Los Dossieres 1285 Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1285. 15  de marzo de 2019

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Los Dossieres / Pedro Antonio Navarro

Los herederos del dictador siguen venerando su memoria e incidiendo en la política española

Los Franco: presentes

Dueños de una gran fortuna de dudoso origen, los familiares del general que sometió a una férrea dictadura a nuestro país durante cuatro décadas todavía intentan evitar que se aplique la Ley de Memoria Histórica y, por tanto, están haciendo todo lo posible para evitar la salida de sus restos del Valle de los Caídos. Muchas voces ya reclaman una investigación sobre su patrimonio y la devolución de los bienes ilegítimos que pudieran estar disfrutando.

Con la polémica de la exhumación de los restos de Franco, ya son muchas las voces que claman por investigar el patrimonio de toda una familia que permanece unida en la administración de una fortuna de dudoso origen.

Al contrario de lo que ha sucedido con las familias de dictadores en la mayoría de los países que han superado un régimen tiránico, en el nuestro, a lo largo de todo el periodo democrático, los descendientes de Francisco Franco Bahamonde no se han visto obligados a exiliarse ni tampoco ha sido fiscalizada su gran fortuna.

Una fortuna de más que sospechoso origen, compuesta por grandes cantidades de dinero depositado en cuentas, tanto en suelo nacional como, según diversas fuentes, más allá de nuestras fronteras; un enorme patrimonio inmobiliario y un extenso entramado de empresas en las que figuran nietos, bisnietos y hasta tataranietos del sangriento general –la hija de Franco, que falleció a finales de 2017, también aparecía en muchas de ellas hasta ese momento–.

Los descendientes del espadón actualmente son muy populares entre la alta sociedad española y aparecen con frecuencia en medios de la ‘prensa rosa’, que sigue con entusiasmo su ajetreada vida social y sus fluctuantes relaciones sentimentales, hasta el punto de que algunos de estos familiares han vendido suculentas exclusivas sobre su vida privada, consiguiendo unos jugosos ingresos complementarios.

Sólo en los más recientes años han surgido con más potencia voces que reclaman una investigación sobre el origen de este vasto patrimonio y que reclaman en muchas ocasiones la devolución de muchas de esas propiedades a sus dueños originales o al patrimonio público, así como el fin de los tratamientos de privilegio.

Desde que el actual Gobierno anunciase su decisión de exhumar los restos del dictador del Valle de los Caídos, la extensa familia Franco ha pasado a ocupar un espacio más amplio y destacado en los noticieros, a raíz del pulso que han decidido echarle al Ejecutivo por esta cuestión.


La familia Franco ha entablado una guerra feroz contra la decisión de sacar a Franco del Valle de los Caídos. / EUROPA PRESS

Aunque en principio, Moncloa daba por hecho un acuerdo con los herederos del general para retirar sus restos de ese ‘monumento a la victoria’, lo cierto es que los familiares están llevando a cabo una oposición feroz. Desde el entorno más cercano se aseguraba que la familia había acordado que no se hará cargo de los restos del dictador y que jamás se van a llevar con su permiso a los restos de Franco del Valle de los Caídos, amenazando incluso con que “si lo hacen sin permiso de la familia ni de la autoridad religiosa, el Gobierno cometerá un delito muy grave, el de profanación de un cadáver, castigado con pena de cárcel”.

Han negado también que los Franco se estén planteando siquiera aceptar que sea enviado al cementerio de Mingorrubio, donde se encuentran los restos de su esposa, Carmen Polo. De hecho, la única alternativa contemplada por los herederos sería la de trasladar el cadáver a una cripta de su propiedad en la Catedral de la Almudena, en el centro de la capital, lo que el Gobierno no está dispuesto a realizar bajo ningún concepto, por razones evidentes.

El ‘culto’ al dictador parece estar muy presente en la mayor parte de sus descendientes. Tan es así, que en el último aniversario de su fallecimiento, en noviembre del pasado año, su bisnieto Luis Alfonso de Borbón le rendía homenaje en las redes sociales: “Te fuiste hace 43 años, pero estás más presente que nunca. Tus amigos y unos traidores a la Patria no te olvidan, ni cesan de mencionarte. Otros muchos te seguimos recordando y rezando por ti”, escribía en su cuenta de Twitter, acompañando con el ‘hashtag’ #ElValleNoSeToca. El hijo de Carmen Martínez Bordiú ya había encabezado el pasado julio una manifestación promovida por la plataforma ‘Movimiento por España’ en el Valle de los Caídos en contra de la exhumación de los restos de su bisabuelo. Luis Alfonso también había sido nombrado Presidente de honor de la Fundación Francisco Franco el pasado mes de marzo de 2018, un cargo que estuvo ocupando su abuela Carmen Franco hasta su fallecimiento en diciembre de 2017.


