Entrevista Gonzalo San Segundo Tiempos de hoy
 
   

                           Nº 1201. 19 de mayo de 2017

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Entrevista / Luis Eduardo Siles

Gonzalo San Segundo, periodista y escritor

“Cambio16’ revolucionó la forma de hacer periodismo en España”

En el libro El cambio de España-Los protagonistas de la Transición (Almuzara) sostiene que durante una época, cuando se dedicó al periodismo de investigación en Cambio16, la publicación en la que ha transcurrido la mayor parte de su vida profesional, fue “un periodista más temido que conocido”. Gonzalo San Segundo (Ávila, 1948) recoge en este libro la historia de Cambio16 y de aquellos años convulsos en España contada por él mismo y con testimonios de periodistas que trabajaron en el semanario. Y asegura: “Cambio16 constituyó el inicio de lo que podríamos llamar el nuevo periodismo español”


F. MORENO

“En aquellos años de ansia de democracia había cierta hermandad entre políticos democrátas y periodistas demócratas”   “Mi libro cuenta la Transición vista por los periodistas que la vivieron, la describieron y la publicaron en Cambio16

En El cambio de España define usted Cambio16 como “la revista que revolucionó el periodismo de este país y que contribuyó tanto a la restauración de la democracia”. ¿Qué le ha llevado a escribir este libro?
Este libro nace en cuanto a su primera y principal concepción en 1981. En ese año, en noviembre, con motivo del décimo aniversario de Cambio16, que se creó en noviembre de 1971, Juan Tomás de Salas, el fundador, ya fallecido, convocó un premio para que alguien escribiera la historia de Cambio16 hasta ese momento. El premio tenía como lema “Cambio16 y la democracia española”. Yo me presenté, como cualquier otro pudo hacerlo, y el premio quedó desierto. Y yo me extrañé mucho del motivo por el que ese galardón quedó desierto, porque era un jurado de prestigio el que había fallado, y me dijeron que mi trabajo era el mejor de los tres que habían concurrido, porque hubo dos trabajos más, pero que mi libro no estaba para salir a la imprenta. Y eso era lo que, al parecer, el editor quería. Al año siguiente, Juan Tomás de Salas hizo una segunda convocatoria, el mismo premio, con una dotación de un millón de pesetas para el ganador, y en las bases incluyeron una cláusula específica que decía que a ese premio no se podía presentar ninguna persona relacionada laboralmente con el Grupo 16. Era una cláusula redactada específicamente para que yo no me volviera a presentar, porque yo era redactor de Cambio16. Entonces yo metí aquel manuscrito en un cajón. Y, una vez jubilado, empecé a rescatar proyectos que guardaba en casa. Y uno de ellos fue ese libro. Me puse a redactarlo, a actualizarlo, a darle una óptica nueva, y así nació El cambio de España. Los protagonistas de la Transición.

Escribe usted: “A la lucha por el cambio político (de la dictadura a la democracia) se unió otro cambio, tan radical éste como el primero: introducir un nuevo modo de hacer periodismo en este país”.
Exactamente, Juan Tomás de Salas había vivido en Estados Unidos y en Londres, había trabajado en el Financial Times, y tenía in mente hacer una revista moderna en cuanto a periodismo se refiere. Y se inspiró en dos publicaciones: Time y Newsweek. Buscó hacer un periodismo de corte anglosajón, moderno, con frases cortas, directas, verbos con varios sentidos... Ese periodismo que se hacía en Estados Unidos lo trajo a España Juan Tomás de Salas. Y con esa vocación creó Cambio16. Porque en España, durante esos años, se hacía un periodismo acartonado, muy al dictado del Régimen, un periodismo excesivamente académico –por decirlo de alguna manera–. Y Cambio16 vino con un nuevo lenguaje y revolucionó la forma de hacer periodismo en España. No sólo la forma de hacer periodismo, sino el lenguaje periodístico: cómo hay que escribir, cómo hay que presentar las informaciones, los titulares, qué mensajes y cómo hay que darlos. Y eso constituyó el inicio de lo que podríamos llamar ‘el nuevo periodismo español’.

En el libro se refiere usted a dos fechas: diciembre de 1973 y junio de 1986. Y señala que “coinciden con el periodo central que este libro abarca, es decir, desde que Cambio16 apuesta por la información política, hasta los comienzos de su decadencia como revista referente de la Transición y del periodismo español”.
A finales de 1973 se produce un hecho importante en la dirección de Cambio16. Se va de director José Antonio Martínez Soler, porque la revista iba a tomar un rumbo nuevo, que era el de la información política, y a él no le interesaba eso. Le interesaban los temas económicos. Y se fue de Cambio16 para crear Doblón, una revista eminentemente económica. Y lo sustituye en el cargo un nuevo periodista que, según Juan Tomás de Salas, él consideraba top para dirigir la nueva etapa de Cambio16, Manolo Velasco. Y se había producido el asesinato de Carrero Blanco. Nombraron a Pío Cabanillas ministro de Información y Turismo, y con él llega una especie de apertura en la prensa española, una especie de dulcificación de la Ley Fraga de 1965, y entonces Cambio16 aprovecha este mejor tratamiento a la prensa para lanzarse, con cuidado, claro, a la información política. Entonces llega a la revista Pepe Oneto como corresponsal político. Y 1986 es una fecha en la que se dan dos circunstancias. Una, que Pepe Oneto, director durante diez años de la revista, se marcha del Grupo16. Había dejado la dirección del semanario un año antes, pero en 1986 se va definitivamente de la empresa. Y ese año, el PSOE revalida la mayoría absoluta en las elecciones generales. Una vez que sucede esto, para mí, la Transición política está consolidada. Y cierro así el periodo de Cambio16, el cambio que revolucionó el periodismo en este país, el Cambio16 que contribuyó decisivamente al cambio político. A partir de ahí llegaron otras circunstancias.

