Entrevista / Neus Munté Tiempos de hoy

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 Nº 1236. 2  de marzo de 2018

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Entrevista / Teresa Carreras (Barcelona)

Neus Munté, presidenta del PDeCAT 

“Proponer a Jordi Sànchez no es una provocación”

Con el horizonte puesto en el acuerdo entre JxCat y ERC, y una vez que Carles Puigdemont ha designado a Jordi Sànchez como su sucesor al frente de la Generalitat, Neus Munté, presidenta del Partit Demòcrata Europeo Catalá (PDeCAT), afirma que “es fundamental desterrar de una vez por todas el 155”. “No podemos normalizar que haya candidatos que gusten o no al gobierno del Estado. La mayoría independentista votada por los catalanes es un hecho”, añade. Mientras, los constitucionalistas tildan de provocación la hipotética investidura de Sànchez, encarcelado en Soto del Real.


S. RUIZ

“El presidente Puigdemont no es el problema, sino parte de la solución”   “Nos creímos que, en ausencia de violencia, se podía hablar de todo. Nunca se pretendió engañar, aunque algunos se vieran decepcionados”

Está cuajando un acuerdo entre JxCAT y ERC para dotar de algún contenido la estancia del ex president Puigdemont en Bruselas: Un ‘Consejo de la República’ y una ‘Asamblea’ de representantes incluidas en el denominado ‘Espacio Libre de Bruselas’.  ¿Me podría valorar este pacto?
Le diría que no podemos normalizar que haya candidatos que gusten o no al Gobierno del Estado. Los catalanes hemos votado en unas elecciones. Los resultados y la existencia de una mayoría parlamentaria independentista es un hecho. A partir de aquí se trabaja en un acuerdo que permita respetar la legitimidad del presidente y formar un Gobierno. Desde el PDeCAT mantenemos todo nuestro apoyo al presidente Puigdemont y siempre hemos respetado sus decisiones políticas y personales. Es evidente que para nosotros es un referente de primer nivel  y no un símbolo.

En el acuerdo está investir como presidente en Cataluña al número dos de la lista, Jordi Sànchez,  actualmente en Soto del Real. ¿Qué opina sobre lo que ha afirmado el ministro Catalá respecto a alargar el 155 si se insiste en Sànchez?
Me parece un auténtico despropósito tanto por la vigencia del 155 como por la amenaza de alargarlo.  Este proceso tiene que finalizar de una vez por todas con la formación de un nuevo gobierno. Cataluña tiene que recuperar sus instituciones y la capacidad plena de hacer política. El presidente del Govern en Cataluña lo decidirá el Parlament y la mayoría parlamentaria.

¿No es una provocación del independentismo proponer a Jordi Sànchez?
No lo es en ningún caso. Es un diputado electo del principal grupo de la mayoría parlamentaria, con unos derechos políticos que tienen que ser respetados. La provocación sí que es ir vetando a los candidatos que esta mayoría  del pueblo de Cataluña pueda ir proponiendo.

La CUP envió a Artur Mas a la papelera de la historia, como afirmó en su día. ¿Temen que ahora puedan también hacer lo mismo con su propuesta?
No creo que se puedan comparar aquellas circunstancias con las actuales.  En enero de 2016  el presidente Mas dio un paso hacia un lado para permitir que arrancara la legislatura. PDeCAT y ERC  somos formaciones que estamos trabajando arduamente para que Cataluña disponga de un gobierno y se respete la voluntad de sus ciudadanos y ciudadanas.

Si la respuesta de las bases de la CUP es afirmativa ¿podríamos tener gobierno en Cataluña la semana próxima?
Lo más importante es que el acuerdo llegue lo antes posible.

