Tribuna / Ignacio Vasallo Tiempos de hoy

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      Nº 1221. 10  de noviembre de 2017

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Tribuna / Ignacio Vasallo

El periodista y el registrador


El periodista Puigdemont ha ganado la batalla de la imagen y el registrador Rajoy, la de ley.
Pero así como el primero ha combatido también en el campo del segundo, éste prácticamente ha renunciado a hacerlo en el del otro


Con motivo de la elecciones de 2011 decía The Economist  que el líder del PP tenía pinta de Registrador de la Propiedad, algo que no era extraño dado que esa era su verdadera profesión. Y efectivamente, a lo largo de su primer mandato, y en lo que va de su segundo ha gobernado como un Registrador de la Propiedad, aplicando estrictamente la ley y sin registrar nada que no sea estrictamente legal. El dia 1 de octubre mantenía impertérrito que en Cataluña no había habido ningún tipo de referéndum porque era ilegal.

El president catalán es periodista. La ley no le importa demasiado. El vende un relato y lo que esté fuera de ese relato no existe. La minoría es abrumadora mayoría, el mandato del pueblo catalán es claro, la independencia es un clamor nacional. Los que se oponen son fascistas. Hay una represión franquista sobre un pueblo oprimido. Es de ese tipo de periodistas que nunca dejan que la realidad les estropee un buen reportaje.

Cada uno se centra en los aspectos en los que considera que es más fuerte. De hecho, el periodista ha ganado la batalla de la imagen y el registrador, la de ley. Pero así como el primero ha combatido también en el campo del segundo, éste prácticamente ha renunciado a hacerlo en el del otro. Muchos medios internacionales de primer orden han comprado la mercancía del periodista: “Un pueblo oprimido durante los últimos trescientos años, que cuando ha ido pacíficamente a votar ha sido violentamente reprimido con la consecuencia de novecientos heridos. Se celebró un referéndum  en el que el 90 por ciento  votó a favor de la independencia“ .

Por el lado legal ha quedado claro que ningún país reconocería a la nueva República, que además tendría que ponerse a la cola para pedir su ingreso en la Unión Europea. Las fuerzas económicas han comprado el relato legal y están votando con los pies.

El periodista ha conseguido vender que hay un pueblo unido en contra de un Estado opresor, aun cuando no represente ni a la mitad de ese pueblo, y silenciar a  los Rivera, Arrimadas, Iceta, Albiol que  no consiguen espacio en los medios internacionales.

Es curioso cómo la historia se repite, primero como tragedia y después como farsa, como decía Marx en el 18 Brumario de Luis Bonaparte, relatando el golpe de Estado del propio jefe del Estado, algo parecido a lo que hace el periodista, que es el máximo representante del Estado contra el que se levanta. Para Marx, recordando a Hegel, el paso del tiempo es cruel con las manifestaciones que no estén ajustadas a su época.

Hace exactamente 500 años Carlos V era el registrador y Lutero el periodista. Igual que ahora el periodista, decía hablar en nombre del todo el pueblo, olvidando a la mitad que no le seguía, y utilizó hábilmente los medios de comunicación de la época, la imprenta y el grabado, para vender su mensaje de un pueblo oprimido por un invasor extranjero. El registrador sólo contesto con la ley y con la espada. Se desinteresó de la opinión pública.

Su hijo no aprendió. El periodista de entonces se llamaba Guillermo de Orange, que en Las Apologías hizo el discurso más cruel y falso que se pueda recordar, acusando a su señor natural, por ser duque de Flandes, de asesinar a su propio hijo, entre otras lindezas.  Su Majestad no contestó, sino que aplicó la ley. Nadie se dio cuenta de que eran los periodistas, tanto entonces como hoy, los que de verdad estaban oprimiendo a sus minorías.

La farsa actual nos recuerda a Sopa de Ganso, que en argot americano  significa algo fácil de hacer, en la que Rufus Firefly (Groucho Marx), llega a ser presidente de Libertonia  para firmar la paz con la vecina Sylvania , pero termina declarándole la guerra.

Todo queda resumido en la frase que Chico, disfrazado de Groucho, a quien estaba espiando, suelta a la rica financiadora del proyecto: “A quien va Vd. a creer, señora,  a sus propios ojos o a  lo que yo le diga”.  Igualito que el periodista en su rueda de prensa en Bruselas.

Muchos son los que creen a  Groucho con peluca, que en realidad es Chico. Pero otros tantos empiezan ya a creer a sus propios ojos.

 

Licenciado en Derecho y periodista, es uno de los más destacados profesionales del sector turístico en España. Pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. Fundador y primer director general de Turespaña. Dirigió los primeros planes de marketing del turismo español que incorporaron el Sol de Miró. Consejero de Turismo en Estocolmo, Nueva York, Milán  Londres y París. Ha publicado más de 300 artículos sobre la especialidad en diversos medios de comunicación y pronunciado conferencias en 50 países. Actualmente es responsable de Relaciones Internacionales de la Federación Española de Escritores y Periodistas de Turismo.

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