Gabilondo y Errejón, “competidores virtuosos” Tiempos de hoy

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 Nº 1242. 13  de abril de 2018

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Política / Manuel Capilla

Ensayan noviazgo para la crucial batalla de Madrid

Gabilondo y Errejón, “competidores virtuosos”

El ‘caso Cifuentes’ ha precipitado la batalla de Madrid, que las fuerzas progresistas afrontan de una manera radicalmente diferente a como lo hacen a nivel nacional. Mientras Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han sido incapaces de construir un clima de confianza sobre el que asentar una mayoría alternativa a Mariano Rajoy, hace casi un año que existen contactos entre la cúpula del PSM, que ya confirma que su lista estará liderada por Ángel Gabilondo, y el equipo de Iñigo Errejón, candidato ‘in péctore’ de la formación morada. Una mano tendida a la que Errejón denomina “competición virtuosa” y que abre la puerta a desplazar al PP del gobierno de la Comunidad de Madrid 23 años después.

 
Ángel Gabilondo e Iñigo Errejón ya ‘ensayan’ un acuerdo de gobierno a partir de 2019. / EP

En el diccionario que Podemos ha venido utilizando últimamente, Iñigo Errejón ha acuñado una nueva entrada: “competición virtuosa”. El candidato ‘in péctore’ de la formación morada a la Comunidad de Madrid lo lleva defendiendo en diferentes foros desde hace más de un año, pero ha sido ahora cuando ha elegido las páginas de El País –con el que colabora frecuentemente– para publicar su ‘manifiesto’, el artículo “Cooperar para desbloquear España”, que apareció en el diario de Prisa el pasado 3 de abril.  En él, llama a poner fin al “cerco mutuo al que las fuerzas progresistas se han venido sometiendo”. Eso sí, sin que la competencia entre ellas desaparezca, porque de lo que se trata es de “organizar una “competencia virtuosa” por la cual se es capaz de llegar a acuerdos laicos y pragmáticos mientras se incremente la disputa intelectual y cultural”. Y señala claramente el ejemplo a seguir, el de PP y Ciudadanos, “que han inaugurado una puja al alza por quién ofrece propuestas más conservadoras, mientras comparten temas, agenda y acuerdos estratégicos”. “Esta competición”, concluye, “no está exenta de fricciones y choques, pero lejos de desgastar su suma conjunta la ha aumentado –a tenor de las encuestas- y ha escorado en sentido conservador a la sociedad española”.

Lo más interesante de esta idea es que no sólo se queda en el plano teórico e intelectual, con el que disfrutan los ideólogos de Podemos, sino que Errejón lleva tiempo poniéndolo en práctica. Hace ya un año que se puso en contacto con la cúpula del PSM, tras el armisticio con el que se cerró la Asamblea Ciudadana VistalegreII –de la que salió derrotado, pero con el apoyo de Pablo Iglesias a su candidatura en la Comunidad de Madrid–. Desde entonces, los contactos entre Errejón y el secretario general de los socialistas madrileños han sido frecuentes y, sobre todo, cordiales. Unos conversaciones que han servido para forjar “una relación muy buena”, según fuentes conocedoras de las mismas, en la que todavía no se han tratado cuestiones de fondo que permitan adelantar un acuerdo político, pero que sientan las bases para una entente llamada a articular una mayoría de gobierno si los votos lo permiten.

El clima de confianza entre Franco y Errejón contrasta con el ejemplo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, cuya relación está marcada por la antipatía personal y el recelo político. Hace tiempo ambos renunciaron a cualquier tipo de colaboración y se concentraron en mantener, en el caso de uno, o asaltar, en el caso del otro, el rol de macho alfa de las fuerzas progresistas.


El líder del PSM, José Manuel Franco, se mantiene en contacto con el candidato ‘in péctore’ de Podemos. / FM

El ‘caso Cifuentes’ precipita todo
En este escenario, el estallido del ‘affaire Cifuentes’ ha cambiado al paso tanto a Sánchez como a Iglesias, que todavía tenían cuestiones por decidir sobre las listas electorales madrileñas, tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento. En las filas socialistas ya asumen que Ángel Gabilondo repetirá como candidato, ya que tras la presentación de la moción de censura “no tendría sentido buscar a otra persona para liderar las listas”, según explican fuentes de la dirección del PSM. Todavía persistían algunas incógnitas en Ferraz a la hora de colocar al exministro el cartel de aspirante a la presidencia de la Comunidad o de la alcaldía de la capital. Si Manuela Carmena renunciaba a volver a presentarse, no faltaba quien señalaba que Gabilondo sería un candidato ideal para intentar ‘asaltar’ el Palacio de Cibeles, con un perfil –de intelectual independiente, sin carné de partido y de prestigio– muy parecido al de la propia Carmena. Pero ya no hay tiempo para esperar a que la propia alcaldesa termine de deshojar la margarita. La moción de censura le coloca en la parrilla de salida para tratar de suceder a Cifuentes al frente de la Comunidad de Madrid.

