Entrevista / Joan Josep Nuet Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1260. 14  de septiembre de 2018

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Entrevista / Teresa Carreras

Joan Josep Nuet,  diputado de Catalunya en Comú-Podem

“Torra y Sánchez coinciden en que el conflicto es político”

Joan Josep Nuet, diputado de Catalunya en Comú-Podem(CeC-P) reconoce que la salida de la política de Xavier Domènech ha sido un golpe duro. Nuet, procesado por el TS por desobediencia, reconoce a El Siglo, que la Diada ha sido un año más un éxito rotundo pero que la convocatoria debía haber sido más inclusiva para defender la libertad, la democracia y la salida de los presos políticos, que es en lo que coincide la mayoría. Está claro “que una parte  importante de Cataluña no cabe en las lecturas restrictivas de la Constitución”.


SERGIO RUIZ

“El presidente Sánchez y, al menos, una parte muy importante del Partido Socialista reconocen en este tema de Cataluña que es un conflicto político.  Por lo tanto, si vamos a la base política podremos encontrar soluciones”   “Estoy convencido de que mi juicio será un juicio político vestido de apariencia judicial y legal. La interpretación del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal es una interpretación parcial con sesgo político”

¿Nos podría valorar la primera Diada sin Rajoy en la Moncloa y con numerosos políticos en la cárcel?
Lo primero  a destacar es el rotundo éxito de la Diada. Más de un millón de personas salieron a la calle y esto significa que no caben en las lecturas restrictivas de la Constitución. En los últimos años el 11-S es una fecha muy controvertida. La  convocatoria de este año no fue suficientemente inclusiva. No fue representativa de la gran mayoría de ciudadanos que celebra la Diada. Tenemos también la problemática de los presos y este fue el motivo  que me hizo tomar la decisión de responder al requerimiento democrático y acudir. Seguro que hubo muchos demócratas y republicanos que participamos. La sociedad catalana es muy plural y esto precisamente es lo que no está suficientemente expresado. Pero estamos en un momento excepcional y, por esto, yo decidí participar.  Muchos estuvimos allí para defender la libertad, los derechos de las personas, la libertad de los presos y la defensa de la democracia.

Hace un año, usted era secretario tercero de la mesa del Parlament.  ¿La relación Cataluña-España ha mejorado?
Hemos mejorado porque ha habido un cambio de gobierno en España y esto es una oportunidad. El presidente Sánchez y, al menos, una parte muy importante del Partido Socialista reconocen en este tema de Cataluña que es un conflicto político.  Por lo tanto, si vamos a la base política podremos encontrar soluciones. Lo primero que hay que hacer en esta relación compleja entre Cataluña y España es reconocer la base política de este conflicto. Porque la solución sólo puede venir del diálogo, nunca de la criminalización, la judicialización o la represión.

¿Qué opinión le merece la gestión que hizo del conflicto el expresidente Rajoy?
Rajoy renunció a la política y externalizó en la Justicia la solución del conflicto. Y lo que hizo fue contribuir de una forma muy importante a agravarlo. Con la externalización del conflicto mató a la política y en una democracia la política es el centro de las soluciones.  Yo al Estado español lo defino como un Estado plurinacional. Las soluciones a una relación compleja deben estar emparadas en la política, y no en los atajos.

¿En su opinión el 27-S se proclamó la república catalana?
Hubo una declaración formal del Parlament pero esta declaración formal no tuvo ningún acompañamiento práctico. No hubo un desarrollo de esta declaración formal y, además, esta declaración formal fue suspendida por el TC y se acató por parte de los diputados y las fuerzas políticas protagonistas. En la medida en que se acató hay un respeto al orden constitucional.

Su juicio se va a producir en breve. ¿Qué espera de él?
Estoy convencido de que será un juicio político vestido de apariencia judicial y legal. Y en política hay mecanismos de censura. La interpretación del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal es una interpretación parcial con sesgo político. Lo que hicieron los líderes independentistas es ampliamente criticable y hay que censurarlos por las malas decisiones que tomaron. Pero Rajoy no está en la cárcel y, probablemente, nadie le va ha hacer un juicio penal por las decisiones que tomó ante la crisis económica que perjudicaron a tanta gente.  Con Rajoy se optó por la moción de censura y echarle.  En cambio al movimiento independentista lo están juzgando penalmente. Esto no es justo.

Se dijo que Llarena le escuchó a usted con más simpatía que a los demás. ¿Se reafirma?
Cuando la Mesa compareció ante el juez Llarena recibió un trato más exclusivo democráticamente que el que recibió el Govern en la Audiencia Nacional.  Esto es un hecho objetivo. La Audiencia decretó prisión preventiva mientras que Llarena la evitó para los miembros de la Mesa. En la primera fase de instrucción Llarena tenía otro planteamiento.  Fue al final cuando hubo una deriva negativa de su instrucción de esta causa. En el Supremo yo respondí a todas las preguntas que se me hicieron. En cambio la estrategia de defensa de otros compañeros de la Mesa fue distinta. Esto significa que mi nivel de interlocución con el juez y la Fiscalía ha sido superior porque hemos mantenido mucho diálogo. Pero de esto a que se suponga que el  juez me mira con buenos ojos es un exceso que yo nunca he afirmado.

¿Acatará la sentencia del Supremo?
Por el momento no me voy a pronunciar sobre este punto. Creo que soy inocente y que no desobedecí, por lo que no espero ser condenado ni yo ni el resto de los compañeros de la mesa del Parlament.

