Tiempos de Hoy Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1206. 23 de junio de 2017

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Tiempos de Hoy / Verónica Gayá

La beca Erasmus cumple 30 años

Intercambios: una asignatura muy recomendable

No hay mejor estudio, mejor formación que un viaje. Los intercambios estudiantiles son el mejor escenario para abrir la mente de los jóvenes, para que de primera mano se encuentren con el mundo, sus grandezas, sus debilidades y, sobre todo, su diversidad. Cada años miles jóvenes españoles inician el rumbo a uno de los pasos más importantes de su formación. Serán meses, años inolvidables. Al mismo tiempo miles de puertas se abren para los estudiantes que están a punto de llegar.  


En 30 años de beca Erasmus nueve millones de estudiantes becados han vivido esta experiencia inolvidable.

Los intercambios estudiantiles ya no son el privilegio de unos pocos. Este formato de aprendizaje comienza a entenderse como una pieza clave del desarrollo de los jóvenes en un mundo globalizado. Conocer otras culturas, sentir la experiencia de estar fuera de casa, abrir horizontes de amistades y estudiar en otros idiomas son asignaturas obligatorias para un joven muy bien preparado.

Un considerable refuerzo de una nueva lengua, un aumento en la confianza en uno mismo, adaptabilidad y capacidad de comunicación son las cualidades que más desarrollan los estudiantes, pero no las únicas; tolerancia, europeísmo (en el caso de las becas realizadas dentro de Europa) y habilidades sociales son rasgos que las empresas reconocen en quienes se han ido a estudiar fuera.  

Los estudiantes que realizan intercambios mejoran notablemente su capacidad de buscar trabajo, según el estudio llevado a cabo por la Agencia Erasmus +. La posibilidad de encontrar trabajo entre los becados universitarios asciende al doble, y el 25 por ciento de los que han elegido la formación profesional encuentran antes un empleo, y ganan más.

Ayudas estatales, de organismos internacionales o privadas, el mundo se está dando cuenta de que una buena formación para estos jóvenes es una inversión en el mañana. En España, en Europa, no cabe duda, un programa es el protagonista de los años universitarios: la beca Erasmus.

La beca Erasmus nació hace 30 años de la mano de Sofia Corradi, impulsora de este programa y conocida para muchos como “Mama Erasmus”.  Una mala experiencia con un conserje de La Sapienza, la Universidad de Roma, que acabó humillándola por intentar convalidar unos estudios que había realizado en la Universidad de Columbia, con una beca Fullbright,  le dio la idea y el impulso para promover un programa de intercambio de estudiantes en Europa.

Erasmus creció al mismo tiempo que el sueño de Europa. Era, y es, uno de los programas que pretenden consolidar el sentimiento europeo, que pretende que sus gentes se conozcan, se respeten y entiendan un futuro compartido.

Sus 30 años y los nueve millones de experiencias inolvidables que han vivido sus becados han servido para consolidar no sólo la necesidad de este programa dentro de la Unión Europea, sino también  la importancia de dotar a los jóvenes de oportunidades para salir a estudiar fuera.

De Erasmus a Erasmus +
De forma paralela, aunque a menudo creciendo bajo su misma sombra, se han creado nuevos programas que han dado cabida a colegiales, estudiantes no universitarios, profesores e incluso a adultos en formación. También se han ampliado fronteras, y ahora, además de a los 33 países europeos (los 28 Estados miembros más Turquía, Noruega, Islandia, Macedonia o Liechenstein) se puede viajar a Argentina, China, Chile o Taiwán, entre otros tantos destinos internacionales.

España celebra especialmente este aniversario porque es el destino preferido de los estudiantes. Sólo durante 2014, 40.000 estudiantes eligieron la hospitalidad española para formarse, por encima de Alemania, que obtiene el segundo puesto, con 30.000. Precisamente este país es quien nos roba el primer puesto de estudiantes viajeros, con un total de 650.000, frente a los 625.000 españoles.

El programa Erasmus crece y su edad baja, pues desde hace algunos años los estudiantes de institutos y colegios privados pueden acceder también a las becas. Comenzaron los de los últimos cursos, pero la edad no para de bajar y ya algunos valiente alumnos de Primaria han emprendido su primer viaje de formación.

Del mismo modo, los países iberoamericanos quieren sumarse a esta enriquecedora formación. Desde el III Encuentro Internacional de Rectores de Universia, una iniciativa del Santander que potencia un sistema universitario global,  se está trabajando en la puesta en marcha de un plan que pretende proporcionar 200.000 ayudas (cifra prevista para 2020) para que estudiantes, profesores e investigadores  se lancen fuera de sus fronteras en busca de una formación integral.

Al día


Una de las claves del intercambio es el respeto entre culturas diferentes.

Yo me voy

No lo dudes, hazlo. Los intercambios son trenes con destinos fabulosos. Si tienes la oportunidad, no la dejes escapar. Para los que ya estén decididos y para ir orientando a quien lo esté pensando... os dejamos esta semana algunos prácticos consejos para un buen estudiante de intercambio.

Solo o acompañado. Esta es una decisión importante. Ir con un compañero o compañera, incluso con varios, nos puede facilitar mucho la vida. Sin embargo, es fácil que una vez allí nos cueste salir del círculo y nos perdamos muchas cosas. Sopesa pros y contras teniendo en cuenta tu personalidad, la gente con la que viajas y el destino.

Infórmate. Procura no dejar cabos sueltos o pendientes. Hazte con toda la información que puedas antes de partir, horario de las clases, distancias desde donde te hospedes a la Universidad, papeles que puedas necesitar, leyes que creas que te puedan afectar...  Aprovecha los meses en los que ya conoces el destino para leer sobre su historia, su día a día... Esto hará que tu viaje sea más atractivo y menos estresante. Respeta siempre el lugar al que viajes, su gente, sus costumbres y su entorno.

Una vez allí... Abre tu mente y relájate. No siempre tiene que ser una experiencia fácil desde el principio. Algo se puede torcer, te puedes sentir solo..., puedes tener dificultades con el idioma, pero ¡no te rindas!, todo irá a mejor, date tiempo. Sal, habla, relaciónate.

—En la misma universidad seguro que se organizan actividades que te interesen: clases de pintura, fiestas, sesiones de cine... Pruébalas.

—Si no quieres despilfarrar con el dinero, un consejo: durante la primera semana apunta cada cosa en la que veas que gastas, al final de la semana haz repaso y recorta o elimina partidas.

—Y por último: escucha, descubre, olvida lo más incómodo, déjate llevar, busca gente, diviértete y disfruta.