Los herederos del dictador sólo contemplan como alternativa su inhumación en la catedral de La Almudena, de Madrid. / EP

 

Quiénes son ‘los Franco’

Fruto de su matrimonio con María del Carmen Polo Martínez-Valdés, Francisco Franco tuvo una única hija: Carmen Franco Polo. En 1950, contrajo matrimonio con Cristóbal Martínez-Bordiú. De este matrimonio nacerían los siete nietos de Franco.

Carmen Martínez-Bordiú

La mayor y la más mediática de la familia. También es la única que no está vinculada a la empresa inmobiliaria administrada por su madre hasta su muerte. Ha confesado que gran parte de sus ingresos provienen de las exclusivas que vende de su vida privada en diferentes programas del corazón. Su vida amorosa es de sobra conocida por medio país.
Ha tenido tres hijos: Francisco –fallecido a los once años–, Luis Alfonso y Cynthia.


La hija de Franco, Carmen, y su primogénita, Carmen Martínez-Bordiú. / EUROPA PRESS

Mariola Martínez-Bordiú

Fue la segunda en llegar. Estudió la carrera de Arquitectura, pero nunca llegó a ejercer la profesión, pero sí ha figurado como consejera en más de una empresa ‘familiar’. Se casó en 1974 con Rafael Ardid Villoslada, lo que le costó un cierto distanciamiento con su familia ya que su esposo es nieto de un general republicano condenado a trabajos forzados. Ha tenido tres hijos: Borja, Jaime y Javier.

‘Francis’ Franco

Tercer hijo de la familia y primer varón, recibía la ‘orden’ del dictador de perpetuar el legado de la saga Franco, por lo que Francis cambió el orden de sus apellidos para que éste siguiera presente en sus descendientes. Nacido en 1954, es heredero de los títulos nobiliarios de sus progenitores. Dedicado a las empresas familiares, se le considera el ‘ideólogo’ de los negocios, que están diversificados en muchos campos, desde la inmobiliaria a las telecomunicaciones, pasando por centros sanitarios y laboratorios de análisis.

Tuvo problemas con la justicia cuando fue condenado a 30 meses de prisión por desobedecer a la Guardia Civil, embestir con su vehículo un coche patrulla y darse a la fuga cuando se encontraba cazando –una de sus aficiones favoritas– en 2012. Sin embargo, tras recurrir la sentencia, resultaba absuelto por la Audiencia Provincial de Teruel en octubre del año pasado, al considerar que durante el juicio anterior, en la identificación que hicieron los testigos –agentes de la Guardia Civil– de su presencia en los hechos “no se practicó prueba de cargo suficiente como para desvirtuar la presunción de inocencia”.

Unos años antes, en junio de 2007, la caza le daba otro disgusto cuando a su hijo Juan José se le escapaba un disparo de su escopeta que acababa con la vida de Fernando Navarro, un compañero en la partida de caza mayor que estaban dando en Burgos.

Francis tiene cuatro hijos: Francisco, Juanjo, Álvaro y Miriam.


Es el tercero de la saga Martínez-Bordiú pero el designado para perpetuar la épica familiar. / EP

Merry Martínez-Bordiú

María del Mar Martínez-Bordiú ha ejercido como profesora de inglés, y ha vivido en numerosos lugares del mundo tales como las Islas Vírgenes, Islas Canarias o Miami, donde reside en la actualidad. Estuvo casada con el periodista y colaborador de ‘Sálvame’ Jimmy Giménez-Arnau, con quien tiene una hija llamada Leticia.

José Cristóbal Martínez-Bordiú

Es uno de los nietos más discretos de Franco. Comenzó a estudiar la carrera de Arquitectura, pero pronto la abandonaría para ser militar y seguir los pasos de su abuelo, algo que también dejaría de lado. Tiene dos hijos llamados Daniel y Diego.

