Tribuna / José Luis Centella Tiempos de hoy

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 Nº 1231. 26  de enero de 2018

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Tribuna / José Luis Centella

La huelga feminista del próximo 8 de marzo

EUROPA PRESS

La permisividad y la tolerancia de la prostitución permiten que los hombres de todas las clases sociales tengan a su alcance a mujeres de los países pobres, aquellas que huyen de las guerras y de las violencias sociales y económicas

Organizaciones feministas de todo el mundo han llamado a desarrollar una Jornada de Huelga Internacional en defensa de los derechos de las mujeres y contra la violencia machista el próximo 8 de marzo. Tratan así de poner en la agenda social y política la necesidad de tomar medidas efectivas para superar la situación de desigualdad y violencia que sufren millones de mujeres en todo el planeta.

Las convocantes plantean que esta huelga no puede ni debe cuantificarse como una huelga laboral al uso, sino que debe servir para visibilizar a esta mayoría de mujeres que, aun queriendo, no podría hacer huelga. El parón feminista reivindicará que se pongan la política y la economía al servicio de las personas y no de los mercados, y exigirán la corresponsabilidad como una de las bases sobre las que se debe construir las relaciones humanas. Por lo tanto, hay que remarcar que estamos ante una ‘huelga feminista’, no una ‘huelga de mujeres’. Quedamos convocados quienes consideramos necesario acabar con esta sociedad patriarcal que castiga, margina y discrimina a la mujer.

Esta huelga es una denuncia sobre una realidad de progresiva privatización de los servicios esenciales, de manera especial el servicio sanitario y el educativo, que precariza aún más la vida de la mujer. Avisa también de que los planes de igualdad en el ámbito laboral siguen siendo insuficientes. Las mujeres protagonizan las mayores tasas de paro, la mayor desprotección socioeconómica, sus contratos siguen teniendo las peores condiciones: de categoría profesional, de horarios, de salario. La brecha salarial lleva a que la mujer cobre cerca del 25% menos que los hombres por realizar las mismas funciones.

En nuestro país, como en todos los países del mundo, la pobreza tiene rostro de mujer, el de la mujer cuidadora invisible en el hogar, de becaria precaria, la que sufre dobles y triples jornadas, la malabarista del tiempo que tiene que conjugar el que dedica al hogar con el del trabajo, todo a costa del necesario para realizarse como persona.

Este llamamiento quiere poner en valor el trabajo doméstico, asistencial, no remunerado, también llamado ‘trabajo reproductivo’, que no sólo es despreciado por el sistema económico, sino utilizado para ocultar carencias presupuestarias. También denunciar la violencia que supone la explotación sexual a través de la prostitución, como expresión de la explotación y mercantilización del cuerpo de las mujeres.

En España no se puede ocultar que entre 50.000 y 60.000 mujeres sufren esclavitud sexual, una de las más graves situaciones de violencia machista. La permisividad y la tolerancia de la prostitución permiten que los hombres de todas las clases sociales tengan a su alcance a mujeres de los países pobres, aquellas que huyen de las guerras y de las violencias sociales y económicas.

En definitiva, esta convocatoria trata de llamar la atención sobre la necesidad de promover actuaciones que realmente prevengan y detengan la violencia ejercida sobre la mujer, pero no sólo la física, sino esas incontables agresiones que emanan de una sociedad patriarcal insensible que deberían estar contempladas en la ley.

Si realmente queremos atajar la violencia machista de raíz es imprescindible contemplar la generalización de la coeducación a todos los niveles, una mayor atención y calidad en los servicios públicos, acabar con la discriminación laboral asegurando el trabajo digno a todos los seres humanos independientemente del sexo, generando suficientes recursos económicos para atender a las víctimas y su inserción en el mercado laboral.

La Jornada de Huelga Internacional en defensa de los derechos de las mujeres y contra la violencia machista del próximo 8 de marzo reclamará una política que no pretenda sólo minimizar las consecuencias de la discriminación de la mujer, sino que vaya directamente a las causas. Sólo así se podrán construir unas relaciones sociales, económicas y humanas plenamente igualitarias y libres.

 

 

Firma

Actual coordinador de la Asamblea Político y Social de Izquierda Unida y secretario general del Partido Comunista de España (PCE) desde 2009. Maestro de profesión, fue concejal en el Ayuntamiento de la localidad malagueña de Benalmádena, provincia donde inició su actividad política y por la que fue elegido diputado al Congreso en 1993, 1996 y 2000. En la X Legislatura (2011-2015) volvió a la Cámara Baja como diputado por Sevilla, ocupando la portavocía del Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA-La Izquierda Plural. 

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