Entrevista / Domiciano Sandoval Tiempos de hoy

-

 
   

 Nº 1237. 9  de marzo de 2018

- - --

Entrevista / Manuel Capilla

Domiciano Sandoval, portavoz de la Coordinadora Estatal para la Defensa de las Pensiones Públicas

“El PP ya puede empezar a preocuparse con nosotros”

Domiciano Sandoval es uno de los portavoces de la Coordinadora Estatal para la Defensa de las Pensiones Públicas, el movimiento que ha conseguido concentrar la atención de los medios de comunicación con sus protestas y poner la lupa en las dificultades por las que atraviesan los jubilados actuales y por las que atravesarán los que accedan a una pensión en las próximas décadas. Sandoval, en conversación con El Siglo, subraya que “el sistema público de pensiones no sólo es sostenible, sino que es mejorable y totalmente necesario” y señala que “lo que hacen Rajoy, Villalobos, Báñez o Largarde es ayudarnos, porque los pensionistas se soliviantan más al escucharlos”.


SERGIO RUIZ

“Los poderes políticos y económicos han tomado la decisión de dejar caer el sistema público de pensiones”   “CC OO y UGT no se están sumando a las movilizaciones; nos contraprograman, que no es lo mismo”

Desde algún tiempo, se ha venido vendiendo la idea desde ciertas instituciones y desde algunos partidos políticos de que el sistema público de pensiones es insostenible. ¿Está de acuerdo?
El sistema público de pensiones no sólo es sostenible, sino que es francamente mejorable. Y además, es totalmente necesario. Pensar que es insostenible sería condenar a la indigencia, no solamente a las generaciones que han luchado por los derechos que hoy tiene la sociedad, sino a las generaciones futuras, a nuestros hijos y a nuestros nietos. Y eso no lo vamos a aceptar desde la Coordinadora.   

¿Cómo se podría solucionar el desequilibrio que presenta el sistema? ¿Qué medidas concretas defiende la Coordinadora?
Hay medidas que se pueden adoptar de inmediato, que requerirían el acuerdo simple del consejo de ministros. Hay otras que serían a medio plazo y otras a largo. En primer lugar, hemos de convenir que el problema del sistema público no es de gasto, es de ingresos. Si atendemos a los datos de Eurostat y vemos que Italia está gastando un 14% de su PIB en pensiones y Francia un 13%, mientras que España está en un 11,5%, nos daremos cuenta de que tenemos una disponibilidad en relación a Italia de 35.000 millones de euros más para gasto en pensiones. Esto por un lado. Por otro, hay una serie de medidas que, desde nuestro punto de vista, son inadmisibles. Que un gobierno te esté diciendo que el sistema es insostenible y al mismo tiempo esté recomendando a sus ciudadanos que vayan al banco de al lado a abrir un plan de pensiones privados, porque le va a hacer unas rebajas fiscales… Eso no tiene nombre. Lo primera que tendría que hacer el Gobierno, y no requeriría más que un acuerdo del consejo de ministros, sería liquidar las ayudas a los planes privados de pensiones. Tenemos que las desgravaciones a los planes privados de pensiones suponen entre 2.500 millones de euros y 3.000 millones; que el destope de las cotizaciones sociales aportaría 7.500 millones de euros; y que las tarifas planas en las cotizaciones a la Seguridad Social para las empresas están también entre 2.500 y 3.000 millones de euros. Estas son tres medidas que se podrían tomar de hoy para mañana. Son cosas que se podrían mejorar desde ya, pero no tiene intención de hacerlo. Han tomado la decisión, y esto es una cosa programada desde hace tiempo, de dejar caer el sistema público de pensiones.

¿Quién ha tomado esa decisión?
Los poderes políticos y económicos. El problema que tenemos hoy en día, no sólo en España, es que la economía rige la vida de los ciudadanos, no la rige la política. La política está subordinada a los poderes económicos. Si tenemos en cuenta que el sistema público de pensiones está moviendo al año unos 130.000 millones de euros, convendremos que los poderes económicos, principalmente la banca y las aseguradoras, están presionando para gestionar toda esa cantidad de dinero. Porque una persona que abre un plan de pensiones a los 25 años y se jubila a los 67 está durante 40 años poniendo un dinero que la entidad financiera puede mover a su antojo.

