Vaya Gente Tiempos de hoy

-

 
   

                          Nº 1217. 13  de octubre de 2017

- - --

Vaya gente / Mara del Prado


La Reina ha encarecido el presupuesto del colegio de sus hijas con su dieta saludable / EUROPA PRESS

Letizia, nutricionista infantil

Los últimos capítulos del noviazgo controlado entre Meghan Markle y el príncipe Harry parecen seguir el guión de una sitcom. El hijo de Carlos de Inglaterra y la actriz presente todavía en el reparto de la serie Suits asistieron juntos en Toronto a la ceremonia de clausura de los Juegos Invictus, la iniciativa promovida por el Príncipe y en la que participan veteranos lesionados de las Fuerzas Armadas. Allí se les pudo ver en actitud cariñosa en presencia de Doria Radlan, madre de la novia; no fue la primera vez que ‘suegra’ y ‘yerno’ se vieron las caras, pero a ojos del mundo la pareja estaba subiendo un peldaño en su relación camino al esperado anuncio del compromiso.

Porque en Buckingham Palace no dan puntada sin hilo y, desde la llegada de Kate Middleton a la vida de los Windsor, han decidido jugar la baza de las consortes al estilo continental; abogadas, financieras o periodistas, las reinas y futuras reinas europeas son mujeres independientes y profesionales pero ajenas a los usos y costumbres monárquicos que, sin embargo, han sido capaces de sacar brillo a la Corona. Aunque hayan tenido que sacrificar sus carreras y ver cómo su popularidad se mide por el tiempo que tardan en agotarse sus estilismos. Meghan Markle ya ha entrado en el club de las más imitadas en competencia con su futura cuñada; cuenta Semana que el vestido color ciruela de la firma Wilfred que llevó a la inauguración de los Juegos Invictus se agotó en pocas horas. Igual que la camisa blanca de su amiga Misha Nonoo que lució con unos vaqueros rotos junto al príncipe Harry, un modelo llamado premonitoriamente The Husband (El Marido).

En España, dos noticias del corazón traspasan las páginas del couché: la boda de Pedro J. Ramírez, que ha contraído matrimonio con la abogada Cruz Sánchez de Lara en una ceremonia celebrada ante notario en su domicilio y con la única presencia de dos amigos que ejercieron como testigos, y el menú del Colegio Santa María de los Rosales, controlado por la Reina.

La noticia ha saltado de las páginas de LOC a las revistas del cuore; Hola destaca que la princesa Leonor y la infanta Sofía comen un menú saludable siguiendo los consejos de la Consejería de Sanidad y también de Doña Letizia, que según el suplemento de El Mundo antes se limitaba a sugerirlo en las reuniones con las tutoras y ahora, “su buena sintonía con el director del colegio la ha llevado a intervenir más en el menú”. Eliminando los rebozados, la bollería industrial, reduciendo el consumo de carne roja a tres días al mes, el de pasta a dos días y generalizando la comida hervida o cocinada al vapor. El problema, destacado en Semana, es que al resto de padres y madres de alumnos no le ha sentado nada bien que la Reina haga sus pinitos como nutricionista en el colegio de sus hijos porque, si bien la comida ha ganado en calidad, también se ha encarecido el presupuesto.