Entevista Alfred Bosh Tiempos de hoy

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                Nº 1211.  1   de septiembre de 2017

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Política / Teresa Carreras (Barcelona)

Alfred Bosch, portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona

“Los atentados no influirán en el 1-O”

La Rambla de Barcelona va retomando poco a poco su fisonomía habitual después del ataque terrorista del pasado 17 de agosto. Esta semana el Ayuntamiento de Barcelona ha retirado todas las ofrendas en memoria de las víctimas. Pero el dolor seguirá para siempre. “Ahora es el momento de transformar este dolor, solidaridad y determinación en acción de ciudad” ha explicado a El Siglo Alfred Bosch, el presidente del Grupo Municipal de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Ayuntamiento de Barcelona. Para el portavoz republicano, en el consistorio barcelonés la repercusión de los atentados en el referéndum anunciado para el 1 de octubre será “ninguna”. “En Barcelona se irá a votar”, sentencia.

“La Rambla es el nervio sentimental de Barcelona. Atacaron su cosmopolitismo, su vida y su alegría”   “En la cena de Junqueras e Iglesias se pidió a Podemos y Els Comuns que se sumen al referéndum”

¿Cómo se enteró del atentado y qué impresión le produjo cuando supo que era un atropellamiento múltiple?
Estaba en la Fiesta Mayor del barrio barcelonés de Gracia. Todo fue muy rápido. Primero pensé en los heridos o fallecidos deseando que el número no se disparara. Sentí una angustia enorme y una tristeza inmensa. Yo vivo al lado de La Rambla y La Rambla es como la calle mayor de mi barrio. Vi unas escenas de gran desolación. Cuando unos terroristas hieren tu calle es como si te hirieran a ti mismo. La Rambla es el nervio sentimental de Barcelona. Atacaron al cosmopolitismo, a la vida y a la alegría que se respira allí.

¿Cómo valoró la reacción de la ciudadanía?
—Durante la tarde todo el mundo estaba atónito pero la gente estuvo desde el primer minuto muy activa. Fue la reacción de la gente que sacó pecho, salió a ayudar con orgullo y con la idea en la cabeza de no dejarse vencer. No nos rendiremos y de este espíritu salió el No tinc Por. Después del minuto de silencio se produjo una manifestación espontánea hacia La Rambla. Al frente estaba la alcaldesa, Ada Colau, el vicepresidente del Gobierno, Oriol Junqueras, la presidenta del Parlament y llegamos hasta el Pla de l’Os, donde está el Mosaico de Joan Miró. Allí me di cuenta de que colectivamente exorcizábamos todo el mal y que lo estábamos convirtiendo en determinación en ganas de no dejarse vencer.

¿Cree que Barcelona estuvo a la altura?
La reacción de los ciudadanos anónimos, de los servicios de emergencia, de la Guardia Urbana y de los Mossos fue ejemplar. Fue un momento de catarsis colectiva. Nunca había visto algo así. La priorización de los objetivos fue la adecuada: proteger a la gente y salvar vidas. Atropellaron a más de cien personas. Hubo rapidez, habilidad y un gran trabajo de médicos, enfermeras, quirófanos, hospitales, Centros de Salud, bomberos y tantos colectivos sociales. Barcelona estuvo a la altura claramente. Dimos una lección, pero también la dio Catalunya. Aquí yo incluyo la gestión de lo que pasó en Alcanar, Cambrils y Ripoll. Fue una lección de consenso, coraje, determinación y acción. Teníamos que salvar vidas y evitar que los heridos empeoraran. Apostamos por la vida. Fue una gran tragedia. Tenemos que decirlo claro pero yo me quedo con las catástrofes que han evitado los Mossos al abortar actos terroristas y que no trascienden.

¿Era necesario que el rey Felipe VI participara en la manifestación? ¿Le molestó manifestarse a su lado?
Humanamente la relación que tengo con él o con Rajoy he intentado que siempre fuera correcta a pesar de las discrepancias. No me molestó. Todo el mundo estaba invitado a ello si vinieron para expresar su pésame y su solidaridad. Otra cosa fue aquellos que querían aprovecharse del momento.

¿Cuál fue su reacción al escuchar el gran silbido al Rey y a Rajoy?
Yo no silbé. Me parece que la gente se estaba expresando. La libertad de expresión de los demás la respeto siempre. Pero sobre todo, cuando discrepo. Respeto a los que silbaron y respeto también a los que vinieron para ser silbados.

¿Era necesario ese despliegue de autoridades?
Creo que el Gobierno Español y en general el Estado quedó en evidencia. Pero no me extrañó. Pregunte a cualquier persona de la calle quién resolvió los problemas y quien creó problemas adicionales. El ministro Zoido se equivocó al dar por desarticulada la célula terrorista y no se corrigió.

