39 Congreso PSOE Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1205. 16 de junio de 2017

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Política / C. M.

39 Congreso socialista

El PSOE se vuelve ‘sanchista”

Con la mayoría de los delegados bien atada en el bolsillo y los barones en franca retirada en sus territorios, Pedro Sánchez aborda con cierta tranquilidad, este fin de semana, el Congreso encargado de su segunda entronización como secretario general. Un cónclave que, además, pondrá en evidencia el paso atrás dado por gran parte de las huestes susanistas, vieja guardia y barones tras su humillante derrota en las primarias. Con ello, y por ahora, El Renacido tendrá luz verde para construir, a su modo y manera, el nuevo PSOE del que ha hecho bandera.


Pedro Sánchez parace haber inaugurado su mandato con un espíritu conciliador que calmado considerablemente a los barones.

 “Al final, Pedro no nos va a venir tan mal”, reconocía hace unos días, en privado, un exministro hasta hace poco alineado con el sector más beligerante del susanismo.  Y no es el único que ha trocado la beligerancia más radical contra Pedro Sánchez –antes y durante las primarias– por una postura bastante más receptiva, que, sin duda, tendrá su reflejo en el 39 Congreso socialista, que se celebra este fin de semana en Madrid y que se encargará de oficializar los resultados del voto de los militantes del pasado 21 de mayo. Una entronización que llega, por tanto, en el entorno más tranquilo que el de la etapa pre primarias, y gracias al cual el nuevo secretario general va a tener vía libre, por ahora, para poner en marcha su proyecto de construir un nuevo PSOE y plantar cara a Podemos en la batalla por el liderazgo de la oposición.

Sin embargo, se trata de un voto de confianza tímido y que llega, de partida, condicionado a que Sánchez mantenga posiciones que consideran “aceptables” en   cuestiones clave como el espinoso asunto catalán o el alcance de los ya evidentes acercamientos a Podemos. En este sentido, la reciente confirmación de Sánchez de que su apuesta por el “Estado plurinacional” y los evidentes guiños a Podemos lanzados durante el debate parlamentario sobre la moción de censura contra Rajoy han sido claras señales del sector sanchista para advertir a los partidarios de dar tregua a la nueva dirección que “no deben confundir la prudencia de los primeros momentos de victoria con una renuncia a las ideas más rompedoras” con las que el líder madrileño concurrió a las primarias.

No en vano, los primeros pasos de Sánchez y su equipo, tras las primarias, han sido, por ahora, sensatos en opinión de muchos, muy alejados de la fama de peligroso radical con la que sus peores detractores intentaron adornar al madrileño. También han sido unos pasos que le han mejorado considerablemente las expectativas electorales del PSOE en varias encuestas.

Pero, más que nada, ha sido el espíritu conciliador dentro del propio PSOE con el que Sánchez parece haber inaugurado su segundo mandato lo que ha calmado considerablemente las aguas de sus enemigos. “Tras el tremendo susto de los susanistas por los resultados de las primarias”, explica un reconocido politólogo cercano al PSOE, “lo primero que se les vino a la cabeza a barones y demás cargos orgánicos de este sector fue que la venganza de Sánchez sería terrible, una masacre, y que nadie que hubiera apoyado a Susana Díaz quedaría en pie”.

Pero la realidad fue bastante distinta, y una sorpresa para muchos. “En lugar de cortar cabezas –prosigue la mencionada fuente–, lo primero que hizo Sánchez tras su victoria fue pedir consensuar la elección de delegados al Congreso, al tiempo que lanzaba una oferta de pacto de no agresión a los barones críticos, o por lo menos a algunos”. De esta forma, desactivaba las batallas locales que algunos se aprestaban a dar contra el nuevo secretario general, pero sobre todo demostraba por la vía de los hechos que aquella afirmación hecha campaña en el sentido de que había cambiado y aprendido en los últimos y duros meses podría ser verdad.