Arancha Martínez-Bordiú

María Aránzazu o Arancha Martínez-Bordiú es la única hija de Carmen Franco que carece de descendencia. Su discreta vida la ha mantenido siempre fuera de los focos mediáticos y, en la actualidad, se dedica a la restauración de muebles.


Jaime Martínez-Bordiú, el nieto menor de Franco y el que más disgustos ha dado en la familia con sus continuos escándalos y ‘vida alegre’. / EP

Jaime Martínez-Bordiú

Es el nieto menor. Nació en 1964 y es uno de los más mediáticos del clan debido a los escándalos que han ocupado las portadas de las revistas durante varios años. En 2009, un juez de Barcelona lo condenaba a un año de cárcel por haber maltratado y amenazado a su novia, si bien no tuvo que ingresar en prisión al carecer de  antecedentes penales.

También fue denunciado en 2010 por un conductor que lo acusó de haberle apuntado con un revólver en una discusión de tráfico. Asiduo durante una época de los programas de televisión de prensa ‘rosa’, confesaba su adicción a la cocaína durante años; una fase que parece superada.

Francis Franco Jr.

Hijo de Francis Franco, es el quinto bisnieto del dictador. No es un personaje público, pero su nombre apareció, junto al de su hermano Juan José, en los Papeles Panamá.

Es un empresario en negocios tan diversos que van del tabaco en Ceuta al sector inmobiliario; muchos de ellos domiciliados en el histórico edificio de los Franco de la calle Hermanos Bécquer, en Madrid.

El Pazo de Meirás sigue en poder de la familia Franco, pero fue un ‘regalo’ a Franco cuya devolución reclama la sociedad gallega. / EP

Las posesiones de la familia

El Pazo de Meirás

Gran parte del patrimonio de la familia Franco se encuentra en Galicia; el Pazo de Meirás, el Palacio de Cornide o la finca del conde de Romanones. Recientemente se publicaba que los Franco habían puesto en venta el Pazo por unos 8 millones de euros, aunque Jaime Martínez-Bordiú salía a desmentirlo públicamente. Valorado a la baja, la finca de verano del dictador se tasó en 75 millones de pesetas. Existe un gran clamor social para que este regalo ‘forzado’ sea devuelto a la titularidad pública.

Palacio de Cornide

Carmen Polo consiguió esta casa noble en el centro de A Coruña amañando una subasta pública con un solo comprador que, posteriormente, cedió las escrituras a la esposa del dictador.

El edificio de la calle Hermanos Bécquer de Madrid

Incluye siete plantas que suman 4.807 m2 en pleno barrio de Serrano, una de las zonas más lujosas de la capital. Es tan sólo uno de sus numerosos inmuebles con los que cuentan, pero es el que eligieron la mujer y la hija de Franco para instalarse tras el fallecimiento del general.

Finca ‘La Piniella’ en San Cucao de Llanera (Asturias)

Cuenta con numerosos elementos de alto valor como obras de arte que los hijos intentaron tasar a la muerte de Carmen Franco. Al igual que con el Pazo de Meirás, los descendientes están intentando venderla actualmente. 

El Canto del Pico, en Torrelodones

Era una casa de fin de semana del Generalísimo. Se utilizaba como trastero.  En 1988 vendieron la propiedad por 5,3 millones de euros.

Valdelasfuentes, en Arroyomolinos

A 25 km. de la Puerta del Sol, es una de las fincas de caza del dictador y la que supuso el mayor pelotazo para la familia. Ocupa 10 millones de metros cuadrados, de los cuales se recalificó buena parte en un tiempo récord de apenas tres meses en 1999. Los terrenos dejaron de ser rústicos para permitir la construcción de  2.700 viviendas y dos polígonos industriales junto al constructor Fidel Sanromán. La venta de esta finca habría supuesto unos ingresos aproximados de 35 millones de euros para los herederos.

La transacción se produjo bajo la Sociedad Anónima ‘Construcciones del Suroeste’, que en 2007 presentó unos beneficios de 23,9 millones de euros. En 2009 escindieron esa S.A. y crearon ‘Arroyo de la Moraleja S.L.’ una sociedad con beneficios millonarios cada año y presidida por Francis Franco, pero contando también con la presencia de sus hermanos Mariola y Cristóbal.