¿Se ha demostrado que Barcelona está preparada para abordar situaciones de crisis?
Creo que este espíritu que hemos vivido lo podemos trasladar a otras situaciones. En mi opinión, después del terrorismo tenemos en Barcelona el tema de los narcopisos del Raval. Para mí es otro de los más peligrosos que tenemos planteado. La situación es muy preocupante. Estamos ante ocupaciones de pisos, amenazas de muerte… Hay redes de tráfico de droga dura y de tráfico de personas. Los vecinos tienen miedo. El otro día hubo un triple apuñalamiento de una señora mayor porque alguien reventó su puerta para escaparse por el patio de luces. Los vecinos no se atreven a salir a la calle. Antes miran por la ventana para ver si ven a alguien sospechoso. Y esto pasa cada día. Nosotros estamos en la oposición y no digo que sea culpa de Ada Colau. Pero sí digo que es responsabilidad de la alcaldesa no abordarlo. Estamos volviendo a los peores momentos de los años 80 en el Raval.

¿Se modificará la seguridad en Barcelona?
Yo creo que estos recientes atentados han sido una tragedia pero también una ventana de oportunidades para Barcelona. Ahora es el momento de recuperar La Rambla para la ciudadanía. Hemos lanzado un concurso internacional para cambiar el mobiliario de La Rambla y ahora es el momento de pacificarla. Pero tenemos que ser ambiciosos e ir más allá. Hacer un plan de usos y que todas las instituciones y equipamientos se conjuren para llenar de vida barcelonesa esta avenida. Todo el dolor que hemos sentido lo tenemos que transformar en acción para que la gente de la ciudad pueda volver a ramblejar.

La alcaldesa reunió al sector turístico. ¿Los atentados serán una oportunidad para buscar una nueva estrategia sostenible para este sector?
Sin duda los atentados son una oportunidad para cambiar de estrategia. Hemos de entender que los turistas no son el problema de Barcelona ni son responsables de lo que está pasando. Le hemos dicho muchas veces a Colau que el modelo de ciudad y el modelo turístico no son correctos. No benefician a los turistas, sino que ellos son víctimas de un modelo equivocado. Hemos de trabajar por un turismo con salarios dignos, alojamientos dignos que no afecten al mercado inmobiliario ni al precio de los alquileres. Si somos capaces de hacer un turismo sostenible habremos ganado todos los barceloneses y los turistas. Para esto se necesita valentía y consenso. Añado lo mismo que antes: esto no es culpa de Colau, no. Ya se lo encontró. Pero es responsabilidad de Colau. Es la máxima autoridad. Se presentó a las elecciones con el turismo y la vivienda como temas estrella. Todo va muy lento. La oposición hemos tenido que arrastrar al gobierno hacia un cambio de estrategia en el turismo. Olvidar los hoteles de lujo y reorientarse hacia los apartamentos turísticos ilegales. Le voy a decir una cosa: vender humo no es de izquierdas. Lo que nos tienen que demostrar los que gobiernan es que si son de izquierdas tienen que poder cumplir con lo que han prometido en vivienda y turismo sostenible. Por ahora se hace muy poco.

¿Cuál puede ser la repercusión de los atentados en el 1-O?
Ninguna. Ya lo ha dicho el presidente. Habrá urnas y se podrá votar. Vamos ha hacer un ejercicio de democracia. En Barcelona se podrá votar. Asustarnos y ceder al terrorismo no va con la manera de ser del pueblo catalán

Esta semana se ha conocido la cena privada, a invitación de Jaume Roures, de Oriol Junqueras, Pablo Iglesias y Xavier Domènech. ¿Sabe cuál fue el objetivo el encuentro?
No debería sorprender a nadie que los políticos hablen. Lo que debería sorprender es lo contrario. El no diálogo. La actitud a la que nos tiene acostumbrados Rajoy. Nos gustaría incluso hablar con el gobierno español. Yo no estaba presente, pero por lo que sé, se invitó a Podemos y a Els Comuns a apostar por la democracia. Se les pidió que como demócratas y habiéndose manifestado de forma reiterada por el derecho a decidir, que se sumen al referéndum. Ambas formaciones han pedido de forma reiterada el referéndum, se han declarado a favor de la autodeterminación y han apostado por la democracia radical y participativa. Ahora es el momento.

¿Cuál fue su respuesta?
Tomaron nota y dijeron que responderían. Se lo puede preguntar a ellos.

¿Cómo ve esta próxima Diada del 11-S hasta llegar al 1-O?
El ambiente se irá calentando, sin duda. Pero desde el Parlamento y el gobierno catalán continuaremos dando muestras de que vamos a llegar hasta el final. Somos demócratas y estamos decididos a serlo. Esto no nos lo usurparan. Habrá urnas y se votará.