¡Vaya Gente! Tiempos de hoy

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Nº 1224. 1  de diciembre de 2017

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¡Vaya gente! / Mara del Prado

Los Franco, ante la despedida
de la ‘hijísima’


Carmen Martínez-Bordiú ha hablado en televisión del cáncer terminal de su madre, Carmen Franco / EUROPA PRESS

Carmen Franco padece un cáncer terminal. Se lo ha contado al diario El Mundo y su familia no habla de otra cosa. La primera su hija, que se ha sentado en el plató de Sábado Deluxe para compartir detalles personales de su vida y la de su madre con los espectadores. “Mi madre no quería ir al médico porque pensó que si te metes en la vorágine de los médicos dejas de hacer la vida que quieres hacer: viajar, estar con amigas, por eso no quería ir a ver un médico”, relató Carmen Martínez-Bordiú. Y al final, cuando fue a la consulta, “no había nada que hacer”.

De momento, decía durante la entrevista, está “serena y tranquila”. Y sin miedo a la muerte, según la biografía de la hija del dictador que la periodista, Nieves Herrero, acaba de presentar en las librerías. “Reivindico mi nombre porque no quiero ser juzgada por la vida de los demás, ni la de mis padres, ni la de mi marido, ni la de mis hijos”. Carmen (La Esfera de los Libros) es su nombre y el título de una historia novelada de donde procede este testimonio, el de una mujer que trae ingratos recuerdos a un país pero a quien, en su círculo más cercano, ya la echan de menos. Margarita Vargas, mujer de su nieto Luis Alfonso de Borbón, que desde los 14 a los 29 años vivió con ella, declaraba entre lágrimas hace unos días en El Rastrillo de Nuevo Futuro que “ojalá Dios nos la regale un poquito más. La quiero muchísimo y la he admirado siempre. Conmigo ha sido una mujer excepcional”.

Volviendo a la entrevista, la Bordiú tuvo su momento frívolo para hablar de sus amores, el leitmotiv de las exclusivas que le han permitido llevar una buena vida porque, como ella misma confesó, “yo he vivido siempre sin trabajar”. Para muestra, los dos últimos: de Luis Miguel Rodríguez, conocido como El Chatarrero por su negocio de desguace, comentó que “era muy simpático, un cachondo. Salíamos bastante pero soy tempranera y él tardío, así que íbamos a cenar y luego él salía por ahí con sus amigos o sus amigas. Nunca le pillé, porque tampoco quería ver las cosas”. Y de su actual novio australiano, el treintañero Tim McKeague, con el que días antes se dejaba ver en una fiesta en Madrid, explicó que “es una persona muy espiritual que puede estar seis meses subido en una montaña, sin sexo. Yo mucho menos porque soy una persona muy sexual”.

Léase todo esto como una pequeña venganza del destino con un hombre obsesionado con la moral de los españoles y, sobre todo, de las españolas, de cintura para abajo.