Tribuna / Miguel Ángel Aguilar Tiempos de hoy

-

 
   

 Nº 1237. 9  de marzo de 2018

- - --

-

 



 Tribuna / Miguel Ángel Aguilar

Francisco Camps y el buen corrupto


EUROPA PRESS

Los interrogatorios a Camps fueron tan penosos como innecesariamente torpes, de modo que facilitaron toda clase de digresiones del compareciente, que salió ileso de la sesión

Eran las doce del mediodía del 6 de marzo y en los carteles de la feria de las corrupciones, que investiga la Comisión ad hoc constituida en el Congreso de los Diputados sobre financiación irregular del Partido Popular, se anunciaba la comparecencia de Francisco Camps y se colgó en las taquillas de la prensa el cartel de "no hay billetes". Los acontecimientos se conocen por la aglomeración de conductores de los vehículos de las autoridades y de particulares de postín pero también por el fenómeno nube de fotógrafos y de operadores de cámaras de televisión. Los de la nube avanzan de espaldas, retrocediendo con habilidad de profesionales y arrollando cualquier obstáculo o ser vivo que se interponga en su trayectoria.

La llegada con algunos minutos de anticipación me permite advertir al presidente de la Comisión, Pedro Quevedo, elegido diputado por Gran Canaria en las listas del partido de Nueva Canarias, sobre la necesidad de ejercer su autoridad e impedir lo sucedido en sesiones anteriores en las que los comparecientes han adoptado actitudes insolentes y han hecho mofa de los diputados de la Comisión yéndose por los cerros de Úbeda en lugar de atenerse a la gestión y responder a las preguntas. Quevedo indica la dificultad de su tarea y cómo son desoídas sus llamadas para que el compareciente se atenga a la cuestión.

Presentes alrededor de 25 diputados con los del PP en las bancadas de la derecha y los de todos las demás formaciones en las de la izquierda, empieza la sesión con algunas reconvenciones ambientales del presidente Quevedo. Las intervenciones primeras son para los portavoces de los grupos socialista y de Esquerra Republicana de Cataluña por haber sido los que habían solicitado la comparecencia de Francisco Camps. Son intervenciones que confirman a Heisenberg cuando sostenía que “no conocemos la realidad, sino sólo la realidad sometida a nuestro modo de interrogarla”. Digámoslo sin ambages, los interrogatorios fueron tan penosos como innecesariamente torpes de modo que facilitaron toda clase de digresiones del compareciente, que salió ileso de la sesión a base de negarlo todo, de aducir su completa ignorancia de cuanto se refería a la financiación del PP de Valencia y de reiterar que lo dicho por su mano derecha y secretario general del partido en la región era lo contrario de lo que había venido diciendo durante los nueve años anteriores.

En su último libro Sólo se puede tener fe en la duda, Jorge Wagensberg dedica un capítulo a la corrupción y explica que no es lo mismo acceder al estatus de corrupto que mantenerse en él. Las condiciones, sostiene, no son las mismas. Porque para llegar a serlo, el buen corrupto pervierte el significado de grandes valores como la confianza o la solidaridad. Pero para mantenerse como tal, el buen corrupto pervierte el significado de otros valores nobles como la excelencia o la experiencia. Con lo primero se favorece un privilegio: acceder y gestionar los recursos públicos. Con lo segundo el privilegio es otro: alejar a los competidores, es decir, dificultar que nadie más lo haga. El corrupto está convencido en lo más secreto de su alma, dice después Wagensberg en uno de sus aforismos, de que se merece todo lo que logra gracias a la originalidad de sus ideas y la osadía de los riesgos que asume. Además, nuestro autor enuncia la propiedad reflexiva de la corrupción a tenor de la cual "todo corrupto es cómplice de sí mismo". La comparecencia de Francisco Camps aportó la prueba definitiva. Vale.   

 

 

Firma

Periodista y secretario general de la Sección Española de la Asociación de Periodistas Europeos. Licenciado en Ciencias Físicas y graduado en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid, fue director de Diario 16, la agencia EFE, el periódico El Sol y presentador de los informativos de fin de semana y del Informativo diario Entre Hoy y Mañana en  la madrugada de Telecinco. En la actualidad es columnista en varios medios y colabora en distintos programas de radio y televisión. Ha escrito varios libros, entre ellos, Las últimas Cortes del franquismo; El golpe, anatomía y claves del asalto al Congreso, y España contra pronóstico (Ed. Aguilar).

-

-

-

-

-

José García
Abad


.
Miguel Ángel
Aguilar


-
Carmen
Calvo


-

Julio Rodríguez Fernández

-

Belén
Hoyo



-
Joan
Tardà



-
Cristina
Antoñanzas


-

Carles
Campuzano



-
Inmaculada
Sánchez

-
Sergio
del Campo



.

Graciano
Palomo



.

Bruno
Estrada


.
José Antonio
Pérez Tapias


-
Joan
Navarro



-
José M. Benítez
de Lugo



-

José Luis
Centella


-
Pablo
Bustinduy

.

Jesús
Lizcano


,
Carlos
Berzosa



,

Julio Rodríguez López

-
Mauro
Armiño


.

Pere
Navarro



.

Julius
G. Castle