Tribuna / Joan Tardà Tiempos de hoy

 
   

                                 Nº 1208. 7 de julio de 2017

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Tribuna / Joan Tardà

El Parlamento, secuestrado


PP y Ciudadanos han secuestrado la capacidad legislativa del Congreso y por extensión,
la representación popular y la propia democracia. Y mientras tanto, el PSOE deshojando la margarita

La aritmética parlamentaria surgida de las últimas elecciones hacía prever una Legislatura entretenida e imprevisible en tanto que la posibilidad de generar diferentes alianzas, a izquierda y derecha, obligaba a arduas negociaciones, equilibrios y consensos para poder aprobar iniciativas legislativas y quebrar la tónica monódica que había impuesto el rodillo absolutista del Partido Popular.

Los albores de la Legislatura confirmaron los presagios y se tomaron en consideración proposiciones de Ley de diversos Grupos Parlamentarios que pretendían revertir las imposiciones más retrógradas del PP. Así, se aprobó la tramitación de propuestas de ley como la mejora de la justicia universal, la derogación de la Ley Mordaza, la suspensión de la LOMCE, la mejora del Salario Mínimo Interprofesional o la garantía de unos ingresos mínimos en la protección de la Seguridad Social, que hicieron llegar los sindicatos mediante ILP.

El Partido Popular comenzó a preocuparse por los reveses parlamentarios e intentó buscar alguna fórmula que permitiera noquear el embate de la oposición, que con su actuación parlamentaria amenazaba los recortes de derechos y libertades que el Gobierno Rajoy había instaurado en la Legislatura de su mayoría absoluta. El PP ha encontrado dos fórmulas para frenar la capacidad legislativa del Congreso de los Diputados: la ampliación de los plazos de enmiendas de las proposiciones de Ley para evitar que éstas se acaben aprobando y convirtiendo en ley; y el veto del Gobierno ante cualquier iniciativa legislativa que suponga incremento de gasto o disminución de los ingresos.

La estrategia de ampliación de plazos hasta final de Legislatura era una vieja conocida, que había sido utilizada por PSOE y PP para evitar que se aprobara la Ley de creación del Fondo de rescate de las autopistas catalanas o el Estatuto del Periodista, y que ahora va evitar el incremento del SMI o el establecimiento de una Prestación de Ingresos Mínimos para la población más necesitada.

El veto de las iniciativas legislativas es una prerrogativa según la cual el Gobierno muestra su disconformidad con la tramitación de una iniciativa parlamentaria cuando implica “aumento de los créditos o disminución de los ingresos presupuestarios”. No obstante, este veto se está utilizando de manera abusiva y discrecional, de manera que el veto por motivos económicos se ha convertido en un veto por motivos ideológicos, mediante el cual el Gobierno pretende censurar la capacidad legislativa del Parlamento, del órgano legislativo. Por otro lado, hay que tener presente que la disconformidad del Gobierno respecto a la tramitación de la iniciativa no obliga a la Cámara y que es la mayoría de PP y Ciudadanos en la Mesa del Congreso la que efectivamente está censurando las iniciativas legislativas, entre las cuales la propuesta de ERC para una verdadera Ley de Memoria Histórica o la del Parlament de las Illes Balears respecto a no conceder nuevas autorizaciones de exploración de hidrocarburos en el Mar Mediterráneo, a pesar de que ambas no afectaban al presupuesto en curso, sino a los futuros.

En definitiva, PP y Ciudadanos han secuestrado la capacidad legislativa del Congreso y por extensión, la representación popular y la propia democracia. Y mientras tanto, el PSOE deshojando la margarita.

Firma

Licenciado en Filosofía y Letras y profesor de secundaria de Lengua y Literatura catalana fue el primer concejal de Esquerra Republicana de Catalunya elegido en Cornellá de Llobregat desde la Segunda República. Desde 2004 es diputado por ERC en el Congreso, grupo del que es su actual portavoz. Ha escrito varios libros de historia, entre ellos, “Republicans i catalanistes al Baix Llobregat a principi del segle XX”.

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