Tribuna / José Luis Centella Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1204. 9 de junio de 2017

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Tribuna / José Luis Centella

A levantar la voz frente al cinismo
de estos tiempos


Hay que plantear un nuevo orden internacional donde desaparezca la OTAN y se regulen mecanismos para resolver los conflictos sin el uso de la violencia, tal y como proclamó la Constitución de la II República Española

Vivimos tiempos en los que el cinismo se impone en muchos ámbitos de la vida social y política. Por ejemplo, algunos de los que se indignan con toda la razón por la barbarie terrorista que azota parte de Europa y proclaman la superioridad ética de la escala de valores del Primer Mundo, no tienen ningún pudor para peregrinar a Arabia Saudí a la búsqueda de petrodólares. Hablamos de la misma Arabia Saudí que subvenciona a grupos que crean muerte y exilio para decenas de miles de personas en Siria, la misma que condena a sufrir latigazos en público a los trabajadores que piden aumento de sueldo y donde los derechos de la mujer trabajadora prácticamente no existen.

En Europa, gobiernos como los de España y Francia, que apoyan los bombardeos en Oriente Próximo sin ninguna consideración por la vida de la población civil, son los mismos que recortan derechos laborales y condenan a los trabajadores y trabajadoras de su país a la precariedad, al desempleo, a la pobreza y meten la tijera en la educación y la sanidad públicas de calidad.

Hay que rebelarse contra tanto cinismo. Hay que levantar la voz y poner las cosas en su sitio. Hay que denunciar que la guerra sólo provoca más guerra y que ningún conflicto se resuelve por la vía militar; que el mundo no es hoy más seguro que antes de las guerras de Afganistán, Irak, Libia o Siria. Hay que plantear un nuevo orden internacional donde desaparezca la OTAN y se regulen mecanismos para resolver los conflictos sin el uso de la violencia, tal y como proclamó la Constitución de la II República Española.

Al mismo tiempo, no es posible seguir tolerando, sin rebelarse, que el Gobierno venda que crea empleo, cuando la mayoría del mismo ni siquiera va acompañado de un salario digno que supere el nivel de la pobreza, y seguir permitiendo lo que persiguen en realidad, que es sustituir un empleo fijo por dos empleos nuevos, con menor coste para el empresario, algo que va muy bien para las estadísticas, pero muy mal para la mayoría de la población.

No es posible admitir que con el desarrollo de las políticas neoliberales impuestas desde 2010 se condene a las mujeres a soportar una brecha salarial cada día mayor o a que la clase trabajadora menor de 30 años soporte unos salarios y una precariedad laboral inhumana.

No es posible que los empresarios se aprovechen de unas reformas laborales desequilibrantes, que usan para bloquear la negociación colectiva y eliminar los derechos recogidos en los tradicionales convenios, sobre todo en aquellas empresas y sectores productivos donde no existe fuerza sindical.

El Gobierno del PP sigue adelante con las reformas de calado. Como ya hizo Aznar, aprovecha los Presupuestos Generales del Estado para introducir nuevos recortes laborales, poner más dificultades para la remunicipalización de servicios y prohibe a los gestores públicos establecer contratos indefinidos, salvo sentencia judicial, condenando a la precariedad a miles de trabajadores del sector público.

Las reformas laborales de 2010 y 2012 facilitaron a los empresarios lograr beneficios a costa de los derechos laborales, económicos y sociales. Disparan los niveles de desigualdad y pobreza. El Gobierno del PP ha terminado de desequilibrar las relaciones laborales en favor de los empresarios y ha degradado las condiciones de trabajo y de vida de la clase trabajadora.

Por todo ello, como decía, alguien tiene que rebelarse, y eso es lo que hicimos decenas de miles de personas el 27 de mayo en Madrid, en la mayor movilización producida en los últimos años. Es toda una señal que debe tener continuidad hasta desalojar democráticamente al PP del Gobierno. Este es el reto, es lo que han dicho la mayoría de militantes del PSOE en sus primarias y quienes respaldan la moción de censura que defiende Unidos Podemos el 13 de junio. Por lo tanto, es el reto que tienen las fuerzas sociales y políticas de la izquierda.

 

Firma

Actual coordinador de la Asamblea Político y Social de Izquierda Unida y secretario general del Partido Comunista de España (PCE) desde 2009. Maestro de profesión, fue concejal en el Ayuntamiento de la localidad malagueña de Benalmádena, provincia donde inició su actividad política y por la que fue elegido diputado al Congreso en 1993, 1996 y 2000. En la X Legislatura (2011-2015) volvió a la Cámara Baja como diputado por Sevilla, ocupando la portavocía del Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA-La Izquierda Plural. 

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