Tema de Portada de El Nuevo Lunes Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1250. 8  de junio de 2018

- - --

Once de los 17 ministros son mujeres, con Calviño, Montero, Ribera y Valerio como pesos pesados de la gestión económica y una afirmación europeísta

El Gobierno de Sánchez pulveriza el techo
de cristal

   
María Jesús Montero, ministra de Hacienda y Nadia Calviño, ministra de Economía y Empresa / LA MONCLOA

Para 2019, el acuerdo con Bruselas implica pasar de un déficit público del 2,2% del PIB este año a un 1,3%, según el Programa de Estabilidad 2018-2021 que las dos tienen ya sobre la mesa


Tema de Portada de El Nuevo Lunes / Ana Sánchez Arjona

Ambas tendrá que gestionar unos PGE heredados y diseñar contrarreloj las cuentas de 2019

Tándem Calviño-Montero para atar en corto el gasto

La tarea económica del Gobierno recae especialmente en dos pesos pesados: Nadia Calviño, o la ortodoxia presupuestaria, y María Jesús Montero, o la heterodoxia controlada. Ambas tienen un perfil técnico muy definido que, en el caso de la titular de Hacienda, le servirá para gestionar, entre otras tareas, la financiación autonómica, siempre sedienta de recursos y a la espera de reforma, mientras que a la responsable de Economía le será útil para encauzar una de sus principales prioridades: la necesidad de cumplir con la estabilidad presupuestaria

“He contado hasta 6 ministros hombres en el nuevo Gobierno. Espero que estén ahí por su valía, y no por cumplir con la cuota masculina”. Entre sonrisas y buen ambiente, este era uno de los comentarios que se producía, por parte de los asistentes, durante la toma de posesión de la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.

Y es que, el Gobierno de España contará por primera vez con más mujeres que hombres. El techo de cristal en la política española ha saltado por los aires con Gabinete socialista en el que Carmen Calvo es vicepresidenta y ministra de Igualdad, y en el que hay mujeres al frente de carteras como Hacienda María Jesús Montero, Industria, Reyes Maroto, Defensa, Margarita Robles o Justicia, Dolores Delgado.

La gestión económica de este Gabinete mayoritariamente femenino recae especialmente en dos pesos pesados. Nadia Calviño, que representa la ortodoxia presupuestaria y que llevará las riendas del Ministerio de Economía mientras las políticas de gasto y de ingresos seguirán en Hacienda. En concreto, bajo el control de María Jesús Montero, la otra parte de este binomio, con una visión más heterodoxa de la economía. Sobre todo si se tiene en cuenta que Montero gestionará la financiación autonómica, que siempre requiere más recursos.

Las dos tienen bajo su tutela las riendas del gasto al que, según los requisitos de Bruselas, deben preservar de aventuras que comprometan el equilibrio pactado.

Aseguraba Calviño durante su toma de posesión en el Ministerio que está orgullosa de formar parte de un Gobierno “estelar” con una agenda “modernizadora, feminista y europea”. Calviño no ha desvelado cuáles serán las principales líneas de trabajo de su departamento. Pero lo que sí se sabe es que tiene en su haber un decenio completo en las instituciones comunitarias. Ha trabajado tanto con Luis de Guindos como con Pedro Solbes. Conoce todos los resortes del Ecofin, ha escudriñado las últimas cuentas de Rajoy en Bruselas y defiende el valor tanto de la liberalización económica como del rigor fiscal. Es decir que no hay mayor garantía que su trayectoria para las dos cuestiones en las que más celo ponen tanto las autoridades comunitarias como el mercado: el rigor en las cuentas públicas y la liberalización de los mercados para expandir el crecimiento. El Ministerio de Economía y Empresa ha asumido las competencias de telecomunicaciones y tecnología pero no podrá dejar de lado el reto de la privatización de Bankia, cuya valoración en el mercado está por debajo del coste al que fue rescatada en 2012, que podría verse retrasada. El Frob todavía posee el 60,63% de su capital social.

La nueva ministra tiene que defender además unas cuentas que no son suyas y lograr el apoyo de una cámara muy fragmentada. Los PGE de 2018 están en pleno trámite parlamentario. Pedro Sánchez se ha comprometido a mantenerlos y a intentar sacar adelante unas cuentas públicas para 2019 "en tiempo y forma". Los Presupuestos de 2018, que en principio se pensaban aprobar el próximo 19 de junio, incluyen subidas de las pensiones y del salario de los funcionarios, entre otras medidas. También está en el aire es el compromiso que acordado entre el PP y el PNV de una revalorización de las pensiones en 2019 en línea con el IPC.