De esta forma, el resquemor e incluso resentimiento con el que muchos barones y cargos medios del partido recibieron la victoria de Sánchez fue dando paso no sólo a un paso atrás generalizado, sino también a algunas declaraciones de apoyo. Incluso la presidenta andaluza tuvo su momento de contemporizar. Tras su famosa declaración sin nombrar a Sánchez y volver derrotada a Sevilla, la presidenta de la Junta andaluza apostó por un “lo que haga falta” por Pedro, confirmando que no se iba a meter en el proceso congresual de elección de la nueva dirección federal, ya que “me parecerá bien todo", dijo. Eso, a pesar de que ya sabe que, en la nueva dirección y probablemente en la propia Ejecutiva, se encontrarán, por lo menos, tres andaluces muy críticos hacia ella: Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, su mayor enemigo en Andalucía y hoy por hoy parte fundamental del “núcleo duro” de confianza de Sánchez; la exministra Carmen Calvo y la onubense María Luisa Faneca.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, por su parte, no sólo ha ofrecido su ayuda al nuevo secretario general, sino que ha apostado directamente por intentar recomponer las relaciones con él. De hecho, ambos hablaron del “nuevo PSOE” de Sánchez en largo encuentro celebrado poco después de las primarias. El resultado ha sido su designación como presidente del Consejo Territorial –el sanedrín donde se reúnen los barones, que no estarán representados en la nueva Ejecutiva–, donde sustituirá nada menos que a la mismísima Susana Díaz.

Otros casos se presentan bastante más complicados y de desenlace incierto. El valenciano Ximo Puig, el castellanomanchego Emiliano García-Page o el aragonés Javier Lambán –probablemente el más beligerante contra Sánchez– mantienen por ahora un prudente silencio en torno a esta nueva etapa, al tiempo que han garantizado su apoyo a la nueva Ejecutiva. Sin embargo, desde el entorno de Sánchez no se llevan a engaño, y dan por probable que alguno de ellos, o los tres, terminen planteando problemas, por lo que no se descarta buscarles, en sus respectivos territorios, alternativas “más razonables”. Algo que ya parece un hecho en Asturias, en la medida en que el propio Javier Fernández, lastrado por su discutido papel como presidente de la Gestora, ha anunciado que deja la presidencia del partido, aunque no así la del Principado.  En cualquier caso, Sánchez, nada más confirmarse su victoria, habló con la gran mayoría de ellos, para asegurarles que, en cualquier caso, no serían procesos de relevo inmediatos ni traumáticos.

Y no son sólo los barones los protagonistas de este semitregua. También sectores que habían apostado con toda su artillería por la opción Susana Díaz –como el grupo Prisa– han dado muestras claras de que esos tiempos han quedado atrás. De esta forma, después del editorial del diario El País, al día siguiente a la victoria de Sánchez en las primarias en las que comparaba su regreso con el Brexit británico, este medio de comunicación ha adoptado una línea más neutra. Hasta el punto de publicar una larga entrevista con José Luis Ábalos en pleno debate de moción de censura.

Los barones, especialmente sensibles con las cuestiones territoriales, agradecieron especialmente un gesto de Sánchez: el de llamar, en plena fiebre por el referéndum, a finales de mayo, al presidente Mariano Rajoy para ofrecer el total respaldo del PSOE en la batalla contra la consulta independentista. Con este gesto, Sánchez logró no sólo apaciguar a los barones, sino que, de paso, evitó que la posición del PSOE al respecto se convirtiera, en estos días tensos, en blanco de los ataques del PP y objeto de constantes preguntas.

