La economía desde mi observatorio / Carlos Berzosa Tiempos de hoy

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 Nº 1228. 5  de enero de 2018

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La economía desde mi observatorio /
Carlos Berzosa

La controvertida financiación autonómica


Otra cuestión que apenas se plantea por parte de los responsables de las diferentes CC AA es la reforma del sistema fiscal sin lo cual no se solucionará nunca la insuficiencia de financiación

Al comenzar el nuevo año me gustaría pedir a los dirigentes políticos que en las fechas navideñas nos dejaran descansar a los ciudadanos y que no nos castigaran con tantos discursos y felicitaciones. A ellos también les vendría bien descansar para que pudieran reflexionar y sobre todo leer, a ver si en el nuevo año no se repiten tanto y ofrecen una renovación de sus discursos.  

Creo que bastaría con el discurso del jefe del Estado, independientemente del juicio que nos merezca, lo que supondría además un respeto a la Jefatura del Estado y no tratar de emularlo por parte de los diferentes presidentes de las  comunidades autónomas como si en un reino de taifas nos encontráramos. El presidente del Gobierno no hace un discurso pero expone un balance del año que viene a ser prácticamente lo mismo. Si tantas ganas tienen de felicitarnos  se podrían limitar a hacer una felicitación con un cava catalán en la mano y eso bastaría.  Que dejen los discursos y la alabanza de lo que han hecho para más adelante. Son discursos laudatorios y de quejas sin ningún interés.
Tengo que dejar constancia que no escucho ni veo ninguno, pero te topas con ellos en los informativos de la radio y televisión, así como en los medios escritos.  Imposible escaparse de tal exceso. Por si fuera poco, la SER me castiga el 1 de enero con una entrevista a Cristina Cifuentes. Menos mal que luego me pongo a ver el concierto de Año Nuevo desde Viena. Qué disfrute, qué relax, qué gozada.

Por lo que extraigo de los discursos de bastantes presidentes de las comunidades autónomas (CC AA), hay un denominador común en todos ellos: la queja sobre el modelo actual de financiación autonómica. Todos ponen el énfasis en la insuficiencia de recursos y de que se encuentran maltratados en el actual modelo. Son dos cosas que, sin embargo, convendría diferenciar.  En el primer caso, resulta evidente que todas las CC AA sufren falta de recursos, y más tras los recortes, para afrontar sobre todo los compromisos en educación, salud y dependencia. De modo, que, según leo en El País,  los expertos designados por el Ministerio de Hacienda para la reforma del sistema calculan que las autonomías necesitan unos 16.000 millones de euros más para prestar los servicios públicos con la misma calidad que en 2009.
Para este año está previsto, según la información del mismo diario, que las Comunidades  recibirán más dinero que nunca, pues el sistema de financiación aportará 105.051 millones. En el caso de que se lleve a cabo, pues hay que aprobar los Presupuestos, no sé si con ello se quedarán satisfechas la totalidad de las Comunidades pero me temo que no. Esto nos conduce al segundo caso  de cómo se redistribuyen estos fondos.

Aunque gran parte de las CC AA se encuentran disconformes con la situación actual no puede ser que todas ellas sean perjudicadas, pues en una redistribución siempre hay ganadores y perdedores. El sistema actual hay que reformarlo, no me cabe ninguna duda, y hay que encontrar un modelo, si no perfecto sí al menos mejor, que responda a las necesidades y obligaciones de las diferentes Comunidades.  Sin embargo, en los discursos de los presidentes no se señala por qué su Comunidad está discriminada ni tampoco se hacen propuestas de cómo debería ser el nuevo modelo que se acercara más a un reparto justo. En suma, qué variables habría que tener en cuenta.

Otra cuestión que apenas se plantea por parte de los responsables de las diferentes CC AA es la reforma del sistema fiscal sin lo cual no se solucionará nunca la insuficiencia de financiación.  En concreto, hay que luchar con más eficacia contra el fraude y los paraísos fiscales, un sistema más progresivo en la imposición, tanto en el impuesto sobre la renta como en el aumento de los impuestos sobre las sociedades y la riqueza. Un mejor uso del gasto público y una acción más decidida contra la corrupción y el despilfarro de los recursos públicos. Menos pedigüeños y más equidad.

 

Firma

Catedrático Emérito de la Universidad Complutense  y presidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado(CEAR). Ha sido Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense(1984-1998) y Rector de esta Universidad(2003-2011). A lo largo de su carrera docente ha impartido enseñanzas de Estructura Económica Mundial y Desarrollo Económico. Tiene numerosas publicaciones entre las que destacan los libros Los desafíos de la economía mundial en el siglo XXI (Nivola,2002) y los escritos conjuntamente con José Luis Sampedro Conciencia del subdesarrollo veinticinco años después (Taurus, 1996) y La Inflación (Al alcance de los ministros) (Debate, 2012).

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