Tribuna / Carles Campuzano Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1286. 22  de marzo de 2019

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Tribuna / Carles Campuzano

Fin de etapa

Hemos dado batallas en favor de los más vulnerables y frágiles, como son las mujeres viudas, las personas en riesgo de exclusión social, las personas con discapacidad, los trabajadores de más edad y las personas inmigrantes

Todo en la vida tiene un principio y un final. Estos días termino una larga etapa como diputado en el Congreso y cierro mi actividad parlamentaria que, sin lugar a dudas, ha sido larga. De las más largas de los diputados elegidos en Catalunya desde 1977. Quizás las más larga, no lo sé. En cualquier caso, he ocupado un escaño entre 1996 y 2019, y ahora es el momento de los agradecimientos y de un primer balance, aún provisional. Los agradecimientos son imprescindibles porque podemos ejercer como diputados en la medida en que tantos confían en nosotros.

De entrada, están los militantes de base que te apoyan en los procesos internos. En mi caso, los compañeros de la comarca del Garraf que siempre, y también en esta ocasión, han estado a mi lado.

Después, hay que agradecer a los dirigentes de la organización que ordenan y deciden las listas electorales. Para bien y para mal. En mi caso, he contado con la confianza de los líderes de mi fuerza política desde los tiempos del ‘president’ Pujol, Pere Esteve y Joaquim Molins, así como Marta Pascal, pasando por Artur Mas, Xavier Trias y Josep Antoni Duran i Lleida. Hay que dar gracias también a tantas personas de la sociedad civil organizada con las que he tenido la oportunidad de colaborar, establecer alianzas y construir complicidades en la defensa de una sociedad abierta y justa, que apuesta por no dejar a nadie atrás. Sin esas complicidades y alianzas, la acción parlamentaria seria menos eficaz, más alejada de la sociedad, desconectada de la realidad viva de la calle.

También hay que recordar a los profesionales de la comunicación; sin ellos, nuestros mensajes no llegan a la sociedad. Es verdad que las redes sociales han relativizado el papel de los intermediarios, que son los medios de comunicación convencionales, pero una democracia sana y robusta, que promueve y necesita la discusión pública sobre los asuntos políticos, debe ambicionar buenos y profesionales medios de comunicación.

Debo hacer referencia, claro está, a los colegas de escaño. De todas las bancadas, más allá de la legítima confrontación de proyectos e intereses, porque siempre encuentras a personas de una enorme categoría humana y de una apabullante profesionalidad. Ha sido un lujo compartir con gente buena y brillante tantos años.

Y, finalmente, hay que agradecer, principalmente, a los ciudadanos que te han votado, que han confiado en la oferta electoral de la que formas parte, a quienes representas en tus funciones parlamentarias, defendiendo sus ideales, valores, aspiraciones, intereses. Son ellos quienes nos eligen, y nos eligen para que hagamos las leyes en su nombre. Ese vínculo entre representantes y representados es el vínculo a reforzar y enfatizar porque es el que da sentido, en última instancia, a nuestra tarea. A todos, muchas gracias.

El balance es necesario. Como recordaba en una reciente entrevista el periodista del ‘PuntAvui’ David Portabella, un buen resumen de mi recorrido parlamentario podría ser desde la supresión de la mili a la moción de censura contra Rajoy, dos hitos en los que aporté mi grano de arena. Por el camino, hemos dado batallas en favor de los más vulnerables y frágiles, como son las mujeres viudas, las personas en riesgo de exclusión social, las personas con discapacidad, los trabajadores de más edad y las personas inmigrantes. Una sociedad justa es aquella que no deja a nadie atrás. Hemos creído en la fuerza de la iniciativa de las personas y el valor del emprendimiento, hemos estado en todas las batallas a favor de los autónomos y sus derechos, absolutamente convencidos de que el crecimiento y la riqueza de una sociedad depende de su tejido empresarial. Somos de una cultura política que cree en la sociedad civil, en la necesidad de fortalecer el capital social de la sociedad como garantía para articular una mejor democracia, y por ello hemos acompañado y apoyado las propuesta que desde el Tercer Sector nos han trasladado para avanzar en su reconocimiento y empoderarlo de manera efectiva. La cooperación al desarrollo, la responsabilidad social de las empresas, la innovación social, los derechos de la comunidad LGTBI, el control del comercio de armas, la cultura, el medio ambiente, todo son cuestiones a las que hemos dedicado nuestras energías.

Seguro que podríamos haber hecho más y mejor, pero seguro que nos hemos esforzado. Seguimos

 

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Colaboradores

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José García
Abad

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Miguel Ángel
Aguilar
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Inmaculada
Sánchez
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Cristina
Narbona

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Belén
Hoyo

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Idoia
Villanueva

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Sergio
del Campo

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Carles
Campuzano

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Cristina
Antoñanzas
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Elena
Blasco
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Miguel Ángel
Paniagua

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Bruno
Estrada

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José Antonio
Pérez Tapias

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José Luis
Centella

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Joan
Navarro
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José M. Benítez
de Lugo
,
Carlos
Berzosa

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Graciano
Palomo

,

Julio Rodríguez
López

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Mauro
Armiño

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Pere
Navarro

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Julius
G. Castle

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Carmen
Calvo
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Joan
Tardà

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Ignacio
Aguado

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Julio Rodríguez
Fernández

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Pablo
Bustinduy

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Jesús
Lizcano

   

 

Firma

Actual portavoz del PDeCAT en el Congreso de los Diputados. Licenciado en Derecho, trabajó entre 1986 y 1992 en el Departament de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya. Ha sido secretario general (1989-1994) y presidente (1994-1996) de la Joventut Nacionalista de Catalunya, concejal del Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú (1987-1991), diputado en el Parlament de Catalunya (1992-1995) y diputado en el Congreso desde 1996, además de miembro del Consell Nacional de Convergència Democrática de Catalunya hasta que se refundó en el Partit Demòcrata Europeu Català (PdeCat).

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