Y mientras con una mano templaba gaitas, con la otra la nueva dirección daba discretas, pero inequívocas señales de que “algo” iba a cambiar en la forma de hacer oposición. Iniciativas como la de promover la reprobación del ministro de Hacienda Cristóbal Montoro tras el fallo del Constitucional que ha tumbado la amnistía fiscal de 2012 o el tono duro de Ábalos contra el PP en sus intervenciones – muy alabadas por su equilibrio– en la reciente moción de censura han dado pistas en torno a cómo se va a afrontar la actividad parlamentaria. Una actividad en la que el reto fundamental, de puertas para afuera, será el de recuperar para el PSOE, por la vía de los hechos, el liderazgo de la oposición de izquierda frente a Podemos. Y, de puertas para adentro, restaurar la armonía y cohesión perdidas en el seno del propio grupo parlamentario, muy dividido desde el 1 de octubre de 2016, así como suplir la ausencia del propio Sánchez del Parlamento.

En el terreno interno, Ábalos, portavoz interino y probable secretario de Organización y número dos del partido, ha hecho un trabajo destacable. Sin represalias a la vista, hasta el ex portavoz Antonio Hernando tendrá un lugar bajo el nuevo sol. Diputados claramente sanchistas como Margarita Robles, Zaida Cantero o Susana Sumelzo encabezan un grupo parlamentario en el que la hasta ahora exigua minoría a favor de Sánchez se está ampliando por momentos. Los nuevos portavoces – habrá cambios, sin duda– se conocerán después del Congreso.

Desde el Congreso, el valenciano Ábalos, además, ha aprovechado el debate de la moción de censura, en el que, de nuevo, el grupo se abstuvo –“Iglesias no es la alternativa, y eso está claro”, señalaban unos y otros en el grupo socialista–, aunque esta vez sin traumas y por unanimidad, para lanzar guiños de uso interno, como cuando aseguró que “abstenerse tampoco es tan malo”.

Por si había alguna duda, el buen papel jugado estos días en el Parlamento por José Luis Ábalos lo confirman como el futuro número dos del equipo de Sánchez. También relevante será el papel de la asturiana Adriana Lastra, así como el de Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, nuevo secretario de Política Institucional y Administraciones Públicas.

Por lo demás, la Ejecutiva que se aprueba este fin de semana va a incluir fichajes tan interesantes y aplaudidos como el de Francisco Polo, ex change.org –principal plataforma de recogida de firmas a través de Internet–  en España y empresario innovador, preparado y con talento. Será el encargado del área de Emprendimiento, Ciencia e Innovación, una Secretaría a la que se le quiere dar un peso relevante y estratégico de cara al nuevo PSOE de Sánchez.

Con él estarán el vasco Patxi López, quien, finalmente, ha aceptado la oferta de Sánchez de integrarse en su Ejecutiva, a cargo de Política Federal, con el encargo de gestionar la posible reforma federal de la Constitución y el problema territorial de Catalunya. En este tema, además, estará la que se ha convertido en enlace entre el PSOE y el PSC, Núria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, quien ha sido propuesta para liderar el área de integración y cohesión social. Otro exalcalde, el vasco Odón Elorza, uno de los más fieles aliados de Sánchez, también figura en la lista, para una área clave, la de Transparencia, y la mejora de los procesos de participación ciudadana. Finalmente, la presencia del sindicato UGT –importante activo de la victoria de Sánchez en las primarias– quedará patente con la presencia en la Ejecutiva de Toni Ferrer, exsecretario general de Acción Sindical con Cándido Méndez, quien se hará cargo del área de Empleo.

 


Narbona aúna un pedigrí impecable con una veteranía que puede anular las referencias nostálgicas a la vieja guardia./ EUROPA PRESS

Narbona, el referente en la izquierda

Días antes de la celebración del Congreso, ya era oficial que la exministra Cristina Narbona asumiría la Presidencia del partido. En el cargo sustituye a otra mujer, la andaluza Micaela Navarro, cuyo papel en principio neutral quedó en entredicho al dimitir de la Ejecutiva el pasado mes de octubre para forzar la salida de Sánchez de la secretaría general.