¿Cómo explicaría que partidos tan diferentes ideológicamente como PDeCAT, ERC y CUP trabajen en un mismo sentido?
Entiendo que fuera de Cataluña cueste comprender la complicidad de formaciones políticas tan diferentes que tienen un mismo objetivo. Pero para nosotros es habitual trabajar así. Lo digo porque en España ha existido durante muchos años una alternancia de los dos grandes partidos, PP y PSOE. En Cataluña hemos tenido tripartitos de izquierdas en dos legislaturas, la experiencia de JxSí con el que la antigua Convergència, ERC, la CUP y otras formaciones más pequeñas eran capaces de llegar a acuerdos… Ahora esta conjunción se da en JxCAT, ERC y la CUP con la misma base de trabajo, que es diálogo y negociación.

A su paso por el Supremo aseguró que la Declaración de la Independencia fue simbólica. ¿Cree que esto decepcionó a sus seguidores?
Es evidente que a algunas personas les habrá decepcionado. Algunas nos lo dicen abiertamente. Pero creo que la sociedad catalana es sobradamente madura como para darse cuenta de que aquella resolución, aquella proclamación, no podía tener los efectos jurídicos que muchos deseaban.  Entre otras cosas porque aquella misma tarde lo que se produjo fue la entrada en vigor del artículo 155, la disolución del Parlamento y el cese del gobierno legítimo de Cataluña. Por esto puedo decir que nunca se pretendió engañar a nadie, sino decir las cosas por su nombre, para entender lo que nos encontramos después del 27-D. Aquella realidad fue muy duro afrontarla y ha tenido consecuencias para muchas personas, especialmente para aquellas que están privadas de libertad.

¿Lamentan no haber entendido entonces hasta dónde era capaz de llegar el Gobierno español para defender la unidad de España?
Si se refiere a si hubo ingenuidad por parte de los dirigentes políticos le diré que creimos hasta el último momento aquello que nos había dicho muchas veces el Gobierno español, es decir, que en ausencia de violencia se podía hablar de todo. Aquel día descubrimos que la violencia la recibimos nosotros por querer hablar de todo. Nos dimos cuenta de que España tiene un problema democrático muy importante. Que no nos digan que el Estado de Derecho se basa en la unidad de la patria. Cuando en nombre de la unidad de España se vulneran los derechos y las libertades de los y las catalanas se están también vulnerando los derechos y libertades del conjunto de los ciudadanos del Estado español.

¿Ha sido muy difícil convencer a Puigdemont de que no va a poder ser un presidente efectivo?
No ha sido cuestión de convencer o no al presidente porque él no es el problema. La dificultad es que el Gobierno central nunca ha aceptado los resultados de unos comicios que convocó él mismo y pone todo tipo de trabas a la investidura del presidente que los catalanes decidieron. Desde el momento en que Puigdemont decide presentarse  es para ejercer de presidente desde Cataluña. Pero también es cierto que las garantías  que pidió para su regreso no se han producido.  Yo no sitúo al presidente Puigdemont en el problema, sino que, para nosotros, forma parte de la solución. 

Durante la negociación, su partido parecía querer acumular todo el poder y ha recibido  fuertes críticas. ¿El respeto entre los tres negociadores ha sido recíproco?
El PDeCAT lo único que ha perseguido durante toda la negociación es conseguir un gobierno que gobierne y que esté apoyado en la mayoría parlamentaria que tiene. Su objetivo: combinar  la legitimidad del presidente Puigdemont, por los avales que tiene, con la necesidad de formar Gobierno ya que sabemos que es la condición indispensable para poner fin al 155. No tengo la impresión de que éste haya sido un debate o una confrontación entre PDeCAT y ERC. Pero la judicialización lo está haciendo también todo más difícil. Judicializar la política es un grave error.


“Puigdemont se presentó
para ejercer de presidente
desde Cataluña, pero las garantías que pidió para su regreso no se han dado”

¿Por qué ha sido tan difícil definir la posición de Junqueras?
Siempre hemos querido saber cuál era su posición, desde luego, para respetarla. La restitución de las personas que formaron parte del anterior gobierno depende claramente de su situación  y de su voluntad. Hay consejeros y consejeras que ya se han apartado de la política, otros continúan y otros que han manifestado su voluntad de no volver a tener una responsabilidad en una consellería. Yo desconozco si él va a continuar pero su nombre se pondrá sobre la mesa igual que ha sucedido con los demás.

