Tribuna / Pablo Bustinduy y Violeta Martín Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1204. 9 de junio de 2017

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Tribuna / Pablo Bustinduy y Violeta Martín

Rajoy, la política exterior y la nada


Rajoy fue a visitar a un presidente ilegítimo, Michel Temer, al que había dado la espalda prácticamente todo el continente. Desde que se comenzó a gestar el golpe en abril de 2016, las relaciones de Brasil con el resto del continente no han dejado de empeorar

El 23 de abril se celebró en Francia la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Mientras Europa se jugaba que una candidata abiertamente fascista pudiera ganar de nuevo las elecciones en el corazón mismo del continente, Mariano Rajoy realizó su primera visita oficial de la legislatura fuera de Europa. Destino: Brasil.

Rajoy fue a visitar a un presidente ilegítimo, al que había dado la espalda prácticamente todo el continente. Desde que se comenzó a gestar el golpe en abril de 2016, las relaciones de Brasil con el resto del continente no han dejado de empeorar, hasta el punto de que Ecuador, Bolivia y El Salvador hayan retirado a sus jefes de Misión del país. Temer estaba solo y sólo le había visitado Mauricio Macri, jefe de Estado de la Argentina. Rajoy decidió ser el segundo.

Así que Rajoy fue a reunirse con un presidente internacionalmente aislado, investigado por múltiples casos de corrupción vinculados al escándalo de Petrobras, que estaba ya entonces reprimiendo violentamente las protestas de su pueblo mientras intentaba cambiar la Constitución para retrasar las elecciones a 2020 y permanecer cuatro años en el poder sin pasar por las urnas. Es irónico que justo en esos días, en plena visita a un presidente acorralado por la corrupción, estallara la operación Lezo.

Desde aquellos días hemos sabido que el presidente Temer avaló la compra del silencio de Eduardo Cunha, otro personaje siniestro, expresidente del Plenario de la Cámara de Diputados brasileña y uno de los principales artífices de la destitución de la presidenta Rousseff –ella sí, votada por millones de brasileños–. También hemos sabido que el propio Temer solicitó a la Fiscalía General que se suspendiera una investigación en curso, violentando la separación de poderes. Hemos sabido que la Orden de Abogados de Brasil ha pedido al Congreso de los Diputados que inicie el proceso de impeachment contra Temer. Hemos sabido todo esto pero el Gobierno de España, lejos de reconocer el grave error que supuso esa visita, sigue enrocado en su defensa de Temer y afirmando que en ningún momento se ha vulnerado el Estado de Derecho ni la democracia en Brasil. Qué sería de esa percepción si los mismos hechos hubiesen sucedido del otro lado de la frontera de Roraima.

Lo triste es que esa orientación profundamente errónea de nuestra política exterior apenas cuenta con oposición. Si se repasan las principales iniciativas de los grupos parlamentarios en las Cortes en torno a Brasil, la nada se reproduce. Esa nada no concierne sólo a Brasil. El silencio es atronador también hacia los asesinatos de periodistas en México, el proceso de paz de Colombia, la falta de liderazgo en el nuevo tiempo que se abre en Cuba. Constantemente se dejan pasar oportunidades históricas para construir una verdadera política de Estado, sin paternalismos, que se ponga al servicio del futuro que hemos de compartir con nuestros pueblos hermanos.

La previsible caída en desgracia de Temer da cuenta de la situación absurda en la que se encuentra nuestra política exterior. Tenemos uno de los mejores Cuerpos Diplomáticos del mundo puesto al servicio exclusivamente de intereses comerciales y empresariales, de una política exterior desnortada, sin una visión clara de nuestro potencial y proyección en el mundo, sin dirección política, ni valores ni objetivos claros. Es la política exterior soñada por Rajoy: la nada.

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Estudió Ciencias Políticas y Humanidades. Completó su formación en el Instituto de Estudios Políticos de París y en la New School for Social Research de Nueva York. Ha trabajado como profesor de Filosofía en varias universidades norteamericanas y como ensayista, traductor y editor de obras relacionadas con la filosofía, la economía y el pensamiento político. Regresó a España dos veces: durante el 15-M y cuando nació Podemos. Desde entonces ha trabajado coordinando la delegación en el Parlamento Europeo y desde marzo de 2015 dirige la Secretaría de Relaciones Internacionales. En diciembre de 2015 volvió a Madrid para presentarse en las listas al Congreso para las Elecciones del 20-D. Desde entonces es Diputado por Madrid y Portavoz del Grupo Confederal de Unidos Podemos en las Comisiones de Asuntos Exteriores y Unión Europea.

Violeta Martín es integrante de la Secretaría Internacional de Podemos

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