Tribuna / Belén Hoyo Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1207. 30 de junio de 2017

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Tribuna / Belén Hoyo

Orgullo y libertad


En estas fechas, en las que la capital de España acoge con júbilo el World Gay Pride, resulta imposible no rememorar la masacre de Orlando, que nos recuerda que la lucha por los derechos LGTBI es una lucha inacabada

Era un 12 de junio de 2016. La ciudad de Orlando ofrecía una noche formidable que muchos jóvenes no dudaron en aprovechar. Los claxons de los autos saludaban una madrugada en la que la diversión prometía estar asegurada, alumbrando con sus faros el inicio de nuevas historias. Las discotecas rebosaban vitalidad, pareciendo imposible dar cobijo a más gente entre sus paredes. La música inundaba todo el ambiente, luchando por traspasar los muchos locales agolpados en la periferia.

Sin embargo, cuando marcaban las dos de la noche, las notas quedaron violentamente interrumpidas en una de esas discotecas, cuyo nombre, sin pretenderlo, quedaría grabado en la mente de tantas y tantas familias desconsoladas por la tragedia. Un hombre armado, afín al Estado Islámico, había dejado un reguero de sangre en un conocido pub gay de la ciudad de Florida, truncando los sueños de al menos medio centenar de jóvenes, en su mayoría de origen hispano, que ese sábado habían acudido a celebrar, como de costumbre, la “noche latina” en el Pulse. Su delito: amar a personas del mismo sexo.

En aquel estado de confusión, la impotencia y la desolación se convirtieron en los sentimientos dominantes de quienes habían logrado sobrevivir al tiroteo, abrazados ahora unos a otros. La consternación inicial daría paso a las preguntas por el paradero de sus seres queridos Preguntas que no obtenían respuesta. Respuesta que, cuando llegaba, en ocasiones era la peor de las posibles. Aquella noche sin estrellas adquiría tintes todavía más oscuros si cabe. Nada quedaba de aquella alegría que transpiraba la atmósfera hace escasamente unas horas. La inocencia de la juventud arrebatada para siempre. Un canto a la vida tornado en la más fúnebre de las elegías.

La noticia de la masacre no tardó en trascender fronteras, conmocionando al mundo entero en general y a la comunidad LGTBI en particular, víctima nuevamente, como tantas veces en la Historia, de la intolerancia y la sinrazón. Estados Unidos acababa de sufrir, con el asesinato de 53 de sus hijos, el ataque más sangriento de cuantos se recuerdan desde los fatídicos atentados del 11 de septiembre de 2001.

En estas fechas, en las que la capital de España acoge con júbilo el World Gay Pride, resulta imposible no rememorar un suceso que precisamente hace pocas semanas cumplió su primer aniversario. Un suceso que nos recuerda que la lucha por los derechos LGTBI es una lucha inacabada y en la que no podemos ni debemos escatimar ningún esfuerzo. Desgraciadamente, en pleno siglo XXI, la homosexualidad todavía sigue estando perseguida por ley en más de 70 países, siendo castigada con penas de privación de libertad, cuando no directamente con la muerte. A título de ejemplo, en abril de este año, Amnistía Internacional denunció la situación que se vive en Chechenia, acusando a sus autoridades de detener, torturar e incluso asesinar a personas del colectivo LGTBI. En otros casos, pese a no estar penada por el ordenamiento jurídico, la expresión de la homosexualidad lleva aparejada la sanción social por parte de la propia comunidad cultural de pertenencia.

Como firmes defensores de la libertad, en cualquiera de sus expresiones y, por supuesto, en la de amar, desde el Partido Popular, no podemos sino sumarnos a una reivindicación que consideramos del todo justa y necesaria para seguir avanzando como sociedad. Una sociedad más inclusiva, en la que el reconocimiento hacia la diversidad sea su piedra angular y en la que, en consecuencia, la intolerancia y la discriminación por razón de orientación sexual queden erradicadas para siempre. La equiparación de derechos de las personas LGTBI es una meta que debemos alcanzar entre todos más pronto que tarde. Por las víctimas de Orlando, por quienes les precedieron y por las generaciones que aún están por llegar.

Firma

Diputada del Partido Popular por Valencia desde la X legislatura y actual coordinadora de Política Nacional del PP valenciano en el Congreso. Es Licenciada en Derecho, Ciencias Políticas y de la Administración y Estudios en Humanidades. Actualmente es Portavoz de la Comisión de Asuntos Exteriores, Vocal de la Comisión de Interior, Vocal de la Comisión de Educación y Deporte, Adscrita de la Comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital, Adscrita de la Comisión Mixta Control Parlamentario de la Corporación RTVE y sus Sociedades. También es miembro Suplente de la Delegación española en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Vicesecretaria de Organización Nacional de Nuevas Generaciones del Partido Popular y Coordinadora General del Partido Popular de la Provincia de Valencia.

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