Rajoy tiene pensado acudir al Congreso para un pleno monográfico sobre la cuestión. ¿Qué espera de esta intervención?
De Rajoy no espero nada. La Coordinadora Estatal para la Defensa del Sistema Público de Pensiones y la Marea Pensionista, a la que pertenezco, deberíamos agradecer a no sólo Rajoy, sino también a Celia Villalobos, a Fátima Báñez, al gobernador del Banco de España o incluso a Christine Lagarde, directora del FMI, porque lo que hacen es ayudarnos. Lagarde dijo hace un año aproximadamente aquello de que los jubilados representan un problema para la economía global, y que había que hacer algo ya. No sé si con eso se refería a hacer campos de concentración con hornos crematorios. Lo curioso es que estas personas no han hecho voto de pobreza. Son personas que ganan 280.000 euros al año, en el caso de la directora del FMI, y 186.000, en el caso del gobernador del Banco de España. Lo único que hacen es ayudarnos, porque los pensionistas cada vez se soliviantan más cuando escuchan estas cosas.

“Lo que hacen Rajoy, Villalobos, Báñez o Largarde es ayudarnos, porque los pensionistas se soliviantan más al escucharlos”

“Para los futuros pensionistas, es más perjudicial la reforma de Zapatero que la de Rajoy”

 

Los mayores de 60 años son el principal apoyo electoral del PP, ¿cree que están preocupados por el efecto que puedan tener estas movilizaciones?
Si no están preocupados, se pueden empezar a preocupar, porque nosotros nos hemos marcado una meta. Pensamos que la solución del sistema público de pensiones no pasa por que el año que viene, que hay elecciones municipales y quizá generales, nos suban el Índice de Precios al Consumo. Nosotros queremos un sistema integral que aborde estas cosas que decía antes, a corto plazo, y también otras cuestiones como los falsos autónomos, la evasión de capitales y, sobre todo, una reforma fiscal en condiciones.

¿Qué reforma tuvo más impacto para los pensionistas y para el futuro de las pensiones, la de Rajoy de 2013 o la de Zapatero de 2011?
Para los actuales, la de Rajoy, porque nos metió la mano en el bolsillo mediante el factor de sostenibilidad del sistema, que entra en vigor el 1 de enero de 2019 y que hace que la revalorización de las pensiones sea sólo del 0,25%, a no ser que haya una economía, dicen, muy buena. Pero resulta que estamos creciendo al 3% y siguen recortando en derechos sociales, que es para reírse o para echarse a llorar todo el día. Ahora, a la larga, es más perjudicial incluso la que firmaron los sindicatos con Zapatero. A los futuros pensionistas, la reforma de Zapatero les afecta en cuatro frentes. El primero es que los años de la base reguladora pasan de 15 a 25. Aquí, está bien recordar que en el año 85, cuando pasaron los años de la base reguladora de dos a ocho, CCOO convocó una huelga general que fue tremenda. Esta vez no se han movido. Ignacio Zubiri, catedrático de la Universidad del País Vasco, cifra el paso de los 15 a los 25 años en una pérdida de alrededor del 10% en la expectativa de pensión. Además, Zapatero alarga la edad de jubilación desde los 65 hasta los 67 años. Pero ojo, cuando tenemos un paro juvenil en el país del 50%. ¿Qué más hace Zapatero? Pone todos los inconvenientes posibles para que alguien se jubile antes de la edad reglamentaria. Y, además, cambia lo que se llamaba la cobertura de lagunas. Cuando una persona podía acceder a la jubilación pero le faltaban años de cotización para tener una pensión medianamente digna, la cobertura de lagunas se establecía para que estas personas pudieran tener una pensión mínimamente decente. Todo esto elimina Zapatero.

¿Qué le parece que CCOO y UGT se estén sumando a las movilizaciones?
No es que se sumen, es que contraprograman, que no es lo mismo. Ojalá que se sumaran, pero cuando les planteamos si están por la derogación de las dos reformas, ellos sólo mencionan la de Rajoy. Ojalá tuviéramos los sindicatos que se merece el país, pero no es así. Tenemos unos sindicatos que durante diez años de crisis han visto como sufrían los ciudadanos, cómo se les echaba de sus casas para que se las quedaran los bancos, cómo moría gente porque no podía pagar la calefacción, y no ha habido ni una sola movilización. Los sindicatos se tienen que dar cuenta de que, o cambian la dinámica, o la sociedad les dará la espalda.