En el PSOE han recibido con los brazos abiertos la noticia de la moción de censura. No son pocas las voces que alertan de que el partido lleva varios meses en segundo plano, prácticamente desde el 1 de octubre, sin un discurso político definido y con unas portavocías que no consiguen hacerse hueco en el primer plano mediático. La moción le ha servido a Pedro Sánchez para sacar músculo y disparar al que, hoy por hoy, es el enemigo a batir según las encuestas: Albert Rivera.

En Ferraz están tranquilos, por el momento, con la evolución de los acontecimientos. Consideran que la erosión que está sufriendo el PP en las encuestas a manos de Ciudadanos va a dejarlos en un triple empate en el que Sánchez tiene muchas probabilidades de alzarse con la victoria en las generales. Pero no falta en el seno del partido quien se queja de lo que consideran inacción por parte del secretario general. Y sin ablandar el escepticismo de los antiguos partidarios de Susana Díaz, la moción de censura ha sido recibida con alivio. Muchos han querido ver en su presentación un paso adelante por parte del partido, una asunción de la iniciativa que sirve para colocar a Gabilondo como alternativa de gobierno. A mediados de la semana pasada, desde el partido se filtraba a la prensa una encuesta que colocaría a los socialistas como primera fuerza en unos comicios autonómicos madrileños.

Y Prisa, del lado de Errejón

Mientras, en la otra acera, la confianza en la capacidad de Errejón como candidato es absoluta, incluso entre los dirigentes no especialmente cercanos al responsable de Cambio Político del partido. Puede que hoy por hoy las encuestas no sean muy halagüeñas, según reconocen estas voces, pero están muy seguros de que Errejón posee mayor capacidad dialéctica y emotiva que el propio Gabilondo y que el líder madrileño de Ciudadanos, Ignacio Aguado, y que, por tanto, funcionará mucho mejor como candidato. En ese saco también metían a Cristina Cifuentes, pero ante la precaria situación que afronta, habrá que esperar a ver cuál es el candidato que coloca el PP. En todo caso, una de las alternativas que más ha sonado para Madrid, Pablo Casado, tampoco inspira temor.

Tras las informaciones sobre el máster de la presidenta madrileña, la dirección de Podemos ha decidido acelerar el proceso de primarias para designar lo antes posible y oficialmente a Errejón, que prefería cocinar su candidatura a “fuego lento”, como ha explicado él mismo. Desde la conclusión de Vistalegre II, Errejón no ha hecho otra cosa que recorrer la Comunidad de Madrid con reuniones con todo tipo de colectivos y apariciones en multitud de actos públicos, verbenas veraniegas incluidas. Los contactos con el PSM entran dentro de esa preparación como candidato. Al igual que su progresiva reaparición en los medios de comunicación, que ha tenido su episodio principal en el debate que protagonizó con Eduardo Madina en Salvados, pero que también se ha sostenido redoblando su actividad como articulista, en medios como El País o El Confidencial, o concediendo algunas entrevistas en las que no necesariamente habla de política, como una reciente al Huffington Post en la que repasa sus lugares favoritos de Madrid. 

Sin embargo, en el equipo del secretario general no ha sentado nada bien que mientras Cristina Cifuentes comparecía ante la Asamblea de Madrid para dar explicaciones, Errejón se encontraba al otro lado del Atlántico, en Bolivia, dando una conferencia junto al vicepresidente de ese país, Álvaro García Linera. Desde el entorno del responsable de Análisis Estratégico se ha subrayado que la cita ya estaba agendada y no se pudo modificar. Al día siguiente, Errejón ya intervenía en medios como la Cadena SER, subsanando en parte su desaparición el día anterior.