Su sustitución por Narbona, una socialista de pedigrí impecable, tiene especial relevancia por dos motivos fundamentales. Por un lado, es un claro indicador de la enorme importancia que este nuevo PSOE le quiere dar al problema del cambio climático, en línea con lo propugnado por el economista Manuel Escudero en el programa presentado por Sánchez en las primarias. En este sentido, no será una presencia de mera "representación oficial", sino que tendrá un "papel relevante en el desarrollo del compromiso asumido por Pedro Sánchez para propiciar la transición ecológica de la economía".

Por otro lado, la figura de Narbona logra suplir la ausencia de referentes históricos del PSOE en el equipo de Sánchez. Apartados y en la cuneta históricos como Felipe González, Alfredo Pérez Rubalcaba, Alfonso Guerra, o José Bono, era necesario contar con algunas figuras que enlazaran con el relevante pasado del PSOE. Un pasado del que Sánchez no va a prescindir, tal y como quedó claro en la intervención de Ábalos en la moción de censura de Podemos.

Junto con Narbona, ese papel de referentes socialistas será asumido en esta nueva etapa por otros dirigentes como Carmen Calvo, también exministra, y por Manuel Escudero, pieza clave en el diseño de la política económica del partido, y cuyo papel, en este 39 Congreso, es uno de los más relevantes.


 

 

Una Ejecutiva muy 'sanchista'

Cristina Narbona: Presidenta.

Pedro Sánchez: Secretario General.

Adriana Lastra: Vicesecretaria General .

José Luis Ábalos: Organización.
Santos Cerdán: Coordinación Territorial.
Paco Salazar: Acción Electoral.
José Antonio Rodríguez: Dinamización de Agrupaciones Locales.
Javier Izquierdo: Formación.

Carmen Calvo: Igualdad.
Susana Ros: Violencia de Género.

Patxi López: Política Federal.

Óscar Puente: Portavoz.

Alfonso Gómez de Celis: Relaciones Institucionales y Administraciones Públicas.
Isaura Leal: Función Pública.
Hugo Morán: Transición Ecológica de la Economía.
Concha Andreu: Mundo Rural
Francisco Boya: Montaña.  
Pedro Casares: Transportes e Infraestructuras.

Manuel González: Agricultura, Ganadería y Pesca.
María Luisa Faneca: Pesca.

Pilar Cancela: Políticas Migratorias y PSOE del Exterior.
Luc André Difou: Política de Refugiados

Beatriz Corredor: Ordenación Territorial y Políticas Públicas de Vivienda.

Nùria Parlón: Cohesión e Integración Social.
María Luisa Carcedo: Sanidad y Consumo
Begoña García Retegui: Servicios Sociales, Dependencia y Discapacidad
Ibán García:. Cultura y Deportes 
Luz Seijo: Educación y Universidades

Susana Sumelzo: Política Municipal.
Alejandro Soler: Adjunto.
José Vélez: Pequeños Municipios.
Vicent Torres Guasch: Provincias,  Cabildos y Consells.

Héctor Gómez. Relaciones Internacionales.
Iratxe García: Unión Europea.
Belén Fernández:  Cooperación de Desarrollo.

Mónica Silvana: Movimientos Sociales y Diversidad.
María Jesús Castro. Mayores
 Ignacio López. Movimientos Sociales

Manuel Escudero. Política Económica y Empleo.
Toni Ferrer: Empleo y Relaciones Laborales.
Carlos Ruiz: Industria, Comercio y Turismo.
Milagros Tolón: Economía de las Ciudades.
Magdalena Valerio: Seguridad Social y Pacto de Toledo.

Francisco Polo: Emprendimiento, Ciencia e Innovación.

José Félix Tezanos: Estudios y Programas.

Odón Elorza: Transparencia y Democracia Participativa.

Andrés Perelló: Justicia y Nuevos Derechos.
José Manuel Rodríguez Uribe: Laicidad.
Fernando Martínez: Memoria Histórica.