Entrevista / Míriam Nogueras Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1259. 7  de septiembre de 2018

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Entrevista / Teresa Carreras

Míriam Nogueras, vicepresidenta del PDeCAT

“Sánchez tiene que decidir si quiere ser Cameron o Rajoy”

La nueva vicepresidenta del Partit Demòcrata Europeu Català (PDeCAT), diputada en el Congreso y uno de los puntales de Puigdemont en Cataluña, afirma a El Siglo que el presidente del Gobierno no tiene ningún  proyecto para Cataluña. “Aquí no hay un problema de convivencia, como dice Pedro Sánchez, salvo cuando los crea Ciudadanos”.  Y añade: “Queremos diálogo y negociación de todas las propuestas políticas. No aceptaremos una sentencia injusta”.

“Este 11-D tiene que ser una Diada masiva, un clamor a favor de la República. Tenemos que salir a reivindicar los resultados del 21-D”   “Proponer un nuevo Estatuto para mejorar el autogobierno es una aspiración caducada.  Sánchez debe dejar de chantajear a los catalanes”

¿Esta Diada será diferente?
Sí, claro. Será especial porque la celebraremos con numerosos políticos encarcelados y porque estaremos cada vez más cerca del Primero de Octubre. En aquella fecha el Estado español ordenó a las fuerzas del orden zurrar a nuestros mayores, niños y a la mayoría de los ciudadanos de Cataluña que querían  decidir en las urnas su futuro político. Tiene que ser una Diada masiva. Tiene que ser un clamor a favor de la República. Tenemos que salir a reivindicar los resultados del 21-D, que ganamos. Aquellos comicios dejaron claro que  el Parlament de Cataluña tiene una mayoría independentista y que vamos a defender nuestras propuestas, con fuerza.

¿El  1-O tendría que celebrarse, en su opinión, con una huelga general?
No entiendo por qué se pone el foco sobre nosotros. De manera pacífica y democrática dijimos que queríamos votar. Quien tiene que mover ficha es el Gobierno del Estado. Pedro Sánchez nos anima a no usar la vía unilateral pero él la usa indiscriminadamente invitándonos a un referéndum sobre el autogobierno. Esto ya es pantalla pasada. Todos los proyectos deben  estar sobre la mesa y luego votar. Todos, el suyo, el nuestro y los que surjan. Nosotros ya hace mucho tiempo que reivindicamos la memoria del 1-O vistiendo Cataluña de lazos amarillos. La gente sale cada día a reivindicar la libertad de los presos políticos y a denunciar que haya un gobierno democráticamente escogido en la cárcel porque el Estado español no ha sabido y no está sabiendo gestionar el conflicto político.

Después del Congreso de finales de julio ¿En qué momento se encuentra el PDeCAT?
Tenemos que poner en contexto político la situación que está viviendo Cataluña este último año, que es muy dura.  Salíamos de un tablero con todas las fichas bloqueadas y arrasó una mano de gigante con todo por el suelo.  Esta mano se llamó 155 y represión.  Los catalanes nos levantamos. El Partit Demòcrata, como muchos otros, quedó tocado. Pero al día siguiente ya vimos que todas las discrepancias eran salvables y que tenemos un proyecto que se llama República en el que el PDeCAT y su líder, Carles Puigdemont, es uno de sus protagonistas.  En el Congreso nos ordenamos como formación y nos alineamos con Bruselas, con el Consell de la República, con los presos y con el Govern de Catalunya.

¿La Crida per la República ha dado ya sus primeros pasos?
La Crida ha dejado muy claro que es y será un proyecto transversal impulsado por tres figuras emblemáticas como son Carles Puigdemont, convergente independentista de toda la vida; el presidente Torra,  que viene del mundo de la cultura, y por Jordi Sànchez, que es un activista vinculado a la izquierda de este país, procedente de ICV. Como partido hemos entendido que faltaba un instrumento de unidad del soberanismo.  Los partidos soberanistas a veces niegan la evidencia: que es necesaria una unidad estratégica más allá de ellos mismos. La unidad social del soberanismo existe pero es necesario  diseñar una estrategia independentista más definida.

¿El presidente Torra tendría que aceptar la invitación  de la presidenta del Congreso, Ana Pastor?
Para nosotros todo lo que sea diálogo es fantástico. Pero si el conflicto político del Gobierno central es con Cataluña, sus  señorías deberían empezar a aterrizar en Cataluña para entender lo que pasa aquí. Soy diputada en el Congreso y una de las razones más importantes del enquistamiento del conflicto es que la gente que forma el Gobierno de España no tiene ni idea del día a día en Cataluña.

