Sin Maldad / José García Abad Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1264. 12  de octubre de 2018

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Sin Maldad / José García Abad

Isidro Fainé, un banquero atípico

“Estoy dispuesto –me dijo– a apoyar al presidente del Gobierno en su nuevo plan de lucha contra la pobreza infantil. He puesto a disposición de Pedro Sánchez la experiencia de la Fundación Bancaria “la Caixa” contra esa pobreza hereditaria: a través de los diez años del programa CaixaProinfancia, nuestro conocimiento en la materia para contribuir, en la medida de lo posible, a lograr este objetivo del Gobierno. Un objetivo que compartimos porque hemos sido pioneros de esta lucha en España”.
De momento no han concretado detalles pero queda clara su decisión de aportar parte de la financiación a este nuevo plan, y, así, aumentar el número de menores en riesgo de exclusión social que recibirán ayuda alimentaria y apoyo para erradicar el abandono escolar.

 

 

Isidro Fainé es un banquero que poco tiene que ver con sus colegas. Ha gobernado La Caixa procurando la máxima rentabilidad pero con la vista puesta en potenciar su Obra Social que hoy, cuando Fainé, en la tesitura de tener que elegir entre Caixabank y la Fundación del banco, eligió la Fundación sin igual en España, dedica más de 500 millones al año y que ha consolidado una posición de liderazgo a nivel internacional, situándose en tercer puesto en volumen de activos, con 24.000 millones de euros, según un informe del Instituto Coordenadas, y sólo por detrás de la Bill & Melinda Gates Foundation y Wellcome Trust.

Fainé es atípico desde su nacimiento, como hijo de un campesino devenido en obrero industrial y lo es en sus compromisos sociales y políticos en el sentido más noble de la política. No tiene carné de ningún partido pero ha caminado toda su vida por un centro progresista en línea con los ideales de la socialdemocracia.

Ha jugado un papel importante en la cuestión catalana tanto con Don Juan Carlos como con Don Felipe –me indica mi fuente palaciega–. Cuando se ponía complicado el asunto, Don Juan Carlos llamaba a Isidro Fainé, desayunaban juntos, intercambiaban opiniones y charlaban mucho y claro. 
Está en todo de la forma más discreta. Don Juan Carlos, con quien sigue viéndose de vez en cuando, le aprecia mucho y le agradecía que, desde la sombra, había hecho muchísimo por el país. Valoraba su inteligencia, su auténtico espíritu democrático y en su entorno me dicen que entendía que su amigo Isidro sabía mover los hilos más de lo que aparentaba…

Dispuesto a apoyar a Sánchez contra la pobreza infantil

“Estoy dispuesto –me dijo– a apoyar al presidente del Gobierno en su nuevo plan de lucha contra la pobreza infantil. He puesto a disposición de Pedro Sánchez la experiencia de la Fundación Bancaria “la Caixa” contra esa pobreza hereditaria: a través de los diez años del programa CaixaProinfancia, nuestro conocimiento en la materia para contribuir, en la medida de lo posible, a lograr este objetivo del Gobierno. Un objetivo que compartimos porque hemos sido pioneros de esta lucha en España”.

De momento no han concretado detalles pero queda clara su decisión de aportar parte de la financiación a este nuevo plan, y, así, aumentar el número de menores en riesgo de exclusión social que recibirán ayuda alimentaria y apoyo para erradicar el abandono escolar.

Isidro Fainé tiene un sueño, que me describe en la larga charla que hemos mantenido a tumba abierta, sin temas tabú, quizás con la mayor sinceridad expresada anteriormente y que publico con amplia extensión en nuestro semanario económico ‘El Nuevo Lunes’.

Isidro Fainé, nacido en Manresa en el seno de una familia obrera hace 76 años sueña “con una sociedad más justa, que dé más oportunidades a las personas que más lo necesitan. Esa es la misión de la Fundación Bancaria “la Caixa”, pero también mi sueño. Solucionar temas que me preocupan, como la soledad que veo en los hospitales, en personas sin recursos ni familia. Sueño con la igualdad de oportunidades para todos. Con acabar con la exclusión financiera y la pobreza. Son sueños que en vigilia trabajo de forma activa para conseguir hacer realidad”.

Me emociona, como me refiere Isidro Fainé a corazón abierto, casi en modo de confesión, recuerdos muy vivos de su infancia. “Mi padre –me dice– me dio el criterio, el buen sentido, la cabeza. Mi madre me dio más: el carácter y el corazón. Mi padre pensaba mucho. Siempre me daba buenos consejos. Me dio la calma y la paz. Empezó a trabajar de campesino y luego se colocó en una fundición en Barcelona. Fue obrero de mono, sufriendo condiciones durísimas, aguantando un calor terrible de 40 grados. Mi madre era un terremoto en el mejor sentido de la palabra y una negociante lista e incansable”.

Le recordaba una y otra vez el significado de su apellido: “Fainé significa que tienes que hacer faena”, una advertencia para cuando yo, de joven, le decía que me gustaba el santo de mi nombre, Isidro, porque, cuando yo tuviera que labrar, serían los bueyes quienes trabajaran mientras yo me dedicaba a leer tebeos”.

Me indica que en el caso de su actual dedicación a la Fundación Bancaria y a la Obra Social, existía una idea que emergió en él en su niñez. Cuando con diez años se dirigía al colegio, topó con la miseria de muchas familias. “Y –subraya– en aquella época le pedí a Dios que algún día me permitiera ayudar a esas personas. Hoy, a través de la Obra Social, creo que he recibido esa gracia. Y lo que más me obsesiona a estas alturas de mi trayectoria es garantizar la Obra Social por cien años más”.

La fuerte personalidad religiosa del presidente de la Fundación Bancaria “la Caixa” no es en él una anécdota, digamos de su vida privada, sino una categoría que da sentido a su vida y, por tanto, inspira su actividad profesional. Aunque puede chocar un tanto en comparación con las entrevistas convencionales, me pareció significativo explorar un terreno que para casi todos los dirigentes empresariales con los que he hablado es un terreno tabú.

Cuando un periodista del Financial Times le preguntó cuál era el modelo que lo inspiraba, Fainé no tuvo empacho en declarar: “Jesucristo”. El periodista no lo publicó y Fainé comprendió entonces que hablar de estas cosas está mal visto. “Que hoy, tienes que ser escéptico”.

 

Firma:

Lleva ejerciendo la profesión de periodista desde hace más de medio siglo. Ha trabajado en prensa, radio y televisión y ha sido presidente de la Asociación de Periodistas Económicos por tres periodos. Es fundador y presidente del Grupo Nuevo Lunes, que edita los semanarios El Nuevo Lunes, de economía y negocios y El Siglo, de información general. 

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