¡Vaya Gente! Tiempos de hoy

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 Nº 1228. 5  de enero de 2018

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¡Vaya Gente! / Mara del Prado

El primer error de Meghan Markle

Que íbamos a tener Meghan Markle para rato estaba claro. Que las críticas llegaran tan pronto, no. La prometida del príncipe Harry, el pequeño de los hijos de Carlos de Inglaterra, han protagonizado “sus fotos más románticas”, según Semana, o las “imágenes de cine para una historia de amor de película”, dice con más boato la revista Hola.

Tomadas en Frogmore House, dentro de los terrenos del castillo de Windsor, por el apodado como ‘fotógrafo cañón’ Alexi Lubomirski, descendiente de la Familia Real polaca y exasistente de Mario Testino, que en tantas y tan celebradas ocasiones inmortalizó a Lady Di, las fotos tienen todos los ingredientes para enamorar: tomadas en color o en un luminoso blanco y negro, con sus protagonistas entrelazando sus manos y sus corazones en bellas y amorosas instantáneas… Y ella, deslumbrante con “un ‘look’ de Hollywood para una ‘princesa’ de alfombra roja”, que diría Hola… Y tanto.

Los británicos han criticado los 63.000 euros del vestido elegido para las fotos oficiales de su compromiso con el príncipe Harry / ALEXI LUBOMIRSKI

Para la sesión de fotos oficiales de su compromiso con el nieto de la reina Isabel II, la actriz americana escogió un vestido espectacular valorado en 63.000 euros –poco menos de la mitad de los 130.000 euros que la reina Letizia gastó en todo 2017 en ropa y joyas, según los cálculos que había hecho y publicado Semana a finales del pasado diciembre–. De tul negro con falda de organza de seda, aplicaciones a mano con volados y bordado con hilos de oro de la firma de alta costura Ralph and Russo, su precio no ha sentado nada bien a los británicos, que lo han considerado más propio de su reciente pasado como intérprete que de su presente como futura duquesa de Sussex. Según el Daily Mail, el vestido fue adquirido de forma privada, es decir, no se trata de un préstamo de la firma para la sesión de fotos, tal y como ocurre en este tipo de reportajes. Lo que no se sabe es si lo pagó ella o fue el príncipe Harry. Los más puristas han añadido la crítica al top semitransparente, recordando el estricto código de vestimenta de los miembros de la familia de la soberana británica.

La polémica no ha pasado a mayores y la futura familia política de Meghan Markle le ha perdonado el desliz; aquélla atesora un largo historial de errores que son marca de la casa de los Windsor. Así se lo hicieron notar en el tradicional almuerzo organizado por la reina en el Palacio de Buckingham con motivo de las fiestas navideñas. Según el mismo rotativo inglés, la futura cuñada de los duques de Cambridge acudió nerviosa a la celebración pero, citando a una fuente cercana, “todos querían conocer a Meghan y darle la bienvenida a la familia y ella no defraudó”. Por cierto, que el vestido que llevó a la cita, de falda midi negra y cuerpo de encaje de guipur de la firma Self-Portrait, se agotó en un abrir y cerrar de ojos. A pesar de su primer escándalo, la meghanmanía continúa.