que ocupe su espacio propio en la izquierda, que enarbole la bandera de la regeneración moral y política y del compromiso con políticas económicas y sociales que vuelvan a restablecer los equilibrios y los compromisos propios del Estado de Bienestar, y las garantías de empleo e ingresos que permitan a todas las personas disfrutar de su condición de ciudadanos de primera, sin discriminaciones, postergaciones y exclusiones.

No es lógico ni justo que en sociedades prósperas en las que la economía vuelve a crecer y donde aumentan escandalosamente las fortunas de los más ricos, el bienestar y las oportunidades de empleo y de vida digna sean negadas a millones de personas, que ven empeorar sus condiciones vitales y que, incluso teniendo trabajo, con salarios tan escasos no les es posible superar el nivel de la pobreza. Situación en la que se encuentran cerca de tres millones de trabajadores españoles.

Por eso, el proyecto programático y estratégico que encabezo (http://sanchezcastejon.es/wp-content/uploads/2017/05/DOCUMENTO-POR-UNA-NUEVA-SOCIALDEMOCRACIA.pdf) plantea una nueva política económica y social orientada a hacer frente a tales retos y necesidades sociales.

Nos proponemos hacerlo contando con la participación y la corresponsabilización de los hombres y mujeres que ahora forman parte del PSOE, y de todos aquellos que estén dispuestos a incorporarse a nuestras filas y a participar en esta causa justa e ilusionante.

Para ello, queremos avanzar hacia un nuevo modelo de partido propio del siglo XXI que recoja y actualice las mejores tradiciones históricas del PSOE, que siempre fue una escuela viva de ciudadanía y una organización de hombres y mujeres libres e iguales, a los que se les consultaba y decidían sobre las grandes cuestiones políticas. Nos proponemos hacerlo desde un compromiso firme de decencia personal y de regeneración y renovación de nuestra organización, sabiendo que solo así –empezando en nuestra propia casa− lograremos que la honradez a los políticos –igual que el valor a los militantes− no sólo se les presuponga, sino que se garantice de forma concluyente y clara.

Según todas las encuestas sociológicas, los dos principales problemas de España en estos momentos son el paro y la corrupción, a los que se añaden, en tercer lugar, las insuficiencias y retrocesos en las políticas sociales propias del Estado de Bienestar. Y a ello vamos a dedicar en esta candidatura todo nuestro entusiasmo, trabajo y tesón.
La experiencia histórica nos enseña que sólo con ideales, con proyectos bien articulados y estudiados, con liderazgos coherentes y con equipos preparados y comprometidos, se logra sacar adelante y llevar a la práctica programas como el de “Una nueva socialdemocracia”.

Por eso, con toda modestia y con firme convicción, he presentado mi compromiso a optar de nuevo a la Secretaría General del PSOE. Y lo hago –lo hacemos yo y los que me acompañan−, sabiendo que el camino no va a ser fácil y que sólo representamos a la militancia socialista –que no es poco−, mientras que sectores poderosos y grupos anquilosados en el ejercicio del poder nos ponen –y nos van a intentar poner− todo tipo de obstáculos, incluso en lo que concierne a la difusión veraz de nuestros propósitos y proyectos. Sin embargo, todos aquellos que quieran conocerlos directamente pueden hacerlo en nuestra página web, y a través de las numerosas plataformas que, desde la base, están apoyando mi candidatura y participando en las actividades y debates que organizamos.

La apuesta no es pequeña, y tengo la enorme fortuna de contar con el apoyo y el aliento de muchas personas que no vienen a la política a pedir nada, ni a enredar en redes clientelares, ni en plataformas de autopromoción, sino que vienen simple y llanamente a ayudar en todo lo que puedan a un proyecto ilusionante de regeneración y de renovación organizativa. Que falta hacía. Ese es, en mi opinión, el camino de la nueva socialdemocracia que ahora debemos seguir.

 

 

 

 
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