¡Vaya Gente! Tiempos de hoy

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Nº 1225. de diciembre de 2017

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¡Vaya Gente! / Mara del Prado



Mario Vargas Llosa ha tenido un agrio cruce de comunicados con su hijo Gonzalo a cuenta de unas fotos de las hijas de éste e Isabel Preysler / E. P.

La familia Preysler pierde el tino con las fotos

Pues va a resultar que Tamara Falcó sí tiene problemas con la nueva mujer de su padre. La excusa de que no posó con Carlos Falcó y Esther Doña durante la celebración del 20 aniversario del Teatro Real porque había llegado con su madre Isabel Preysler y el novio de ésta, Mario Vargas Llosa, no le sirvió durante una reciente fiesta en Madrid donde volvió a coincidir con el marqués de Griñón y su madrastra; como destaca Semana, hay fotos de la joven y de la pareja, pero en ninguna aparecen juntos.

La hija de la reina de corazones no quiso sin embargo entrar a valorar la no-foto ni tampoco la foto de la discordia en la que sí está presente y que ha dado lugar a un sorprendente cruce de declaraciones en otra de las ramas de la familia. Y es que el Premio Nobel de Literatura ha abandonado a las musas para embarcarse en un cruce de comunicados con su hijo, Gonzalo, a cuenta de la fotografía en la que aparece junto a sus tres nietas –dos de ellas hijas del ‘agraviado’–, su hijo Álvaro y su mujer, Susana Abad, Isabel Preysler y Tamara, durante el último homenaje literario que recibió en Nueva York.

“Mis hijas y yo estamos muy sorprendidos con las fotos que se publicaron en la revista Hola. Mis hijas no tenían ni idea que habría periodistas en el homenaje académico a su abuelo en Nueva York, y mucho menos que Hola publicaría fotos de ellas con la señora Preysler. De lo contrario, no hubiesen aceptado ir al premio”, reza el primero de los comunicados, donde aprovecha para acabar de desquitarse con la pareja su padre, de quien dice que en los dos años y medio de relación “la señora Preysler no ha invitado ni una sola vez a mis hijas a comer o a cenar en privado para poder conocerlas”, insinuando que la foto de marras era una exclusiva de Isabel “dado el uso comercial que han hecho de mis hijas”.

Así que como dice la revista, tercera en discordia, el escritor peruano, “dolido, ha salido en defensa de Isabel”. Perdida ya cualquier esperanza de reunir a la familia por Navidad, Vargas Llosa desmiente a su hijo, asegurando que sus nietas, mayores de edad, fueron advertidas por él mismo de que habría fotógrafos en la entrega de los Premios J. Paul Getty. “Sugerir que cayeron en una emboscada o que “la señora Preysler” se benefició económicamente con aquellas fotografías es una calumnia”, y entra en detalles como el cariñoso gesto que tuvo su novia con sus nietas invitándolas a un concierto de Enrique Iglesias en Boston. Subrayando esta versión están las palabras de Álvaro Vargas Llosa, presente también en el acto, que a través de Twitter ha apoyado a su padre, a Isabel y a Tamara disculpándose “por las injurias de que han sido objeto”.

Todo demasiado íntimo y personal para quienes se nota que son nuevos en estas lides en el mundo del corazón. Deberían aprender de Tamara Falcó, digna heredera de su madre, que se conduce en la vida como quiere asegurando que todo está “fenomenal”.