Tribuna / Pere Navarro Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1204. 9 de junio de 2017

- - --






Tribuna / Pere Navarro

¡Queremos votar!


Rajoy, Puigdemont y sus equipos defienden con pasión sus respectivas posiciones pero son incapaces de abrir un espacio de diálogo que nos permita explorar soluciones

Cuando este artículo salga a la luz, seguramente, el president Puigdemont ya habrá anunciado la fecha y la pregunta (o no) para el referéndum de autodeterminación que el gobierno de Catalunya y las fuerzas políticas que le dan cobertura quieren convocar unilateralmente y con escasas garantías democráticas; gracias a la aprobación de unas leyes de “desconexión” que no han respetado los mínimos procedimientos parlamentarios que deberían exigirse a un sistema democrático y a unas fuerzas políticas que, día sí y día también, están reivindicando su referéndum como expresión democrática frente a los “antidemócratas” que no quieren que los catalanes ejerzan su legítimo “derecho a decidir”.

El problema es que se han retorcido de tal manera los conceptos por parte de los contendientes que han perdido su significado y su papel de espacios de convivencia compartidos por todos.

Y, así, ya tenemos definidos los bandos contendientes: los demócratas contra los antidemócratas y los defensores de la ley contra los fuera de la ley. Lo cierto es que ni unos ni otros ofrecen soluciones a los que nos sentimos al mismo tiempo profundamente demócratas y respetuosos con unas leyes que han emergido de la voluntad popular expresada en los Parlamentos.

Rajoy, Puigdemont y sus equipos defienden con pasión sus respectivas posiciones pero son incapaces de abrir un espacio de diálogo que nos permita explorar soluciones. No deberíamos olvidar que los conflictos políticos tan enconados repercuten en la vida cotidiana de las personas y, especialmente, de aquellas que viven en condiciones precarias.

En momentos de crisis, en los que todavía estamos a pesar de los discursos autocomplacientes de los respectivos gobiernos en el sentido de que ha empezado la senda de la recuperación económica, es más necesario que nunca tener unos responsables políticos que construyan espacios de consenso para que su superación sea más rápida y con mayor capacidad para llegar al conjunto de la población. Vemos con preocupación que la situación es justamente la contraria: más división y menos espacios de consenso.

Es imprescindible que unos paren el reloj. Que paren ese calendario de un referéndum ilegal que quieren que los lleve rápidamente a una independencia que, según ellos, va a significar el paraíso terrenal. Y, también, que los otros pongan las bases de un gran pacto de Estado que permita un debate sincero y libre sobre las posiciones de todas las partes representadas por todos los partidos presentes en el Congreso de los Diputados. Todo el mundo debería actuar lejos del tacticismo de las encuestas electorales y elevar la vista hacia la necesidad de construir un espacio que nos permita convivencia pacífica y progreso para las próximas generaciones.

Negociar es intentar convencer pero también es estar dispuesto a ser convencido. El hooliganismo nos va a llevar a una situación de conflicto con resultados imprevisibles.

El resultado de ese pacto debería someterse a la aprobación del conjunto de la población mediante un referéndum legal y con una pregunta acordada. Si el pacto es muy mayoritario podríamos pensar que el resultado positivo del referéndum va a ser también muy mayoritario y, de esta manera, podríamos superar los errores que se han cometido en otros referéndums (Brexit, Escocia, etc.) que lo único que han hecho es evidenciar unas sociedades divididas prácticamente al cincuenta por ciento y cronificar el problema. Por tanto, queremos votar, pero votar un acuerdo. Parar el reloj y ponerse a trabajar. Esa será la fórmula del éxito colectivo que muchos defendemos.

 

Firma

Político español, licenciado en Biología por la UAB. Fue alcalde de Terrassa entre 2002 y 2012, primer secretario del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC)entre 2011 y 2014, diputado del Parlament de Catalunya y miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). A lo largo de su carrera profesional ha desarrollado distintos cargos de dirección como presidente del consorcio Localret y presidente del Fons Català de Cooperació al Desenvolupament.En 2013 la Fundación City Mayors lo incluyó en la lista de los mejores alcaldes del mundo.

 

-