Index Opinion Belen Hoyo Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1273. 14 de diciembre de 2018

- - --

 

 

 

Tribuna / Belén Hoyo

Yo hubiera votado ‘sí’

Podemos querría aprovechar cualquier reforma para seguir cuestionando la Monarquía parlamentaria y los independentistas queman la Constitución en las calles cuando tienen oportunidad. Lo dijo Ana Pastor en su discurso institucional: “Ninguna Constitución debería reformarse con menos acuerdo del que la creó”.

Nací en democracia, pero si hubiera tenido la oportunidad de votar el 6 de diciembre de 1978 lo hubiera hecho con un ‘sí’ rotundo, sin ambigüedades. Me hubiera encantado votar por ese ‘sí’ que compartieron el 91 por ciento de los españoles y que significó un punto de inflexión en nuestra historia como Nación. Ese ‘sí’ fue un voto por la democracia, por las libertades, por los derechos políticos, sociales y económicos, por la unidad de España, y, en definitiva, por una democracia que tiene como fundamento principal una Monarquía parlamentaria preparada para un contexto europeo y globalizado que ha permitido que nuestra democracia se encuentre entre las más sólidas del mundo. La Constitución Española representa nuestra evolución como sujetos políticos. 

Han pasado 40 años desde su aprobación y nuestro sistema político ha vivido prácticamente de todo: desde el reconocimiento a los derechos de las mujeres, la creación de las comunidades autónomas o la incorporación de España a la Unión Europea hasta el intento de dos golpes de Estado –el primero en 1981, en el Congreso de los Diputados; y el segundo, entre 2017 y 2018, con epicentro en Cataluña–.

La Constitución ha sido y sigue siendo sinónimo y garantía de democracia, solidaridad entre territorios, igualdad, unidad y pluralismo. Es, como dijo Felipe VI el pasado 6 de diciembre, “el alma viva de la democracia, un mandato permanente de concordia”. Por ello, no hay que desvirtuar los valores que representa, sino reivindicarlos. No podemos olvidar el esfuerzo que hicieron los ponentes de la Constitución para aceptar como propias las ideas de los demás y dejar plasmado en nuestra Carta Magna el espíritu conciliador que representaron junto con Adolfo Suárez. Un respeto que hoy algunos menosprecian, como si no significara nada. Como si todo hubiera surgido de la nada, de la noche a la mañana sin ningún tipo de esfuerzo.

Algunos sectores quieren imponer una reforma constitucional sin consenso y, por cierto, sin saber muy bien la finalidad última de la misma. En fin, las “novedades” que aporta el socialismo del siglo XXI.  Podemos querría aprovechar cualquier reforma para seguir cuestionando la Monarquía parlamentaria y, por tanto, la organización fundamental del Estado y los independentistas directamente la queman en las calles cuando tienen oportunidad. Lo dijo Ana Pastor en su discurso institucional del día de la Constitución: “Ninguna Constitución debería reformarse con menos acuerdo del que la creó”. Y a la vista está que éste es el caso.

Todos –independientemente de nuestras preferencias ideológicas– tenemos el deber de defender conjuntamente aquello que se hizo por consenso. Ha funcionado bien durante 40 años, ha sido un modelo de éxito para la sociedad española y un ejemplo para cualquier país con sus cauces democráticos incipientes. Hay que recordar que España pasó, en unos breves, pero largos tres años, de una dictadura a una democracia constitucional desarrollada. ¿Quién puede despreciar un proceso democrático tan ejemplar como el nuestro? ¿Quién puede pretender liquidar la norma fundamental que nos ha traído los años más prósperos social, política y económicamente? ¿Quién está dispuesto a romper el consenso de los últimos 40 años? Sé que hay quienes están dispuestos a hacerlo. Y lo pretenden hacer con la complicidad de aquellos que nunca aceptaron nuestro sistema y que, desde hace años, pretenden romper desde las propias instituciones que el sistema creó.

Muchas veces, cuando estoy en el Congreso, miro hacia el escaño que ocupó el presidente Suárez. ¿Qué pensaría si viera el panorama actual, con personajes que quieren acabar con el modelo que tanto costó construir? Entonces pienso: en ese momento hubiera votado ‘sí’, hoy votaría ‘sí’. La Constitución cumple 40 años. Que sean, al menos, 40 más. Lo merecemos. 

 

 

 

 

 

Firma

Diputada del Partido Popular por Valencia desde la X legislatura y actual coordinadora de Comisiones del Grupo Popular en el Congreso. Es Licenciada en Derecho, Ciencias Políticas y de la Administración y Estudios en Humanidades. Actualmente es Portavoz de la Comisión de Asuntos Exteriores, Vocal de la Comisión de Interior, Vocal de la Comisión de Educación y Deporte, Adscrita de la Comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital, Adscrita de la Comisión Mixta Control Parlamentario de la Corporación RTVE y sus Sociedades. También es miembro Suplente de la Delegación española en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Vicesecretaria de Organización Nacional de Nuevas Generaciones del Partido Popular y Coordinadora General del Partido Popular de la Provincia de Valencia.

-

-

-

 

-

José García
Abad


.
Miguel Ángel
Aguilar


-
Cristina
Narbona


-

Julio Rodríguez Fernández


-

Belén
Hoyo



-
Joan
Tardà


-
Carmen
Calvo


-
Cristina
Antoñanzas


-

Carles
Campuzano



-

Ignacio
Aguado



-
Inmaculada
Sánchez


-
Sergio
del Campo


-
Miguel Ángel Paniagua



.

Graciano
Palomo



.

Bruno
Estrada


.
José Antonio
Pérez Tapias


-
Joan
Navarro



-
José M. Benítez
de Lugo



-

José Luis
Centella


-
Pablo
Bustinduy


.

Jesús
Lizcano


,
Carlos
Berzosa



,

Julio Rodríguez López

-
Mauro
Armiño


.

Pere
Navarro



.

Julius
G. Castle