Tribuna / José Antonio Pérez Tapias Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1289. 12  de abril   de 2019

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Tribuna / José Antonio Pérez Tapias

Fracturas sociales, ruido político y humillaciones colectivas

EUROPA PRESS

El bombardeo se concentra sobre Pedro Sánchez para acusarle de manera preventiva de pactar con “comunistas” de Podemos, con “separatistas” catalanes y con “terroristas” de Bildu. Es todo un instalarse en la posverdad, despreciando la manera en que funciona una democracia parlamentaria en un Estado de Derecho

Ahora que hasta la caza ha entrado en las polémicas que el populismo azuza parece que, iniciada de facto la campaña electoral, ello supone licencia para disparar a todo lo que se menea. Y nada de escopetas de plomillo, sino misiles balísticos. Inversión de Clausewitz: la política es la continuación de la guerra por otros medios. Y todavía la llamamos democracia.

Con clima de violencia verbal muy dura, en el que el máximo dirigente del PP, el licenciado Casado, se dedica a calentar el ambiente queriendo enardecer al electorado que él hace que mengüe dejando a Vox atrás por la extrema derecha, no cabe esperar otra cosa sino que las fracturas presentes en la sociedad española se agranden, lo cual es desgracia colectiva. Abascal, el de “Santiago y cierra España”, contempla el espectáculo brindando por el éxito de su estrategia de fascismo normalizado capaz de traer a las otras derechas a su terreno. Es cierto que desde Ciudadanos, Rivera no da abasto buscando posturas de perfil para no contaminarse con los compañeros de viaje junto a los cuales se ha subido al carro de un éxito incierto –aunque las derechas lleguen a gobernar, Ciudadanos hace tiempo que está derrotado como el partido liberal que quiso ser–. La tríada que se apresta a reconquistar el poder para lograr la “reconquista” de las esencias patrias, no repara en gastos verbales para descalificar a las izquierdas a base de mentiras, calumnias y difamaciones. El bombardeo se concentra sobre el PSOE para acusarle de manera preventiva de pactar con “comunistas” de Podemos, con “separatistas” catalanes y con “terroristas” de Bildu. Es todo un instalarse en la posverdad, despreciando la manera en que funciona una democracia parlamentaria en un Estado de derecho.

La gravedad añadida en este escenario de continuos exabruptos que no producen más que ruido ajeno a discursos que pudieran considerarse en verdad políticos, es que tal sobrepujamiento entre unos y otros en cuanto a barbaridades ahonda las fracturas que afloran en la sociedad española. La extrema polarización política dibuja una confrontación aguda entre bloques políticos fomentada por los mismos que niegan la lucha de clases como invento izquierdista. El problema no es la mera confrontación, sino el abismo sobre el que se da. La derecha tiene buen olfato para detectar dónde hay fracturas que rentabilizar, pero en vez de dedicarse a suturar heridas se vuelca con inusitada voracidad en pillar bocado para que la sanación sea imposible; salvo que se quiera por amputación. ¿No es eso lo que late en discursos que reiteran una y otra vez que ellas, las derechas, son constitucionalistas y todos los demás somos herejes merecedores de hogueras “modo 155” u otros?

La deriva de todo lo señalado puede ser desastrosa para la España que dicen defender. Por eso son pertinentes líneas como éstas: “Me disgusta que alguien pretenda tenerlo todo, le quite al adversario la palabra de la boca, pervierta el sentido de lo que dice y cree así una confusión de conceptos. Es lo que ocurre ahora en grado superlativo… Ciertas gentes no debieran hablar de libertad, de razón, de humanidad. Debieran abstenerse de hacerlo por motivos de decencia”. Son palabras de Thomas Mann en su Doktor Faustus, puestas en boca de uno de sus personajes describiendo situaciones del período de entreguerras, cuando Alemania se deslizaba hacia el nazismo.

Las izquierdas deben reaccionar sin miedo, no dejándose encerrar en el marco que la derecha traza, sino activando razones, que son a la postre material indispensable para soldar lo fracturado. El PSOE ha de tener en cuenta que también ha de ser así en Cataluña. A nada conduce humillar al independentismo a base de otras variantes de “cordones sanitarios” que no hacen sino inducir exclusiones que incrementan los motivos de quienes dicen querer marcharse.  

 

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Colaboradores

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José García
Abad

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Miguel Ángel
Aguilar
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Inmaculada
Sánchez
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Cristina
Narbona

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Belén
Hoyo

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Idoia
Villanueva

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Sergio
del Campo

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Carles
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Elena
Blasco
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Miguel Ángel
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José Antonio
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Joan
Navarro
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José M. Benítez
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Carlos
Berzosa

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Graciano
Palomo

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López

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Mauro
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Julius
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Carmen
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Joan
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Ignacio
Aguado

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Julio Rodríguez
Fernández
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Pablo
Bustinduy

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Jesús
Lizcano

   

 

Firma

Catedrático de Filosofía y decano de su Facultad en la Universidad de Granada. Diputado del Grupo Parlamentario Socialista del Congreso en Legislaturas VIII y IX. Autor de libros como "Del bienestar a la justicia. Aportaciones para una ciudadanía intercultural"(2007), "Invitación al federalismo. España y las razones para un Estado plurinacional" (2013) y "La insoportable contradicción de una democracia cínica" (2016).

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