Tiempos de Hoy Tiempos de hoy

 
   

                             Nº 1209. 14 de julio de 2017

- - --

Tiempos de Hoy / Verónica Gayá

El 80 por ciento de la superficie original de humedales ha desaparecido

Doñana, un patrimonio de vida cercado
por amenazas

Refugio, parada y cuna de millones de especies animales y vegetales. Este Patrimonio de la Humanidad es un enclave indispensable para la biodiversidad europea. Distintos ecosistemas conviven en un refugio de agua, tierra y aire por el que cada día luchan sin descanso sus trabajadores, sus amantes y  asociaciones ecologistas.


Doñana se ha convertido en refugio y clave para la supervivencia de especies como el lince ibérico. / EUROPA PRESS.


De coto de caza a Patrimonio de la Humanidad. Fenicios, griegos y tartessos ya habían disfrutado de las marismas de Doñana cuando los primeros romanos se asentaban allí, se dedicaban a pescar y a fabricar salazones y garum (una salsa de pescado cocinada a partir de las vísceras del atún). Fue en 1255, tras la expulsión de los árabes, con la cristianización del territorio, cuando el rey Alfonso X decidió establecer entre el río Tinto y el Guadalquivir una zona de caza, o Cazadero Real, y se construyeron las primeras ermitas.

Casi un siglo después, el duque de Medina Sidonia se hizo con parte de las tierras. Su esposa, Ana de Silva y Mendoza, se mudó allí a una casa de recreo, la de Doña Ana.

Durante muchos años el valor de estas tierras era cinegético. Fue a partir del siglo XVIII cuando se comenzaron a tener en cuenta otros usos, como la explotación forestal y el mantenimiento de las dehesas como pasto.

Un siglo más tarde tienen lugar las primeras publicaciones que hablan de la enorme variedad  de aves observadas, se comenzó a tener en cuenta como una de las zonas estratégicas más importantes para el paso migratorio de las aves de camino a África.

Ya en el siglo XX, una vez reconocido y valorado su enorme potencial ecológico, comienzan las primeras acciones para protegerlo. En 1963 WWF y el  Gobierno compraron parte de los territorios y crearon la primera reserva; seis años más tarde se creó por decreto el Parque Nacional de Doñana, el cual en 1980 la UNESCO declaró Reserva de la Biosfera (a más de 75.000 hectáreas). En 1989 la Junta de Andalucía lo declaró Parque Natural y en 1994, de nuevo la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad. En 2012 se aprueba la ampliación de la Reserva de la Biosfera hasta llegar a las 255.000  hectáreas.

Agua, tierra y aire
Al suroeste de Andalucía, entre los ríos Guadalquivir, Guadiamar y Tinto y con salida al Océano Atlántico, Doñana despliega sus hectáreas de enorme potencial ecológico en tres dimensiones. Por tierra, mar y aire cobija, nutre y cuida de millones de especies animales y vegetales de Huelva, Cádiz y Sevilla.

Varios ecosistemas conforman este espacio: playas, dunas, cotos... pero sin duda la marisma es la protagonista. Esta llanura de agua dulce es, además de un lugar idílico para la cría en el Mediterráneo, un enclave imprescindible en el paso migratorio de aves africanas y europeas. Cada año se dan cita en estos aires seis millones de aves migratorias y medio millón de aves invernantes, que se suman a las 4.000 especies que consideran de Doñana su hogar, de las cuales muchas de ellas son raras o están amenazadas a escala mundial.

En tierra, el felino más protegido, que también lo es a nivel mundial, es el lince. Aunque su hábitat suele tener una altura de entre 400 y 1.000 metros, en Doñana el lince vive a nivel del mar. Este parque conforma uno de los pocos rincones donde sobrevive, gracias a su cuidada población de conejos, una alta vegetación, en la que se cobija para descansar y criar, y una vital intervención humana.

El aire también es guarida para el águila imperial, que vive en peligro de extinción. El trabajo de cientos de personas que salvaguardan su bienestar ha conseguido que esta especie retome niveles de hace treinta años. Un arduo esfuerzo que empieza a merecer la pena.

Otras especies menos conocidas, pero igualmente amenazadas, como la cerceta pardilla o la malvasía cabeciblanca encuentran también refugio en este parque.

La salud de este santuario natural es además compatible con actividades humanas de valor económico como la pesca, la agricultura o el turismo.  Cuenta con los arrozales más productivos de Europa, produce el 70 por ciento de las fresas de cultivadas de España y se calcula que tiene unos ingresos por turismo de playa, naturaleza y cultura en torno a los 74 millones de euros anuales.

Al Día


La Junta de Andalucía baraja la posible reapertura de la mina de Aznalcóllar, una terrible amenaza para Doñana.


Protégela

Amenazas de toda índole y diversos intereses económicos perturban cada día la paz de Doñana. Aunque teóricamente están protegidas por la Convención del Patrimonio Mundial, la Convención de Ramsar sobre la conservación de los humedales, y las directivas de la Comisión Europea sobre aves y hábitats, las suculentas tierras de estos humedales atraen muchos intereses incompatibles con la salud de esta enorme variedad de ecosistemas.

La agricultura intensiva que rodea Doñana, con sus más de 1.000 pozos ilegales ha reducido el aporte de agua de Doñana a menos del 20 por ciento de su nivel natural, un nivel muy preocupante que ha modificado el paisaje y la vida del humedal. Aunque existe un Plan Especial de Ordenación de las Zonas de Regadío desde 2014, que conllevaría el cierre de más de 3.000 hectáreas de cultivos ilegales, aún no se ha comenzado a llevar a cabo.

La ONG WWF calcula que desde el momento en el que los pozos ilegales sean clausurados, el acuífero tardará 60 años en recuperar la calidad y cantidad de sus aguas.

El dragado del río Guadalquivir ha sido una de las amenazas más preocupantes de los últimos tiempos, aunque parece que las presiones ecologistas e internacionales han frenado los planes de llevar a cabo esta obra que impactaría drásticamente en la conservación del parque. Hoy se espera que no sólo se paralice el dragado de profundización, sino que se renuncie a hacerlo en un futuro.

A pesar de los peligrosos vertidos que hace unos años mantuvieron a Doñana y a España en vilo provenientes de una mina de los alrededores, hoy la Junta de Andalucía baraja la posible reapertura de la mina de Aznalcóllar. A esta terrible amenaza se suman las propuestas de proyectos para la extracción y almacenamiento de gas dentro de las áreas protegidas de Doñana, que podrían contaminar las aguas subterráneas, producir explosiones en el caso de fugas y reacciones sísmicas.

Todos estos peligros, algunos potenciales, otros reales, han puesto en alerta a la UNESCO, que ha barajado la posibilidad de incluir a Doñana en la lista de Patrimonio Mundial en peligro. A principios de este mes retiró la amenaza.

Ahora tú. Si quieres ayudar a conservar este magnífico complejo de ecosistemas, puedes unirte a las campañas de varias organizaciones no gubernamentales. La colaboración de WWF en la conservación de este parque es histórica, puedes unirte a ellos firmando las peticiones que le hacen al Gobierno, adoptando a un lince o haciéndote socio. Greenpeace, Ecologistas en Acción o SEOBirdLife son otras organizaciones que están realizando un trabajo excelente.