Pero en la dirección no quieren que esta situación se repita. En primer lugar, por la visibilidad que va a ganar Gabilondo en estos días como principal alternativa a Cifuentes y al PP. Y en segundo, porque la actual portavoz de Podemos en la Asamblea, Lorena Ruiz-Huerta, demostró su capacidad en la sesión en la que compareció la presidenta madrileña. Vinculada a Anticapitalistas, Ruiz-Huerta será la única rival que tendrá Errejón en las primarias y, a priori, sus posibilidades son escasas. Pero también puede ganar empaque si Errejón no termina de consolidar su posición. De ahí que Pablo Echenique compareciera el pasado lunes ante los medios subrayando que ante la “excepcionalidad política” que se vive en la Comunidad de Madrid era necesario adelantar las primarias.


El líder de IU considera que es “prematuro” hablar de Errejón como candidato. / FM


El factor IU en las listas
Aunque las pocas prisas de Errejón no han sido la principal razón de que las primarias no se hayan puesto en marcha. De hecho, las primarias no se han convocado en ninguna de las autonomías porque todavía está pendiente de cerrarse el acuerdo marco con IU que debe definir las reglas de las candidaturas en toda España. El acuerdo primero y las primarias después. Esa es al menos la concepción en la cúpula de IU. Alberto Garzón ya dejó claro esta semana que, precisamente por eso, considera “prematuro” hablar de Errejón como candidato de Unidos Podemos. Eso sí, también señaló ante los medios que las conversaciones van “bastante bien” y que podrían culminar “en muy pocas semanas”.
El problema para IU es que, hoy por hoy, es una fuerza extraparlamentaria en la Comunidad de Madrid. No hay que olvidar que hace tres años la candidatura liderada por el poeta Luis García Montero no consiguió rebasar, por muy poco, la barrera del 5% de los votos y se quedó sin diputados. Pero de haberse colado en el parlamento madrileño, sus diputados habrían imposibilitado la mayoría absoluta de PP y Ciudadanos. Así las cosas, IU tendría poca capacidad de presión en el caso de la Comunidad de Madrid. Pero, al mismo tiempo, juega con el hecho de que sus votos pueden ser fundamentales para alterar la mayoría en la Asamblea de Madrid. Errejón es consciente de esto, pero ya ha dejado claro que si él no diseña su lista no concurrirá. Y el errejonismo e IU siempre han marcado las distancias.


El secretario general de la formación morada en Madrid, Ramón Espinar, ha adelantado las primarias sin contar con Errejón. / EP

Iglesias no consentirá a Errejón “ni media broma”

Después de que varios portavoces de Podemos dejaran claro el pasado lunes que había que adelantar las primarias en Madrid sí o sí, el secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, Ramón Espinar, se puso manos a la obra y convocó un Consejo Ciudadano para fijar la fecha en que se celebrarán. Una cita a la que Errejón estaba invitado, pero a la que no acudió, muy enfadado como está por que traten de marcarle los tiempos. De momento, la fecha no ha quedado precisada, pero Espinar y su equipo pretende que sea en la primera semana de mayo cuando el asunto quede finiquitado.
No empieza con buen pie la trayectoria de Errejón como candidato a la Comunidad de Madrid. Sobre todo porque elegir la fecha de las primarias parece pan comido al lado de la configuración de las listas. Para lo que, en teoría, hay que contar con la IU de Alberto Garzón después de que Errejón y la dirección de Podemos alcancen algún tipo de consenso.

Según el calendario dibujado por Espinar, primero se elegiría al candidato y, más adelante, se votaría la configuración de las listas. Pero Errejón dejaba claro ante los medios el pasado jueves que sólo contempla seguir adelante con su candidatura si el diseño de primarias para elegir candidatos es el de siempre, es decir, votar a la vez el cabeza de cartel y los miembros de la lista. “Nunca lo hemos separado. Yo he recibido un encargo, una responsabilidad, que es construir un proyecto, que es un proyecto entero. Asumo la responsabilidad y me pongo a trabajar. Estoy convencido de que va a haber acuerdo. No contemplo otra cosa”, ha explicado el diputado madrileño. “La gente no nos va a consentir ni media tontería. El mandato que tenemos de la gente es ganar al PP y ni media tontería con cuestiones internas”, ha enfatizado en declaraciones en el Congreso Iglesias. Primeros escollos para la candidatura de una batalla en la que todo Podemos sabe que se juega mucho.