¡Vaya Gente! Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1289. 12  de abril   de 2019

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¡Vaya Gente! / Mara del Prado

Alonso Guerrero ha contraído matrimonio con Dolores Corrales, novia en la adolescencia con la que se reencontró hace unos años. / EUROPA PRESS

El exmarido de Letizia ya se ha casado

De no haber sido por la expectación que habría generado, seguro que Doña Letizia habría acudido al enlace. Habría podido incluso asistir acompañada del rey Felipe. Hace casi un año, de promoción de su libro El amor de Penny Robinson (Editorial Almuzara), Alonso Guerrero, primer marido de la hoy reina de España, hablaba por primera vez de su exmujer. En una entrevista en el diario El Mundo declaraba que “mi relación con ella y con el Rey es absolutamente normal. Hemos contactado. Me han invitado a actos a la Zarzuela”. Y llega a decir que “no soy monárquico” y sobre las labores y funciones institucionales del jefe del Estado “no me puedo pronunciar”, pero “sobre él sí debo decir que es una buena persona”.

A lo mejor es muy osado imaginar a un par de divorciados tan bien avenidos como para darse la enhorabuena nupcial ‘in situ’, pero seguro que la Reina se ha alegrado de ver las imágenes de la boda de su primer marido. Una boda sencilla de una pareja feliz. Porque feliz se ve en las fotos al escritor y profesor de Literatura mirando a su radiante mujer, la que fuera su novia de la adolescencia, a la salida del Ayuntamiento de Granja de Torrehermosa, la localidad de Badajoz de donde es natural la también profesora.

Gerrero llegó acompañado de su hermana y madrina y esperó la llegada de Dolores Corrales, con dos hijas y también divorciada –cuenta Semana– de Javier Luna, secretario general de Empleo de la Junta de Extremadura gobernada por el socialista Guillermo Fernández Vara.

Los invitados, los más cercanos; unos cincuenta. Pero fuera, a las puertas del consistorio, les esperaba un grupo más numeroso. Como dice Hola, Guerrero “no pudo evitar que periodistas y medios de comunicación se agolparan a las puertas del ayuntamiento para retratarle”.

Coinciden las revistas en señalar que la ceremonia fue emotiva. Especialmente para el exmarido de Doña Letizia, que tuvo que retrasar la boda prevista en octubre tras el fallecimiento de su padre. Después, cena en La Dehesa, restaurante de la localidad de Azuaga a diez minutos en coche del lugar donde se celebró la ceremonia civil, y fiesta hasta las cinco de la madrugada.

Después de que a Guerrero se le viniera el mundo encima en 2003, cuando la Casa Real anunciaba el compromiso del Heredero de la Corona con su exmujer y la atención mediática se centrara en su vida pasada –el libro El amor de Penny Robinson viene a ser un exorcismo de aquella época–, habría estado bien que la Reina le deseara la mayor de las fortunas junto a su compañera de vida. Es bonito pensar que lo hizo. Al menos, que lo pensara.

 

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