La Quincena Judicial / José Mariano Benítez de Lugo Tiempos de hoy

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 Nº 1245. 4  de mayo de 2018

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La Quincena Judicial /
José Mariano Benítez de Lugo

La otra manada


EUROPA PRESS

Lamentables resultan las declaraciones del ministro de Justicia, Rafael Catalá, sobre las circunstancias personales del magistrado que hizo un voto particular absolutorio

Parecería un silencio inadmisible por nuestra parte el obviar en nuestras habituales colaboraciones, el ignorar el tumulto de reacciones habidas contra (la mayoría de ellas) la Sentencia dictada por el Tribunal navarro que ha considerado que no hubo violencia ni intimidación en la actuación de los cinco  (nada menos) individuos  que hicieron numerosos actos sexuales a una joven. Y para no eludir nuestra responsabilidad vayan a continuación algunas reflexiones.

Primera.- Allá por los años sesenta del pasado siglo un prestigioso profesor de la Facultad de Derecho enmendando el conocido aforismo jurídico de “el que calla otorga”, nos decía que debía completarse con la siguiente frase: “si pudiendo y debiendo hablar, no habla”. Y viene muy al caso esta última precisión porque la pregunta del millón es, ¿pudo la chica y/o estaba en condiciones de oponerse a lo que le iban hacer o estaban haciendo?. Acudamos al respecto a sus propias declaraciones que se recogen en la Sentencia: “Estaba en estado de shock”, “me sometí y cualquier cosa que me dijeran, iba a hacerla”, “no grité ni hice nada y ello lo pueden interpretar como que estoy sometida o como que no”, “sentía miedo cuando ya me ví rodeada”.

Por su parte, la propia Sentencia dice también: que “el vídeo demuestra que la denunciante está sometida a la voluntad de los procesados”; que la actuación de los cinco varones “la dejaron impresionada y sin capacidad de reacción”; que su estado “nos sugiere ausencia y embotamiento de sus facultades superiores”.

Segunda.- Tras esos hechos considerados como probados, la Sentencia constriñe la evidencia de intimidación a la existencia de amenazas o al anuncio de un mal grave “si la víctima no accede a participar en una determinada acción sexual”. Y ahí está el nudo de la cuestión: el Tribunal navarro considera que no llegó a haber intimidación, y sin embargo y operando al revés: no hay intimidación si, y sólo si el concurso del afectado pueda ser de libre consentimiento, y desde luego aunque pueda descartarse la violencia física, sí parece que había violencia moral, que en definitiva es la consecuencia de la intimidación: una situación que causa o infunde miedo, inhibiciones (según el Diccionario de la R.A.E.). A la vista de las declaraciones de la víctima ya expuestas se podrían tener dudas sobre la presencia del elemento intimidatorio, pero dado el expuesto relato del hecho probado “B” (segundo párrafo) de la propia Sentencia, las dudas se desvanecen, y creo que el Tribunal Supremo la revocará.

Tercera.- Lamentables resultan las declaraciones del ministro de Justicia sobre las circunstancias personales del magistrado que hizo un voto particular absolutorio,  al igual que lo dicho por el ministro Íñigo de la Serna, quien en defensa de su compañero ha manifestado  que “puede hablar del contenido de la Sentencia como cualquiera”. Pues no: al igual que los jueces (el Poder Judicial) tienen limitada su libertad de expresión al no poder dirigir a los otros poderes felicitaciones o censuras por sus actos (es falta disciplinaria grave), los ministros (poder ejecutivo) tampoco pueden (a la recíproca) cuestionar la labor o circunstancias personales de los jueces. Son las suyas típica manifestación de populismo de ocasión que pretende sumarse al linchamiento popular del tribunal sentenciador, el cual se habrá equivocado o no, pero la crítica de la decisión que ha tomado no es competencia de miembros de otro poder del Estado.

 

Firma:

Es miembro del Colegio de Abogados de Madrid desde 1963 y Medalla de Honor de dicha institución concedida en 2016. Está en posesión de la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort por méritos a la Justicia y es presidente honorario de la Asociación de Abogados Demócratas por Europa y patrono de la Fundación Justicia y Paz.

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