Parking públicos en Madrid

Actualmente representan el principal origen de sus ingresos. Poseen varios aparcamientos públicos en las zonas más estratégicas: Ríos Rosas, Princesa, Atocha, Alcalá, Ponzano o Lavapiés. Se gestionan a través de dos empresas: Estacionamientos Urme SL y Aparcamientos Atocha 70.

Otros inmuebles y terrenos

La familia posee otros inmuebles y fincas –algunos ya vendidos– por todo el territorio español: una parcela en la Colonia El Bosque, en Pozuelo de Alarcón (Madrid); la finca Cerca de los Monteros, en Marbella; los terrenos de olivares en Mancha Real (Jaén) o los apartamentos en la Playa de Campoamor (Alicante).

 


El centro comercial Madrid Xanadú se ubica en una finca de 10 millones de metros cuadrados que se considera el mayor pelotazo inmobiliario de la familia.

El entramado empresarial

Los Franco son igualmente propietarios de un holding empresarial de compañías que abarcan diversos campos de actividad: inmobiliaria, explotaciones agrícolas y ganaderas, servicios financieros, publicidad o sanidad privada.

La inmobiliaria ‘Filoasa’ se creaba  en abril de 2002, con un capital social de 10 millones de euros. Como accionista único figura una compañía, Sargo Consulting, en la que Carmen Franco aparecía como administradora única y Jaime Franco Martínez-Bordiú, como apoderado. Esta sociedad, que cuenta también con unos fondos propios de casi 21 millones de euros, es propietaria del cien por cien de las acciones de Fiolasa, que a su vez participaba, a 31 de diciembre de 2006, en compañías como Cauce, Aparcamientos Atocha, Caspe, Proazcao Promociones del Suroeste.

El accionista principal de esta última sociedad es Felipe San Román, un ganadero y constructor que ha estado envuelto e imputado en varios escándalos urbanísticos, como el de la operación Malaya contra la corrupción en Marbella. En 2006, el juez instructor, Miguel Ángel Torres, le imputó por un presunto delito de tráfico de influencias y prevaricación y el empresario llegó a ingresar en prisión.

Los Franco desembarcaron en el negocio inmobiliario en la década de los años setenta de la mano precisamente de este constructor, con más de 30 sociedades inmobiliarias y grandes extensiones de suelo en la Comunidad de Madrid, especialmente en municipios como Las Rozas, y también en otros de la zona sur.

Tanto Carmen Franco Polo como su hijo Francisco Franco Martínez-Bordiú llegaron a entrar en el Consejo de Administración de Promociones del Suroeste –Francis fue director general- aunque los Franco abandonaban la empresa en junio de 2006.

Antes, las familias San Román y Franco se habían puesto de acuerdo para desarrollar los terrenos de la finca de Valdelasfuentes, entre las localidades madrileñas de Móstoles y Arroyomolinos, y que fue adquirida en los años sesenta en una operación en la que intervinieron Carmen Polo y su esposo, Cristóbal Martínez-Bordiú, el marqués de Villaverde, con el conocimiento del propio Franco.

Es la antes mencionada finca rústica de unos 10 millones de metros cuadrados, que durante años se dedicó a labores agrícolas y ganaderas y en cuya superficie se ubica ahora el centro comercial Madrid Xanadú, conocido por albergar una pista de esquí artificial y en donde, según denunciaron algunos afectados, la promotora Bitango vendió casas protegidas con sobreprecio y sin informar de que se trataba de VPP (viviendas de protección pública).

En cuanto a los garajes por todo Madrid, están gestionados desde empresas como Comerzia, Estacionamientos Urme o Aparcamientos Atocha. La cabecera de este negocio es, sin embargo otra empresa, Proazca, creada en 1991 con una inversión de 1,2 millones.

Francis Franco figura como administrador de una clínica, el Centro Médico del Láser Pío XII; de una cadena de restaurantes en La Coruña, controlada por una de sus empresas de aparcamiento, e incluso en el negocio de la carne, con la creación de la sociedad Premohi, dedicada la importación y exportación de carne, junto a Gonzalo Hinojosa, hasta mediados de la década pasada principal accionista y presidente de Cortefiel, con el que ya no existe la colaboración.