Para 2019, el acuerdo con Bruselas implica pasar de un supuesto déficit público del 2,2% del PIB este año a un 1,3% según el Programa de Estabilidad 2018-2021. La Comisión Europea no es tan optimista y cree que este año el saldo negativo de las Administraciones Públicas se irá al 2,7% del PIB.

Su pasado en la Comisión Europea es un aval para su gestión ante el Ejecutivo comunitario. "Tomamos nota del compromiso adoptado por el primer ministro Sánchez de no modificar el presupuesto. Ese es un punto importante", señalaba Mina Andreeva, vicejefa de portavoces del Ejecutivo comunitario.

Otro asunto que preocupa en los ámbitos comunitarios es hacia donde pueden transitar las reformas estructurales. En este sentido, Calviño debe dar tranquilidad a los mercados, que han atravesado unas semanas muy convulsas ante la crisis política en Italia, que ha levantado otra vez las dudas sobre el euro. El mismo día que se aprobó la moción de censura, la agencia de calificación de riesgo DBRS aseguraba que considera que el riesgo fiscal en España está "contenido" porque el nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido a aplicar el proyecto presupuestario.

Nadia Calviño también tendrá que enfrentarse a leyes promovidas por el PP como la ley Hipotecaria y gestionar otras normas que actualmente se tramitan como la Renta Mínima o la modificación del Estatuto de los Trabajadores. Otro asunto pendiente es la reforma de la financiación autonómica y local pero eso es tarea específica de la otra parte del tándem: María Jesús Montero, "La configuración de las cuentas públicas marcan las prioridades de un Gobierno y nos pondremos a ello en breve y seguro que con garantía de éxito", decía en su discurso de toma de posesión  en su discurso. Montero garantizaba que comenzará de inmediato a trabajar "sin perder un minuto" porque "los tiempos apremian".

La titular de Hacienda, que durante los últimos años ha logrado equilibrar de manera evidente las finanzas de la Junta de Andalucía, tiene el difícil reto de cuadrar la nueva financiación autonómica. En su etapa de consejera andaluza, presento un borrador con las líneas básicas de por dónde a su juicio debería ir el nuevo modelo pero la inevitable provisionalidad del Gobierno, la diversidad parlamentaria y la necesidad de contar con el Partido Popular, pueden dan al traste con sus intenciones. Montero lideró la oposición de las comunidades autónoma a la reforma de la financiación autonómica que proponía su antecesor. Según sus cuentas cuando era consejera, las autonomías presentan una infrafinanciación de 16.000 millones una cifra que equivale a cerca del 1,5% del PIB. Ahora se ella misma la que tenga que analizar si puede cumplir con sus propias demandas.

Y es que Montero tiene también la responsabilidad de lograr el equilibrio en las cuentas. Algo que deberá combinar la expansión económica que promueve el programa del PSOE con un recorte del déficit hasta el 2% del PIB y la reducción de la deuda.
Montero ya ha puesto los primeros deberes en el ministerio: preparar los Presupuestos Generales del Estado del año que viene. Una tarea que no va a resultar sencilla. Primero tendrá que hablar con las Comunidades, a quienes debe informar en las próximas semanas del techo de gasto y objetivos de estabilidad para el año que viene. Después tendrá que echar números y, por último centrarse en la búsqueda de apoyos que permitan aprobar las cuentas con 84 diputados.

Bardón y Gualda, dos mujeres más en Hacienda

La primera reunión del Consejo de Ministros presidida por Pedro Sánchez aprobó varios nombramientos de altos cargos, entre ellos secretarios de Estado.

En concreto, a las dos colaboradoras más cercanos de Montero: Inés María Bardón como nueva secretaria de Estado de Hacienda, mientras que la número dos de Presupuestos y Gasto será María José Gualda. Ambas procedentes del equipo que tenía la ministra de Hacienda en la Junta de Andalucía.

Bardón (Sevilla, 1969) era hasta ahora secretaria general de Finanzas y Sostenibilidad de la Junta. Licenciada en Económicas y Empresariales, fue directora general de Gestión Económica y Servicios del Servicio Andaluz de Salud.

Por su parte, Gualda (Córdoba, 1965) era hasta ahora secretaria general de Hacienda de la Junta de Andalucía y ha sido también secretaria general de Planificación y Evaluación Económica, entre otros cargos.

 

... y todo El Nuevo Lunes en www.elnuevolunes.es

 

 

-

-

-

-