De la lectura del libro se desprende que usted considera a José Oneto como el mejor director que tuvo Cambio16.
Sin duda ninguna. No sólo porque fue el periodista que más años duró en el cargo, diez, sino porque fue el director que tuvo en sus manos toda la Transición española desde el punto de vista informativo. Y, además, como periodista, no ha habido en mi opinión un cronista político como Pepe Oneto. Luego, como director, dejaba hacer, confiaba en las personas. Fue un director bastante condescendiente. El mejor, sí.

Escribe José Oneto en el prólogo de El cambio en España: “Porque las páginas de nuestros medios, especialmente de nuestros semanarios, se habían convertido en curiosos parlamentos de papel que venían a sustituir al auténtico Parlamento que permanecía secuestrado desde el final de la Guerra Civil”. ¿Qué piensa usted?
En esos años, evidentemente, había mucha complicidad entre periodistas, indiscutiblemente pro democracia y antifranquistas, como los de Cambio16, con algunos políticos. Porque hasta 1976 no sale El País. Y entre 1974 y 1975 era Cambio16 el que lideraba la oposición al Régimen desde el punto de vista de los medios de comunicación, y los periodistas que ahí trabajaban eran inexcusablemente demócratas. Los políticos se arrimaban a aquellos medios en los que se sentían más cómodos. Y el medio, obviamente, en el que más cómodos se sentían, no todos, la mayoría, los socialistas, los socialdemócratas, el ala de la izquierda de la UCD, era Cambio16. De hecho, en las páginas de la revista abundan las firmas de estos políticos bajo columnas de Opinión. En esos años de ansia de democracia, había una cierta hermandad entre políticos democráticos y medios de comunicación y periodistas demócratas.

El libro consta de una primera parte ensayística e histórica, y una segunda en la que usted entrevista a periodistas que trabajaron en Cambio16.
La primera parte está basada fundamentalmente en ese manuscrito inicial que escribí en 1981, y en ella me refiero al estilo empleado, al lenguaje, todo el asunto de Cambio16 ante los jueces o ante la censura, y los secuestros que padeció la revista, entre otras cosas. Y como aporte novedoso está que pensé que la Transición ya se ha contado muchas veces, hay muchos títulos en las librerías que hablan de ese periodo, pero siempre se han fijado en la parte política y en los políticos como protagonistas. Y casi nadie ha consultado a los periodistas que vivieron aquello en primera fila, desde el combate informativo, y fueron testigos esenciales y presenciales de todos aquellos acontecimientos. Y entonces yo me dije: si Cambio16 tuvo ese protagonismo, voy a preguntar a mis compañeros cómo hicieron aquello y cómo lo vieron. He reproducido en el libro algunas cosas que están escritas en la revista. Y cosas que me han contado mis compañeros de cómo hicieron su trabajo, las dificultades que encontraron, la censura... El libro aporta la Transición, los hechos políticos e históricos vistos por los periodistas que lo vivieron, lo describieron y lo publicaron en Cambio16.   
   
Escribe usted: “Juan Tomás de Salas fue un periodista excelente, un empresario visionario y un pésimo gestor”
Efectivamente. Juan Tomás de Salas era periodista por encima de todo. Y creó una revista porque quería que España fuera un país democrático. Y esa publicación fue Cambio16. Evidentemente fue un visionario porque tuvo esa idea tan fenomenal de crear un producto que en los años 1976 y 1977 se convirtió en la cuarta revista del mundo occidental más vendida en los quioscos. Llegó a anunciar una tirada de 500.000 ejemplares. Sólo por detrás de Time, Newsweek y Der Spiegel. Y eso era muy importante. Pero, por otra parte, fue un mal gestor. Porque un buen gestor no hubiese permitido que Cambio16 llegase a la quiebra y suspendiera pagos de la manera que lo hizo, creando productos malos. Y haciendo caso al consejo de políticos, más o menos amigos, que lo único que hicieron fue aconsejarle en beneficio propio, no en beneficio de la revista.

Critica usted en el libro el apoyo que Juan Tomás de Salas ofreció a la que se denominó la operación Roca.
Sí, la operación Roca ya estaba cantada como un fracaso en las páginas del propio Cambio16 y algún periodista, caso del director, José Oneto, sostenía que iba resultar un fracaso porque así lo señalaban todas las encuestas. De hecho, el Partido Reformista Democrático, el PRD, de Miquel Roca, sólo obtuvo el 1% de los votos en aquellas elecciones. Entonces, que Juan Tomás de Salas apostase a caballo perdedor, advirtiéndole ya unos y otros de que iba a ser perdedor, fue realmente lamentable. Y mucho más lamentable, desde el punto de vista personal, resultó que se descubriese que Juan Tomás de Salas no sólo pertenecía al PRD, sino que era miembro de la Ejecutiva de ese partido. Porque ese compromiso político de cargo con el ejercicio del periodismo parecía incompatible. Máxime cuando a Luis González Seara, fundador y primer presidente de la empresa editora de Cambio16, se le hizo dimitir del Consejo de Administración cuando fue nombrado director general y, después, ministro de Educación por la UCD. Juan Tomás de Salas no quiso dimitir como presidente del Grupo 16 cuando se descubrió que era miembro de la dirección del PRD.   

 

 

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