Entrevista / Salvador Illa Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1255. 13  de julio de 2018

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Entrevista / Teresa Carreras (Barcelona)

Salvador Illa, secretario de Organización del PSC

“Sánchez y Torra han abierto un diálogo político sincero”

La reunión al máximo nivel entre los presidentes del Gobierno español y el Govern de la Generalitat ha contribuido a crear un clima de distensión y diálogo.  “El encuentro marcó el reconocimiento mutuo de que hay un problema de naturaleza política que se tiene que resolver políticamente”, sostiene Salvador Illa, secretario de Organización del PSC.
Sobre la decisión de la justicia alemana de extraditar a Puigdemont sólo por malversación prefiere no opinar porque aún hay recorrido judicial en España y el PSC respeta la división de poderes.


SERGIO RUIZ

“Haríamos mal si restamos importancia al avance que supone recuperar el clima de confianza, sinceridad y lealtad institucional”   “Cs sacó un buen resultado electoral y no ha sido capaz de ninguna iniciativa. Parece que disfruten en el conflicto. El intento de Rivera de impedir el diálogo lo inhabilita para gobernar”

¿Cómo valoran la decisión de la justicia alemana en relación a la causa seguida contra Puigdemont?
El PSC respeta las decisiones judiciales alemanas. Por el momento estamos a la espera  que se produzcan también las decisiones de los jueces españoles, que, tarde o temprano, se producirán y  que vamos a acatar porque será el resultado de la división de poderes. Los tribunales alemanes dicen que no ven equivalencia entre el delito de rebelión del Código Penal español  y el de Alta Traición del  Código Penal alemán. Ello no implica que, por el momento, en España se mantengan las acusaciones contra Puigdemont que han dictado los jueces españoles. Todavía no estamos al final del recorrido de este procedimiento judicial contra el expresidente catalán. A los procesados los tienen que juzgar los tribunales españoles y esto pasará.

¿La reunión entre los presidentes Sánchez y Torra fue un primer paso  hacia la distensión?
Estamos muy satisfechos de los resultados de esta reunión.  Hacía tiempo que no se producía una reunión al máximo nivel entre los gobiernos de Cataluña y España. Hubo un ambiente de  cordialidad entre los presidentes  Sánchez y Torra y, a pesar de las discrepancias, se ha abierto un importante clima de  lealtad, distensión y diálogo. El ambiente fue de sinceridad y cordialidad. Se abrió una agenda de trabajo desplegando las comisiones bilaterales previstas en el Estatut  de Cataluña que nosotros, los socialistas, llevamos mucho tiempo reclamando y que celebramos.  Hay que trabajar muchos temas que afectan al día a día de los catalanes y las catalanas.

La relación entre los gobiernos de Cataluña y España se  reconstruye a una velocidad de vértigo. ¿Cómo valora la reunión de los dos vicepresidentes, Calvo y Aragonés, esta misma semana?
Para nosotros es una vuelta a la normalidad y al respeto político después de la reunión de los presidentes en los que se habló con mucha franqueza. Cataluña necesita una solución desde la política. Se han decidido los nombres de las personas que formarán las comisiones bilaterales previstas en el Estatuto de Cataluña y que estarán presididas por la ministra Batet y el conseller Maragall, que se reunirán antes de finales de julio.  Se  acordó una nueva reunión entre presidentes próximamente. Lo primero que se verá será el estudio y posterior retirada de los recursos ante el Constitucional contra las leyes sociales del Parlament.

¿Qué opina sobre que lo primero que planteó el presidente Torra al presidente Sánchez fuera el derecho a la autodeterminación?
Me parece bien que todo el mundo pueda exponer  con sinceridad su proyecto político, en este caso el de referéndum de la autodeterminación. El presidente Sánchez  le respondió las posibilidades reales que hay en este terreno: es decir, ninguna, porque no está contemplado en la Constitución Española. El marco de convivencia que nos hemos dado permite defender todas las ideas políticas.  Lo que no se puede es poner en práctica proyectos políticos sin haber hecho una reflexión conjunta para cambiar estas normas de convivencia. Un medio político catalán publicaba una encuesta en la que un 62% de catalanes apuesta por mejorar el autogobierno.  Está claro que las principales discrepancias del encuentro se produjeron respecto a la autodeterminación y a los políticos presos. Constatamos que, a pesar de las profundas divergencias, se haya producido un clima franco de diálogo.

¿Los gestos de la reunión y las imágenes de deshielo o normalización y fluidez de relaciones son suficientes?
No es poco. Que haya un diálogo para constatar discrepancias  y, a la vez, la capacidad de poner en marcha una agenda de trabajo lo valoramos muy positivamente. Haríamos mal si restamos importancia a estos avances. En política recuperar el clima de confianza, sinceridad y la lealtad institucional  son básicos para avanzar.

¿Le molestó que el presidente Torra se presentara a la reunión con un lazo amarillo en la solapa?
Me parece que fue un error que Torra no ejerciera sus funciones como presidente de la institución y que llevara un símbolo de parte. A partir de ello yo lo respeto. Hubiera preferido que no hubiera exhibido ninguna simbología que no sea la compartida por una inmensa mayoría de catalanes.  Aunque esto no tiene por qué impedir el diálogo.