La hija del dictador, Carmen Franco Polo, se iniciaba en los negocios con la compra y venta de aparcamientos en Madrid. Para ello, junto a su marido, el médico Cristóbal Martínez-Bordíu, constituyó en 1991 la sociedad Proazca SA., en la invirtieron inicialmente más de 200 millones de las pesetas de entonces.

En 1998, poco tiempo después de morir su marido, la hija de Franco invertía capital en otra sociedad dedicada al arrendamiento de inmuebles, Abanco SL, situando su sede en la calle Velázquez; y en 2002, se constituía la ya mencionada Filoasa S.L., con domicilio en su propia casa de la calle Hermanos Bécquer, de Madrid.

La incursión en el mundo inmobiliario se producía en la década de los 70, de la mano de la familia constructora San Román, a través de la empresa Edificaciones Tifán SL. Los hermanos Fidel y Antonio San Román tenían más de 30 sociedades inmobiliarias bajo su control, con gran presencia en la Comunidad de Madrid. Por ejemplo: Urbanización y Obras Civiles, Promociones Anfisa, Promociones Mosan, Rozas Industrial, Zoco Centro, Promotora Monte Lomas, Residencial Los Torreones, VillaRozas, El Cantizal, Navalaencinilla, y otras muchas.

Pero ya antes, Carmen Franco y su marido Cristóbal Martínez-Bordiú poseían en 1975, año en el que falleció su padre, 22 propiedades, además de los mencionados Pazo de Meirás, el palacio del Canto del Pico, el edificio de la calle Hermanos Bécquer, incluían siete fincas rústicas y chalés repartidos en Guadalajara, Marbella, Puerta de Hierro, La Moraleja y hasta en Miami. Hasta su fallecimiento, Carmen Franco aún mantenía diferentes cargos en 21 empresas.

Carmen Martínez-Bordiú heredó, junto a sus seis hermanos, muchas de las propiedades inmobiliarias del Marqués de Villaverde, cuya escritura de herencia fue otorgada el 8 de julio de 1988. Junto a sus hermanos y su madre, se hizo con la propiedad de una finca de más de 28 hectáreas en La Hacienda Arroyo-Vil, en Baeza (Jaén), así como con varias parcelas en la urbanización La Florida , en el término madrileño de El Pardo, algunas de ellas vendidas posteriormente a la familia constructora San Román y a la empresa Inversiones Refinsa S.L., consiguiendo, según declaración registral, unas ganancias de cerca de 5 millones de euros.

Por su parte, Mariola Martínez-Bordiú, se casó con Rafael Ardid Villoslada, dedicado a los negocios inmobiliarios a través de la empresa familiar Cofivisa, que construyó la urbanización El Encinar de los Reyes. Es también presidenta de la empresa Renta Inmobiliaria Cidra SA.

Mientras, Francisco Martínez-Bordiú Franco ‘Francis’, pertenece al consejo de administración de 11 sociedades con diferentes cargos: Promociones del Suroeste SA (antes Valdefuentes SA), Montecopel SA, Aparcamientos Atocha 70 SA, Premohi SL, Prístina SL, Estacionamientos Urme SL, Ficeme SA, Comercia Soluciones Integrales de Comercio Electrónico SL, Caspe 99 SL, Centro Médico del Láser Pío XII SL, Oceans Eleven SL.

Sus principales negocios son los inmobiliarios. Aparece como director general de Promociones del Suroeste SA, la promotora inmobiliaria de la finca Valdefuentes, en Arroyomolinos (Madrid). Aquí, figura asociado a los constructores Fidel y Antonio San Román Morán, y sus fondos propios ascienden a más de un millón de euros. La sede de esta empresa se ha trasladado desde la finca Valdefuentes a la Avenida de la Coruña, número 68, en Las Rozas (Madrid). Figuran como accionistas, Carmen Franco Polo –hasta su fallecimiento- y las empresas de los hermanos San Román: Edificaciones Tifán S.L. y Sanedi S.A.

Francis se dedicó a adquirir garajes en Madrid. Una de las empresas utilizadas para ello es Estacionamientos Urme SL, con locales en las céntricas calles Ríos Rosas y Princesa. También posee el aparcamiento de la calle Atocha, número 70, en Madrid. La empresa coruñesa Azúcar SA, dedicada a la explotación de establecimientos de comida rápida, principalmente pizzerías, está participada en un 45 por ciento por Aparcamientos Atocha 70, SA.

