La Quincena Judicial / J. M. Benítez de Lugo Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1204. 9 de junio de 2017

- - --






La Quincena Judicial / José Mariano Benítez de Lugo

Un
Tribunal de Justicia independiente


El principio de inmediación (que supone la presencia física de Rajoy ante el Tribunal) sólo resulta sacrificable por razones que no existían, o las ofrecidas por la oficina de Moncloa eran falaces

En nuestra anterior colaboración del 26 de mayo pasado, criticábamos que el presidente del Gobierno, a través de su oficina de Moncloa, pretendiese ser videodeclarante en el caso Gürtel, explicitando nosotros, pormenorizadamente, las razones por las que ello no debería ser así, sino que su declaración fuese mediante su comparecencia presencial ante el Tribunal en su sede de San Fernando de Henares, tal como habíamos solicitado en escrito dirigido al Tribunal.

Como ya es conocido, la Sección 2ª de la Sala Penal de la Audiencia Nacional, por mayoría, ha decidido que así sea. Y aunque tal decisión ya es conocida por habérsele dado notable difusión en los medios de comunicación, estimamos procedente insistir en que la misma merece toda clase de reconocimientos hacia el Tribunal que la ha adoptado, en la medida en que pone palmariamente de manifiesto la independencia del poder judicial frente a las innegables y torpes pretensiones del poder ejecutivo.

Y es que, en efecto, como sosteníamos en nuestro escrito solicitando la presencia física del presidente del Gobierno ante el Tribunal, no cabía aceptar una posición subordinada de un Tribunal de Justicia (poder judicial) respecto del poder ejecutivo pues, como se señala en el Auto dictado el 30 de mayo, el mismo “se sitúa en el mismo plano en cuanto a los poderes del Estado que el ejecutivo”.

Esto es lo que parecen no haber entendido los diversos portabocazas del Partido Popular cuando afirman que se está ante una discriminación negativa en el trato al Sr. Rajoy respecto de la existencia en el mismo procedimiento penal de declaraciones por videoconferencia (poniéndose el ejemplo de la declaración prestada por tal medio por el Sr. Mas), con olvido por una parte, de que la videoconferencia es un medio utilizado –y no siempre- cuando el declarante se halla fuera geográficamente de la sede del Tribunal, y por otro, que como bien recuerda el Auto del Tribunal citado, el principio de inmediación (que supone la presencia física ante el Tribunal), sólo resulta sacrificable cuando existan razones lo suficientemente fuertes como para derrotar ese principio, tal como señaló el propio Tribunal Supremo en su Sentencia de 17 de marzo de 2015, y las mismas no existían, o las ofrecidas por la oficina de Moncloa, eran falaces.

La decisión de la Audiencia Nacional supone un hito en la historia judicial española, un antes y un después en sus relaciones con el poder ejecutivo y por eso la ciudadanía debe felicitarse de la valentía, sentido del derecho y asunción de su posición institucional como poder judicial de los magistrados que han adoptado la decisión mencionada.

Firma

Es miembro del Colegio de Abogados de Madrid desde 1963 y Medalla de Honor de dicha institución concedida en 2016. Está en posesión de la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort por méritos a la Justicia y es presidente honorario de la Asociación de Abogados Demócratas por Europa y patrono de la Fundación Justicia y Paz.

-