¿Cree que desde Madrid se había dado una imagen del president Torra diferente a la vista en la cita de Moncloa, construida durante el gobierno del PP y con la complicidad de algunos barones socialistas?
Al presidente Torra lo conocemos poco. Lo conocimos por sus escritos ya en su edad adulta y no nos gustaron nada. Los socialistas siempre dijimos que lo queríamos juzgar por sus hechos. En la reunión con el presidente Sánchez vimos algunos de sus gestos y nos gustó. Por esto lo hemos visto en positivo a la hora de valorar la manera de ejercer sus funciones.

¿Cree que la reunión ayudará a reconducir la agresividad que desde algunos sectores del Estado se ha manifestado hacia Cataluña?
Es cierto que hay algunos sectores que mantienen una posición muy dura contra Cataluña y seguro que la reunión no les gustó.  Si por agresividad del Estado se refiere a la de determinados poderes debo decir que en España hay separación de poderes y que cada uno, en el marco de sus competencias, debe actuar de la forma más adecuada.

Al empezar la reunión Moncloa compartió tuits en catalán y castellano que le valieron insultos al presidente Sánchez ¿Qué le pareció?
En España hay fuerzas políticas y personas que lo boicotean todo. Me parece muy bien que el presidente del Gobierno tenga la sensibilidad de tuitear en catalán porque es una de las lenguas del Estado y la lengua propia de Cataluña. Me pareció un acierto de Sánchez.

“Para mí, el regalo de la botella de ratafía fue un gesto de buena voluntad de Torra. Para él tiene una simbología especial y no lo menosprecio en absoluto”

 

¿Qué le pareció que el presidente Torra le regalara  a Sánchez una botella de ratafía como muestra de país, paisaje, familia y tradición?
Para mí, la botella de ratafía fue un gesto de buena voluntad por parte del presidente de la Generalitat. Para él tiene una simbología especial. Generaciones anteriores a la de su abuelo ya lo hacían en Santa Coloma de Farners (Girona). En absoluto lo menosprecio. Al contrario, doy mucha importancia a este gesto positivo del presidente Torra.

En un momento dado el presidente catalán dijo que la situación debería solucionarse votando. ¿Qué opina al respecto?
Los socialistas hemos dicho en muchas ocasiones que defendemos una doble votación: una modificación del Estatuto de Cataluña y, por consiguiente, una actualización de la Constitución Española votada por todas las fuerzas políticas.

¿Cree que la reunión consolidó el ‘momento autonomista’ al que a menudo se refiere, críticamente, la CUP?
No lo sé. Veo que hay formaciones como la CUP y Ciudadanos que no quieren que el problema se solucione y, en cambio, sí que persista y se enquiste. La sociedad catalana es muy plural y entre todos tenemos que buscar un nuevo consenso.  Para nosotros la independencia es negativa por lo que tenemos que buscar una solución que haga posible la convivencia en Cataluña.  Pero vemos a algunos que aumentan la confrontación y no quieren ningún tipo de diálogo. Esto les pasará factura en las urnas. Me refiero tanto a la CUP como a Cs. También el PP ha lucido algunos excesos verbales desafortunados, pero lo hemos atribuido a su momento precongresual.

Le sorprendió la dureza de Inés Arrimadas, hablando del cobrador del lazo, o de Rivera acusando a Sánchez de negociar?
Me parecen actitudes muy poco constructivas y equivocadas.  Cs sacó un buen resultado en las elecciones autonómicas y no ha sido capaz, durante estos meses, de concretar sus votos en ninguna iniciativa política. Parece que disfruten en el conflicto. El intento de Rivera de impedir el diálogo lo inhabilita para gobernar. Estamos muy decepcionados con su aportación a la política catalana y española.

¿Se ven los socialistas  catalanes, de aquí a unos meses, estableciendo acuerdos con el Govern sobre Presupuestos, por ejemplo?
Acuerdos puntuales sí, claro. No podemos compartir proyecto con alguien que no renuncia a la vía unilateral para llegar a la independencia pero podemos llegar a pactos para mejorar las políticas sociales y el día a día de la gente.

¿La buena sintonía entre ambos gobiernos abona un avance electoral tanto en Cataluña como en España?
Para los socialistas lo ideal sería agotar ambas legislaturas.  En España las elecciones se situarían en 2020 y en Cataluña el periodo es aún más largo… Esperamos que el presidente Torra reúna a todas las fuerzas políticas  antes de su próxima reunión con el presidente Sánchez. Si lo hace así él irá más reforzado a la reunión.

¿Cree que el próximo otoño podría haber algunos sustos que paren la operación Deshielo?
Sería conveniente que no fuera así. Que los jueces trabajen  con el máximo rigor posible como ya lo está haciendo el juez Llarena.  Que se terminen todas las instrucciones que dicten las autoridades judiciales y que se cumpla la ley. Dejemos trabajar a la justicia alemana y también a la española.  Que el Supremo se manifieste y hable libremente, fruto de la separación de poderes. La novedad es que hay una segunda dimensión política que ha iniciado conversaciones políticas y que, seguramente, pronto darán sus resultados. Continuaremos trabajando desde Cataluña para esta normalización con el gobierno del Estado.