También creó la sociedad Premohi SL, para importar y exportar productos cárnicos. Aquí sus socios son Gonzalo Hinojosa y Alfonso Cayón. A través de Premohi, Francis Franco controla la finca ubicada en el número 40 de la céntrica calle madrileña de Preciados. Dos locales comerciales de este edifico fueron vendidos por los Franco por 1.200.000 euros, según declaración registral.

El tercer hijo de Carmen Franco se dedica igualmente a la explotación y gestión de todo tipo de establecimientos sanitarios y laboratorios de análisis, a través de sociedades como Ficeme SL, con un patrimonio de más de cuatro millones de euros, y Centro Médico del Laser Pio XII SL., donde figura junto a Juan Carlos Santos Dutrey y José Rubira Fernández.
También ha entrado en el sector de las telecomunicaciones e Internet, mediante la sociedad Comercia Soluciones Integrales de Comercio Electrónico SL, que tiene como representante a uno de los miembros de la familia Botín, Alfonso Botín Sanz de Sautuola y Naveda.

Jaime Felipe Martínez-Bordiú Franco, abogado con bufete montado en el domicilio familiar de Hermanos Becquer, también pertenece a los consejos de administración de múltiples sociedades: Francoveda SL; Proazca SA; Urme SA; Fiolasa SL; Sargo Consulting SL; Albargente SA; MGO Consulting Sl; y Abanco SL.

La base de sus principales negocios es la construcción. Llegó a comprar puestos en el Mercado Central de Pescado de Mercamadrid, que luego alquilaba con una de sus sociedades inmobiliarias, MGO Consulting. En otra, Urme SA, figuraba como secretario el que fuera presidente de Caja Madrid, y ya fallecido, Miguel Blesa.

Luis Alfonso de Borbón Martínez-Bordiú, hijo de Carmen Martínez-Bordíu –y que se considera el heredero legal al Trono de Francia– también figura como consejero de una de las empresas de asesoramiento’ que presidía su abuela Carmen Franco, Sargo Consulting SL. Paralelamente, trabaja como asesor de inversiones en la Banca Nacional de París (BNP).

Por su parte, Miriam Guisasola Carrión, segunda esposa de Francis Franco, aparece como accionista de varias de las empresas, como la inmobiliaria Prístina SL, donde controla el 68 por ciento del capital. También es consejera de la empresa de aparcamientos Estacionamientos Urme SL. Su hija Miriam del Campo Franco Guisasola, nacida en 1996, es ya accionista de otra empresa inmobiliaria dedicada a la rehabilitación de edificios, Caspe 99 SL.

El periodista y escritor Mariano Sánchez, autor del libro  ‘Los Franco, SA’ plantea “las dificultades que existen a la hora de valorar su patrimonio (de la familia Franco), gestionado por más de 50 sociedades, algunas inactivas y que en la mayor parte de los casos no han sido auditadas por firmas independientes. No obstante,  la mayoría de las fuentes cifra la fortuna de la familia Franco entre 500 y 600 millones de euros”.

 

Carmen Martínez-Bordiú ‘usurpaba’ a su hermano Francis el Ducado de Franco, que pasará a su muerte a su hijo, Luis Alfonso, también pretendiente al trono de Francia. / EP

A tortas por los títulos

Tras el fallecimiento de la única hija de Franco, el pasado 29 de diciembre, la herencia y los títulos nobiliarios parecen haber abierto una batalla en el seno familiar.

Pocos días después de la muerte del dictador, el ya proclamado como rey, Juan Carlos I, otorgaba el recién instituido Ducado de Franco a Carmen Franco Polo, una prebenda que lleva aparejada la Grandeza de España.

Paralelamente, Juan Carlos de Borbón otorgaba a la viuda del tirano, Carmen Polo, el Señorío de Meirás. Justo tras el fallecimiento de la titular,  su nieto Francis reclamaba este señorío para unirlo al  Marquesado de Villaverde, que ya ostenta, heredad de su padre.

En las negociaciones entre hermanos de hace tiempo, se había planteado que Francis Franco cediera a su hermana mayor –Carmen– el título de Marqués de Villaverde, a cambio de que, cuando muriera su madre, esta le diera a él el Ducado de Franco, ya que es el único de los nietos que lleva su apellido primero.