“En Cataluña sólo hay problemas de convivencia cuando los provoca Ciudadanos”

¿Le sorprendió que ningún dirigente de Comuns, PP o Cs hayan acudido a la conferencia del presidente Torra del pasado lunes?
Los Comuns nos sorprendieron con la retirada de la política de Xavier Domènech, que se conoció cuando Torra estaba ya dando su conferencia. Nosotros vamos siempre que estamos invitados a un acto y más si son de nuestros adversarios políticos. Todo el mundo es libre de acudir  a los actos que estime oportuno.

¿Qué opinión le merece la propuesta del presidente Sánchez de un referéndum para mejorar el autogobierno de Cataluña?
Sánchez no tiene ningún proyecto para Cataluña. Nosotros hemos dado todos los pasos legales para que en el Gobierno de España se escuche el anhelo de más de dos millones de catalanes. Siempre hemos querido poner sobre la mesa todos los proyectos que haya y que surjan de la sociedad catalana para definir nuestro futuro. Pero si Rajoy no nos escuchó, Pedro Sánchez es más de lo mismo. Él, a la suya. Él habla para su parroquia pensando en las  próximas elecciones, no en los catalanes. Y luego dice que Torra sólo habla para la mitad de los catalanes. Proponer un nuevo Estatuto para mejorar el autogobierno es una aspiración caducada.  Sánchez debe dejar de chantajear a los catalanes. Y Miquel Iceta, igual. Yo ya pedí su dimisión.

¿Apoyarán su  propuesta de Presupuestos en el Congreso?
En un contexto como el  actual, con presos políticos y exiliados, entiendo que no se debe dar apoyo a estos Presupuestos. Nuestro apoyo al Gobierno no será gratuito. Es evidente que cuando le votamos, y se lo dijimos, era para resolver el conflicto político planteado en Cataluña. No caeremos en la telaraña de normalidad en la que nos quiere meter el PSOE. La situación en Cataluña no es normal.

¿Qué tiene que poner sobre la mesa, entonces, el Gobierno de Sánchez?
No puedes hablar de Estatuto, autogobierno y Constitución cuando tienes un Parlamento que va mucho más allá que defiende un referéndum de autodeterminación. Un Parlamento que es  mayoritariamente independentista. Sobre la mesa tiene que haber el referéndum de autodeterminación. Es decir, una votación acordada, vinculante y reconocida internacionalmente. Pero también todas las demás propuestas hechas por la sociedad catalana. 

Sánchez ha dicho que en Cataluña está en juego la convivencia y no la independencia. ¿Según ustedes quién fractura a quién?
No entiendo cómo se habla de fractura social cuando se habla de debates políticos.  Me remito a Escocia. Hicieron un referéndum acordado con un resultado ajustadísimo. Después de la noche electoral, al día siguiente la vida continuó. Nunca he oído hablar de fractura social en Escocia. En Catalunya no hay fractura social. Algunos partidos quieren crear un falso relato de fractura social.  El drama en Cataluña es que  cuando una persona pone una papeleta en una urna el Gobierno del Estado no reconoce los resultados. Esto es lo más antidemocrático del mundo. Es evidente que sólo hay problemas de convivencia cuando los provoca Ciudadanos como el otro día en Alella (El Maresme), que estuvieron quitando lazos para hacerse la foto. Y los destinatarios de aquellas imágenes eran los andaluces. Cuando la gente vio a Arrimadas y Rivera  quitando lazos amarillos –con el ´carnicero de Alella’ defendiendo el suyo– todo tomó un tono muy cómico. Está bien que la Junta de Seguridad haya abordado el tema de los lazos amarillos.  Puedo afirmar que la violencia, que se ha producido en contadas ocasiones,  siempre ha venido de los unionistas de Cs.  Nunca verá usted a un independentista quitar una bandera española. El debate de los lazos es un falso debate. Está claro que no es lo mismo poner lazos que quitarlos.

¿Considera que Pedro Sánchez tendría que presionar a la Fiscalía para modificar la situación de los presos?
Marchó Rajoy y entró el PSOE y hubo un cambio de fiscal general. Aquí se demuestra la politización de la Justicia.  También está la Abogacía del Estado. Venimos pidiendo que el Gobierno de España y sus instituciones se desmarquen del relato de Llarena que está muy cuestionado.

¿Cómo ve el nuevo curso político que acaba de arrancar?
En Cataluña hicimos un referéndum de autodeterminación. Rajoy dijo que no tenía ningún valor. Pero el resultado fueron presos políticos y exiliados. En estos momentos no vislumbramos ninguna propuesta política realmente nueva por parte de Sánchez. La pelota está en el tejado del Gobierno del Estado. Cómo canalizará el presidente del Gobierno la opinión de más de dos millones de ciudadanos y ciudadanas catalanes es una incógnita. Sánchez tendrá que decidir, y pronto,  si quiere ser Cameron o quiere ser Rajoy.  Si lo quiere hacer con un referéndum pactado a la europea, o buscar una imposición para salir del atolladero. Veremos si aguanta los embates del independentismo. Nosotros no aceptaremos una sentencia injusta que significaría más conflicto.