¿Qué opina cuando oye a Pedro Sánchez hablar de un referéndum de autogobierno y a Torra hablar de autodeterminación?
Es evidente que el presidente Sánchez es una persona especialista, a veces, en vender humo. Por el momento las posiciones están muy alejadas pero ambos hablan de referéndums.  Aunque sea de referéndums distintos ambos reconocen la base política del conflicto. Ambos hablan del papel de la ciudadanía mediante el voto definiendo su futuro político. El referéndum no es pantalla pasada. Dentro del marco constitucional y dentro del Estado de las Autonomías  el referéndum ya existe.  Ya lo utilizamos en Cataluña. El mecanismo y la naturaleza de estos referéndums todavía es ajena. Pero este camino puede estar plagado de buenas noticias como más inversiones, mejor financiación o despenalización de las leyes anuladas por el TC. Por lo tanto el ambiente es importante. En un ambiente de crispación una mota de polvo es una montaña. El ambiente tiene que ser mucho, mucho más fluido.

“La dimisión de la exministra Montón estaba cantada. Es una muestra más de que, especialmente en Madrid, existe un entramado de corrupción económica y política que llega hasta la corrupción académica”

 

Soraya Sáenz de Santamaría  ha dejado también la política  ¿Que opina de su gestión?
La conozco porque fui portavoz de mi grupo parlamentario en Madrid, en la Comisión Constitucional. Es una persona muy preparada pero con una cultura de aparato del Estado desde esta visión palaciega que en Madrid se atesora como centro y núcleo de poder, por lo que tiene graves desconocimientos de los que es el conjunto del Estado y su plurinacionalidad.  Su gestión en Cataluña no contribuyó al deshielo, sino que cargó en la balanza contraria a los independentistas en un conflicto que, de momento, no tiene solución.

¿La dimisión de la exministra Montón le sorprendió?
Estaba cantada porque desde que hubo los primeros indicios tanto los grupos parlamentarios que apoyan al Gobierno como la oposición lo pidieron. Así que el PSOE no pudo aguantar más la presión. Es una muestra más de que, especialmente en Madrid, existe un entramado de corrupción económica y política que llega hasta la corrupción académica. En este entramado se han repartido másteres y títulos universitarios a dirigentes políticos, especialmente de los dos grandes partidos del bipartidismo, PP y PSOE. Creo que se tiene que llegar hasta el fondo. Las dimisiones van llegando y creo que todavía habrá más.

¿Les sorprendió la dimisión de Xavier Domènech?
Es cierto que antes del verano ya mostraba un cansancio profundo. Un agotamiento, en sus propias palabras. Pero no sabíamos que durante las vacaciones tomaría la decisión de abandonar la política. Y menos que lo anunciaría cuando Torra estaba haciendo su conferencia de inicio de curso político. En este sentido fue una sorpresa. Desde CeC-P estamos analizando qué es lo que ha pasado. La política en Cataluña es muy dura. En los últimos cinco años ningún partido ha permanecido impasible ante la situación política. También nuestro partido se había fundado en abril del 2017 y se estaba consolidando. Posiblemente en la combinación de estos dos factores podamos encontrar algunas  de las causas de la dimisión de Domènech.

El líder de los comuns que era la cara y la voz de Iglesias en Cataluña se presentó con la idea de superar la política de bloques. ¿Cree que al no haberlo conseguido puede ser su fracaso?
Sí, pero no. En Cataluña el nivel de exigencia es complejo si no estás en un espacio político que no es el independentismo y tampoco compartes hoja de ruta con PP, Cs y Partido Socialista. Xavi vislumbraba un espacio político no vinculado al independentismo ni al unionismo. No lo consiguió. En esta idea seguro que hay una parte del cansancio y nos sentimos responsables al estar en medio de esta olla a presión. Pero Xavi tenía una visión esperanzadora, por lo que nosotros vamos a seguir discutiendo y analizando cuáles son las causas últimas de su dimisión.

Si Jésica Albiach es la nueva presidenta del grupo parlamentario ¿Esto refuerza la presencia de Podemos?
Es una posibilidad que lo sea. Pero lo puede ser también cualquiera de los ocho diputados. Ella es de Podemos. Todos mantenemos una buena relación personal y política con Pablo Iglesias y las cosas no van a cambiar mucho. Vamos a hacer primarias y a aprobar un calendario.

Al principio se habló de una pinza entre Ada Colau e ICV para hacer dimitir a Xavi. ¿Que papel jugará Colau en las municipales?
Xavi tenía muchas virtudes, entre ellas que era nuevo en política y que no le gustaban las tensiones.  Hay personas con más experiencia que son más capaces de aguantar. Xavi en este tema era especialmente sensible. Pero no voy a ir más allá. Colau quiere ser candidata a las municipales por Barcelona en Comú y creo que en esto no hay ninguna duda de que lo será.  Ella se apoyaba mucho en Xavi. La relación ciudad-país es muy estrecha. Desde Catalunya en Comú-Podem vamos a presentar un proyecto complementario en el que ya estamos trabajando. Queremos jugar un papel aglutinador de todo lo que se mueve de forma alternativa a los grandes partidos del sistema.

¿Qué solución ve usted a este conflicto político?
Hay muchos que estamos poniendo sobre la mesa una nueva hoja de ruta, un nuevo calendario, abandonando el tenim pressa (tenemos prisa) con una nueva suma de actores políticos mucho más amplia que quieren un cambio cualitativo. Pero este cambio tiene que hacerse con alianzas y con interlocuciones políticas y sociales también del Estado y de Europa. Y esto no lo digo yo, sino que también lo ha dicho Oriol Junqueras. Diálogo, diálogo y más diálogo con España. Ésta es la receta.