Pero una vez llegado el momento, Carmen Martínez-Bordiú ‘pasaba’ del acuerdo y decidía reclamar para sí el Ducado de Franco, acogiéndose para ello a la Ley de Igualdad para Sucesión de Títulos Nobiliarios de 2006. Finalmente, para disgusto de su hermano ‘pretendiente’, Carmen recibía oficialmente esta ‘distinción’ en julio del año pasado. Con ello, además, a su fallecimiento, será su hijo Luis Alfonso de Borbón quien se quede con el título, si para entonces ningún gobierno democrático español lo ha derogado todavía.

Hay que recordar que el Ducado de Franco y el Señorío de Meirás fueron las dos primeras concesiones de títulos nobiliarios otorgadas por la Corona española, apenas era coronado Juan Carlos I. Fue el 26 de noviembre de 1975. Por lo tanto, Carmen Franco Polo y Carmen Polo se convertían en las dos primeras nobles oficiales del reinado de Juan Carlos de Borbón.

Los títulos, además gozaban de unas condiciones muy ventajosas, ya que en todos los casos precedentes, heredar un título con grandeza de España, requiere de un abono de 2.726 euros. Ahora, Carmen Martínez-Bordiú no hubo de pagar nada, ya que cuando el Rey Juan Carlos creó el título por Decreto para dárselo a Carmen Franco para sí y sus descendientes, agregó una cláusula nada habitual: “Esta merced nobiliaria es para sí, sus hijos y descendientes, exento de derechos fiscales en su creación y en la primera transmisión”.

 

El Ayuntamiento de Santiago asegura que la familia Franco se adueñó de dos esculturas del Maestro Mateo del Pórtico de la Gloria.

Y también el Pórtico de la Gloria

A comienzos del pasado mes de febrero, la familia Franco lograba una inicial victoria judicial en uno de sus múltiples contenciosos frente a administraciones públicas españolas, en este caso, al Ayuntamiento de Santiago de Compostela en el litigio por las dos esculturas del Maestro Mateo, artífice del Pórtico de la Gloria de la catedral compostelana que se trasladaron al pazo de Meirás en 1954.

La jueza Adelaida Medrano, titular del Juzgado de primera instancia número 41 de Madrid, quitaba la razón a los demandantes, argumentando en su fallo que los herederos del dictador han adquirido la propiedad plena de las dos esculturas, en una sentencia que se ha producido en un tiempo récord –la demanda estaba interpuesta a finales de noviembre de 2018–.

La actual corporación compostelana sostiene que las estatuas –de los profetas Abraham e Isaac– originalmente pertenecían a la fachada del Pórtico de la Gloria de la Catedral, pero los Franco se adueñaron de las dos tallas tras un obsequio en 1961 del Ayuntamiento de Santiago de Compostela del que no se guarda registro alguno. Ahora, el Consistorio reclama la obra ante los tribunales.

Inicialmente, la juez Medrano admitía el informe pericial propuesto por el abogado del Ayuntamiento en el que un catedrático de arte expone  que las estatuas fueron adquiridas por el Consistorio en 1948.

La demanda presentada por el Ayuntamiento de Santiago hace referencia a las dos esculturas de Abraham e Isaac, que fueron retiradas de la fachada del Pórtico de la Gloria durante las obras del siglo XVI.

Ambas piezas fueron incluidas en una exposición dedicada al maestro Mateo, en 2017, como pertenecientes a una “colección particular”.

Fue en este momento cuando el Ayuntamiento de Santiago detectó que la documentación en su poder atribuía al patrimonio público la propiedad e inició las gestiones para reclamar la devolución de las piezas.

De forma paralela, la Xunta inició el procedimiento para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) estas piezas.
La demanda de Santiago se vio respaldada, poco después del inicio de las acciones, con la localización en el archivo de la Universidad de Santiago del expediente de adquisición de las piezas, así como de la propia escritura notarial, haciendo constar todas las características de las estatuas, de la titularidad municipal.

Las dos esculturas pasaron en algún momento a manos de la familia Franco hace más de medio siglo, aunque no se ha localizado ningún documento de cesión. En un principio estuvieron en el polémico Pazo de Meirás y, posteriormente, fueron depositadas en Casa Cornide, hasta que se tuvo noticias de ellas en la exposición del Maestro Mateo.

 

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