El Acento / Inmaculada Sánchez Tiempos de hoy

-

 
   

 Nº 1231. 26  de enero de 2018

- - --





El Acento / Inmaculada Sánchez

El presidente que no se metía en casi nada


“No nos metamos en eso”. Es la frase que más ha trascendido de la entrevista de Mariano Rajoy en Onda Cero. El presidente ha convertido en marca propia dejar pasar los acontecimientos sin que lo arrollen. Lo que no está claro es que tan inane estrategia le siga ya surtiendo efecto

“No nos metamos en eso”. Es la frase que más ha trascendido al imaginario local de la hora larga de entrevista que nuestro presidente, Mariano Rajoy, concedió a Carlos Alsina en Onda Cero el pasado miércoles. No debería extrañarnos. Rajoy ha convertido en marca de su política el ‘no hacer’,  ‘no hablar’, ‘no liarla’… En definitiva, dejar pasar los acontecimientos sin que lo arrollen. Lo que no está ni medio claro es que tan inane estrategia le siga surtiendo los efectos que hasta ahora había cosechado.

Estaba Rajoy necesitado de transmitir algún mensaje a los españoles, después de los demoledores sondeos en los que sus votantes parecían darle la espalda en favor de los de Rivera, crecidos a lomos de su histórico triunfo en Cataluña. ‘El Siglo’ ya alertaba en su número de la semana pasada de que en el PP había ‘estallado el shock de las encuestas’, de que la supervice, Sáenz de Santamaría, cotizaba a la baja y de que entre los populares cundía un ambiente de derrota adelantada. Ante tal panorama el líder ha de arremangarse, dar un paso adelante e insuflar ánimo en las tropas. Y es lo que ha pretendido Rajoy este pasado miércoles… pero a su estilo.

El “no nos metamos en eso”, como respuesta presidencial a qué debería hacer el Gobierno para reducir la brecha salarial de las mujeres y que tanto le han afeado desde todos los ámbitos, amenaza con convertirse en un icono del marianismo. Pero no dejemos que los símbolos nos confundan. Este gobierno no ha querido meterse en “eso” de la igualdad de las mujeres, que es cosa de la empresa privada, ni en “eso” de la memoria histórica, que es remover viejas heridas, ni en “eso” del encaje de Cataluña en España o la reforma de la financiación autonómica, que para eso está la ley, los jueces y la Constitución. Lo de “no meterse” es dejarlo como está, que es lo que, al parecer, interesa. Aunque, según qué cosas.

Porque en lo que sí se ha metido este Gobierno, recordemos, es en el mercado laboral de este país, al que ha dado la vuelta abaratando el despido y destrozando la negociación colectiva que creíamos tener blindada con nuestra invocada Constitución. Como también se ha metido en la libertad de reunión y manifestación, a través de la ‘ley Mordaza’  que toda la oposición en pleno aún no ha conseguido revertir en esta incierta legislatura marcada a fuego por el polvorín catalán. O en la embrionaria laicidad y neutralidad de nuestro sistema educativo, eliminando la Educación para la Ciudadanía que implantó Zapatero o recuperando la religión como asignatura evaluable. Sí, Rajoy no “se mete” en casi nada, pero en lo que se mete, se nota.

 

 

Firma

Periodista y directora de El Siglo desde 2011, revista que contribuye a fundar, en 1991, formando parte de su primer equipo como jefa de la sección de Nacional. Anteriormente trabajó en las revistas Cambio 16 y El Nuevo Lunes y en la Cadena Ser. Actualmente también participa asiduamente en diferentes tertulias políticas de TVE y de Telemadrid.

-

-