Tiempos de Hoy Tiempos de hoy

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 Nº 1237. 9  de marzo de 2018

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Tiempos de Hoy / Verónica Gayá

758 millones de personas no saben leer ni escribir, dos tercios mujeres

El analfabetismo, lastre para la igualdad

El mundo sería un poco mejor si todos supiéramos leer una historia, la etiqueta de un bote o la carta de un amigo. El analfabetismo es una rémora para una sociedad que quiere mejorar, entender, ser más analítica y justa. 


La realidad  priva de un futuro libre a 61 millones de niños que no van a la escuela cada día.

Guerras, pobrezas y exclusión social son los feroces enemigos de la educación más básica, la primera puerta del progreso. Cada día 61 millones de niños no van a la escuela, no la tienen. Su realidad les ha privado de un futuro libre. Pronto serán analfabetos adultos y engrosarán unas cifras que hace tiempo la Humanidad no consigue adelgazar.

Según los datos de la UNESCO en el mundo hay 758 millones de personas que no saben ni leer ni escribir. Una cifra desoladora en la que dos tercios son mujeres, y una gran parte personas de avanzada edad.
En muchos países las cifras del analfabetismo son ingobernables, afectan a porcentajes muy preocupantes de su población. En trece de ellos los analfabetos son mayoría: Níger, Chad, Sudán del Sur, Guinea, Mali, Burkina Faso, República Centroafricana, Afganistán, Benín, Costa de Marfil, Liberia, Sierra Leona y Etiopía tienen las peores tasas de analfabetismo, según los datos de IndexMundi; con porcentajes que van, en orden, desde el 81 al 51 por ciento. Números escalofriantes.

Demasiados jóvenes. Aunque la mayor parte de la población analfabeta es gente de avanzada edad, un 8 por ciento de los jóvenes también lo son. 115 millones de jóvenes entre 15 y 24 años aún no han aprendido a leer, y puede que nunca lo hagan. No han tenido tiempo ni maestros, han sustituido las clases por el trabajo, y ya siempre “es tarde para empezar”.

En los países de ingresos bajos y medios un 25 por ciento de los jóvenes es analfabeto, pero en otros países mejor posicionados económicamente, como Nueva Zelanda, las cifras tampoco son esperanzadoras: allí dos tercios de su población más pobre es analfabeta.

Es una cuestión de dinero, dice ACNUR, que plantea que 1.200 millones podrían llevar las lecciones a cualquier rincón del planeta. La escuela es indispensable para la alfabetización, un lujo en algunos países, pero aun así, su puesta en escena en los lugares más inhóspitos del planeta no garantiza su éxito. Mejorar el entorno de los niños y que tengan la oportunidad de ir, que no tengan que cuidar a ningún familiar, que no tengan que ayudar en casa, trabajar..., es indispensable para que acudan a las aulas. Es sobre todo un tema económico, pero también cultural.

Además, conseguir que un niño acuda a la escuela durante cuatro años no es garantía de éxito. Manos Unidas recuerda que “no sólo es un objetivo dentro del proceso de educación para todos, sino una herramienta para luchar contra la pobreza que sienta las bases para un desarrollo económico sostenido", que garantiza "la inclusión y movilización social, y la erradicación del trabajo infantil y la explotación de menores".

El analfabetismo es más de mujeres.
En sus últimos informes la UNESCO recuerda que a pesar de los progresos recientes en educación una generación de mujeres ha quedado rezagada, suponen más del 60 por ciento en cualquier rango de edad. La carga en el cuidado de las familias, así como las trabas relativas al género propias de tantas culturas, hacen de las mujeres las más perjudicadas.

La alfabetización es un reto tan básico como ambicioso. Facilita el acceso al conocimiento y da valor y poder a las personas más debilitadas. Según el informe de Seguimiento de la Educación  para Todos el Mundo (EFA 2014) el acceso a la educación primaria de todas las mujeres conseguiría reducir la tasa de matrimonio infantil, la mortalidad infantil en un sexta parte y la materna en dos tercios, así como aumentar la participación política.

En España.
Aunque pueda resultar inverosímil, el analfabetismo en España aún atañe a un enorme número de familias. En nuestro país hay más de 700.000 personas analfabetas funcionales, el 1,7 de la población. Es decir, son incapaces de utilizar su capacidad de lectura, escritura y cálculo, si la tienen, de forma eficiente, en las situaciones habituales de la vida; no pueden ni siquiera escribir frases breves de su día a día, según indica el INE (Instituto Nacional de Estadística).

En su gran mayoría son personas mayores, sobre todo mujeres (el 70 por ciento), que durante su infancia no pudieron acudir a la escuela. Pero las cifras entre los jóvenes también existen y vuelven a ser demasiados. 23.400 jóvenes en España de entre 16 y 29 años son analfabetos funcionales.

Llama a su vez la atención la siguiente franja, la de adultos entre 30 y 49 años: 94.000. No saben leer un periódico, rellenar un formulario y mucho menos entender un contrato.

La Educación es obligatoria en España. Sin embargo, las familias en riesgo de exclusión social e inmigrantes son caldo de cultivo para las tasas de abandono escolar. Las diferencias son sustanciales dependiendo de la comunidad autónoma; es Andalucía quien se lleva el primer puesto con más de 200.000 personas analfabetas, seguida de Extremadura y Castilla La Mancha.

 

Al Día


Intered trabaja en la educación desde el enfoque de género.

¿En qué puedo ayudar?

Millones de niños no van al colegio cada mañana, algunos ni siquiera tienen uno cerca, otros trabajan por un cuenco de comida, otros cuidan de la familia... Si quieres ayudar a revertir esta situación, puedes hacerlo.

Esta semana te traemos algunas de las ONG más involucradas con el tema de la alfabetización además de las que ya seguro que conoces: Manos Unidas, Save The Children, Unicef, Fundación Vicente Ferrer...

La Fundación Adsis es menos conocida, pero su trabajo, que empezó hace más de 50 años, ayuda a los jóvenes más desfavorecidos a que logren sus objetivos. En este momento tienen 8 programas de acción social en 12 provincias, además de otros programas de cooperación al desarrollo y comercio justo. Puedes colaborar de muchas maneras, incluso dando clases de apoyo a chicos y chicas que lo necesiten.

Fundación Soñar Despierto lleva 14 años en la integración social de menores y jóvenes residentes en centros de acogida, residenciales y centros abiertos procedentes de ambientes marginales y familias desestructuradas a través de un proyecto socioeducativo.

Intered es una ONG que trabaja centrada en la educación desde el enfoque de género y derechos humanos en América Latina, Asía y África desde 1992, por el reconocimiento y disfrute del derecho universal a una educación de calidad y equidad. Tiene programas de voluntariado que incluyen formación.