¿Cuándo y cómo echa a andar la Coordinadora Estatal, para quien no conozca el movimiento?
Empezó con la congelación decretada por Rajoy en 2012, en dos barrios de Barcelona, Camp de l’Arpa, donde yo vivo, y Sants. Con gente que venía del 15-M, empezamos a reunirnos, ver qué podíamos hacer, y empezamos con las demandas contra la congelación. Esas demandas atrajeron a mucha gente, y todavía hay juicios, hoy en día, en los juzgados de lo Social. Ahí creamos lo que se llamó Marea Pensionista, éramos muy pocos. Y nos dimos cuenta de que si queríamos crecer, forzosamente debíamos llevar la información a la gente. Yo sabía que en Madrid había grupos de pensionistas que podían estar interesados en defender un tema social de esta envergadura y terminó cuajando la constitución de una Coordinadora que abarcara a todo el Estado. Ahora ya estamos organizados en todo el país. De hecho, para el día 17 de marzo, en el que tenemos convocada una manifestación que será muy importante, mucho mayor que la del día 22. Ya tenemos más de 100 poblaciones que están decididas a hacer movilizaciones.

¿Por qué cree que arrecian ahora las movilizaciones de los pensionistas, a pesar de que las reformas llevan años aplicándose?
Pero los pensionistas empiezan a notar el impacto ahora. El Gobierno ha sido muy sibilino a la hora de acometer esta reforma, porque el Índice de Precios al Consumo no estaba subiendo mucho. Pero el año pasado ya ha subido el 1,6% y este año está previsto que suba más. Eso significa una pérdida de poder adquisitivo elevada y los pensionistas han empezado a reaccionar. Y creo que han empezado a reaccionar por la información que les hemos ido llevando. Al menos aquí, en Cataluña, se están haciendo multitud de conferencias, yo cada día tengo alguna, y en ellas explicamos lo que le estoy explicando a usted: que esto no viene de ahora, que esto sigue instrucciones directas del Fondo Monetario Internacional y de Bruselas para que los sistemas de pensiones se queden bajo gestión bancaria. Cuando empezamos con las charlas hace cuatro años, íbamos a salas de 150 personas y quizá sólo había cuatro. Ahora están llenas, con gente pie. Lo que es una lástima es que siempre tengan que luchar los mismos, porque la gente que está luchando ahora es la que luchó contra la dictadura.

Por eso le iba a preguntar, porque en estos últimos días, en Twitter, ha hecho fortuna un tuit que afirma que quienes están movilizándose por las pensiones ahora, en 2018, son los mismos que se manifestaron en el 68.
Claro, es que así. Esa es la pena, que los jóvenes no se dan cuenta. Yo tengo dos hijos, y a veces se lo digo: “¿Vosotros sabéis que cuando os jubiléis no vais a tener pensión?”. “Bueno, ya lo tenemos asumido”, esto es lo que te dicen los jóvenes. Ahora, cuando doy las conferencias hago dos preguntas muy concretas. La primera es que si como sociedad queremos condenar a la indigencia a los que han luchado por los derechos que disfrutamos, porque esa es la puñetera verdad.

Desde algunos medios y algunas formaciones políticas se ha afirmado en los últimos días que las movilizaciones de los pensionistas están orquestadas desde Podemos y su entorno.
Una cosa que atrae mucho a la gente es que nosotros somos un movimiento transversal. Eso quiere decir que cabe todo el mundo y que es un movimiento por un sistema público de pensiones digno para todos. A partir de ahí, uno puede tener el carné de un sindicato o de un partido, pero cuando está en la Marea Pensionista o en la Coordinadora está por el sistema  público de pensiones. ¿Nosotros hacemos política? Claramente la hacemos. Todos los movimientos sociales hacen política. Las asociaciones de vecinos, en la que yo milito hace 35 años en mi barrio, hacen política. Pero no hacen política partidista, nosotros dejamos a la entrada el carné si lo tenemos. Yo no lo tengo, pero puede haber gente que lo tenga. Evidentemente, si un partido político recoge nuestras reivindicaciones y las traslada a un proyecto de ley para que eso se discuta en el Congreso de los Diputados seremos mucho más sensibles a ese partido que no a uno que quiera privatizar el sistema. Eso es de cajón.

¿Qué calendario de movilizaciones manejan aparte de la del próximo día 17?
De momento, tenemos la del día 17. Además, cada tres o cuatro días nos conectamos a través de Skype y vamos viendo cómo va evolucionando el tema. Seguramente, antes del día 17, programaremos la próxima convocatoria.

 

 

Noticias relacionadas

Los pensionistas se levantan

 

-

-