Tribuna / Ignacio Aguado Tiempos de hoy

-

 
   

 Nº 1249. 1  de junio de 2018

- - --

 



Tribuna / Ignacio Aguado

Un horizonte limpio para la Comunidad de Madrid

EUROPA PRESS

Hemos demostrado que el diálogo y la sensatez son las mejores herramientas para que Madrid avance, pero también hemos comprobado que sólo desde el gobierno se pueden poner en marcha las reformas que a día de hoy están frenando los viejos partidos

Durante el tiempo que ha durado el ‘caso Cifuentes’ hemos asistido atónitos a un despliegue de los peores vicios de la vieja política: excusas inverosímiles, acusaciones cruzadas y, como colofón, maniobras que recuerdan demasiado a los ajustes de cuentas que se ven en las películas.

El telón de esta crisis política ha caído dejando abierta una herida en la Universidad y su prestigio que será difícil de curar. Ningún representante público debería quedar indiferente después de ver cómo la imagen de la Presidencia de la Comunidad de Madrid y de la Universidad Rey Juan Carlos ha sido arrastrada por los suelos en un intento –por parte de algunos– de eludir las responsabilidades políticas derivadas del ‘mastergate’.

Sin embargo, todo ello no debe hacernos olvidar que estamos aquí con la única misión de resolver los problemas de los madrileños. Y es que mientras se cocinaban presuntas actas falsificadas para defender a la ya expresidenta, el Cercanías seguía llegando tarde. Mientras se llevaba a los tribunales a periodistas por hacer su trabajo, el paro continuaba afectando a los jóvenes, los autónomos y las mujeres. Mientras se desempolvaban antiguos dosieres para tumbar carreras políticas, los mayores y los dependientes aún esperaban que llegasen sus ayudas.

Desde que comenzó la legislatura, los 17 diputados de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid nos hemos comportado de manera responsable, exigente y, cuando ha sido necesario, también de forma contundente.

Nuestros votos fueron decisivos en 2015 para que la lista más votada, la del partido conservador, pudiese formar gobierno. Sabíamos con quién pactábamos; por eso, les prestamos nuestro apoyo sólo a cambio de que se comprometieran a cumplir un acuerdo de 76 puntos pensados, exclusivamente, en beneficio de los madrileños. Es lo que nosotros llamamos hacer “política útil”.

Ciudadanos ha garantizado la estabilidad política de la región durante los tres años que llevamos de legislatura. Hemos negociado y aprobado tres presupuestos consecutivos, hemos apostado por congelar el precio del transporte público, hemos aumentando la inversión en sanidad y educación y hemos incrementando los fondos para ayudar a las familias más vulnerables.

Mientras tanto, el Ejecutivo conservador se ha empecinado en seguir arrastrando los pies en materia de transparencia y regeneración democrática, contando para ello con la inestimable colaboración del Partido Socialista. Ambos se han negado a apoyar nuestras propuestas para impulsar la protección a los funcionarios que denuncien la corrupción, la despolitización de la Cámara de Cuentas o la limitación de mandatos para impedir nuevas redes clientelares como Gürtel, Púnica o Lezo. Ha sido una decepción comprobar que el bipartidismo no duda en darse la mano cuando ven peligrar sus intereses, ignorando los cambios que les exigen sus propios votantes.

Aun así, nadie puede negar que algo ha cambiado. El fin de las mayorías absolutas ha permitido, por ejemplo, que ya no haya imputados por delitos de corrupción política en el Parlamento autonómico, que se apruebe nuestra la ley de gratuidad de libros de texto, la aplicación de dos bajadas de impuestos o la recuperación de Telemadrid y Onda Madrid, que vuelven a ser medios de comunicación al servicio de los madrileños y no del gobierno de turno.

Quienes ven a Cs como enemigos se equivocan, porque le declaran la guerra a la libertad, a la innovación y a la igualdad de oportunidades. Hemos demostrado que el diálogo y la sensatez son las mejores herramientas para que Madrid avance, pero también hemos comprobado que sólo desde el gobierno se pueden poner en marcha las reformas que a día de hoy están frenando los viejos partidos. Por eso saldremos a ganar las próximas elecciones, porque no queremos echarles en los despachos, sino ganarles en las urnas. Será entonces, en 2019, cuando, si los madrileños nos prestan su confianza, podamos inaugurar una nueva etapa en la Comunidad de Madrid.