Algunos miembros del Partido Popular hacen declaraciones en el sentido de que la situación ya está encarrilada en Cataluña ¿Le parece que es así?
Lo que  tenemos por ahora es un relato muy parcial porque obedece sólo a la parte judicial del conflicto. Siempre hemos dicho que la respuesta debe ser política y no judicial. Cuando se inicie la legislatura esperamos poder poner sobre la mesa los temas sociales más acuciantes así como continuar ampliando la mayoría social a favor de la República. En todo caso no me doy por satisfecha con lo que se ha conseguido hasta ahora, ni mucho menos. Pero valorar que la situación está encarrilada porque el proceso judicial sigue adelante creo que es una visión muy sesgada y, seguramente, miope. Olvida y obvia los planteamientos políticos y sociales de fondo que se han hecho desde hace tantos años en Cataluña y que no han tenido otra respuesta que no sean las querellas.

¿Cree usted que las difíciles relaciones entre PP y Ciudadanos puede ayudar a la causa independentista?
Creo que entre ellos está en juego la hegemonía política. A pesar de que comparten y coinciden en su posición con Cataluña cada uno de ellos quiere sacar tajada de la situación para ganar posiciones. Por lo tanto, en el espacio tradicional de la derecha son dos partidos que pugnan por quedarse con todo el espacio y expulsar al otro.

¿A quién cree que daña más Cs con sus posiciones?
La derecha española es muy conservadora.  Albert Rivera a quien hace pupa, sobre todo, es al PP,  a pesar de que veo al PSOE demasiado inmovilista ante lo que son graves atentados contra la libertad de expresión. No reconocí su posición en relación a lo sucedido en la Feria Arco. No imaginé su dureza en relación a la situación de los presos políticos, ni tampoco identifiqué al PSC cuando hace seguidismo de los socialistas españoles que, por su apoyo al 155, pueda modificar el proceso de inscripción escolar en Cataluña contra el proceso de inmersión.

¿A qué creen ustedes que es debida la posición de Pedro Sánchez?
Esto habría que preguntárselo a él, que ante acontecimientos muy graves opta por guardar silencio. Puede deberse a una falta de liderazgo, a un conflicto interno. Pero en todo caso ha desaprovechado demasiadas ocasiones para marcar perfil propio y distanciarse del Partido Popular. De hacerlo hubiera demostrado que podría llegar a ser una auténtica alternativa del Partido Popular y a Cs en el Gobierno español.

¿Descarta totalmente unas nuevas elecciones?
Yo no las deseo para nada porque supondría alargar la agonía del 155. Unas nuevas elecciones nos podrían situar en el mes de mayo y son muchos meses en los que continuaríamos sometidos al 155. Estoy convencida de que se está haciendo todo lo posible por parte de los negociadores y los grupos parlamentarios para evitarlas.

¿Cómo mujer, hará usted huelga el 8-M?
El 8 de marzo es un día de reivindicación que lamentablemente cada vez tiene más sentido y más razón de ser debido a las enormes discriminaciones que todavía sufre la mujer.  Yo me sumo a la reivindicación feminista  siempre pero este año tiene más sentido que nunca, aunque el PP se revuelve contra ella por  considerarla una amenaza. El derecho a la huelga es un derecho constitucional y debe ser respetado por todo el mundo. En España existe una fuerte discriminación de la mujer en el ámbito laboral y salarial. No cobramos igual por hacer los mismos trabajos. Esta brecha salarial existe y se va haciendo más grande y la precariedad laboral afecta mucho más a las mujeres que a los hombres. Y no podemos mirar para otro lado.