La economía desde mi observatorio / Carlos Berzosa Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1292. 1  de mayo   de 2019

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La Economía desde mi Observatorio / Carlos Berzosa

La coalición progresista es deseable y necesaria

EUROPA PRESS

Frente a la posición de la confrontación que han practicado PP y Ciudadanos hay que buscar vías de entendimiento, siempre que se pueda, y de respuestas a los problemas que surgen, aunque no se compartan las ideas y acciones independentistas

El balance que se puede extraer de las elecciones generales celebradas el 28 de abril es positivo en la medida en que se ha conseguido evitar un gobierno de las tres derechas tal como se ha producido en Andalucía. La movilización ciudadana al acudir a las urnas de forma masiva y con unos porcentajes superiores a los de las últimas elecciones ofrece un indicador de la conciencia que había sobre la importancia de estas elecciones, que resultaban decisivas o bien para avanzar en el progreso económico y social o bien retroceder en derechos de ciudadanía.  

El dato más negativo es la irrupción de la extrema derecha en el Parlamento. Ha obtenido menos votos y diputados de los que las encuestas daban y ha quedado por debajo de las expectativas que tenían, pero aun así es una mala noticia para la democracia española. La política española se enfrenta a una realidad diferente de la habida tradicionalmente desde 1977 y que se viene manifestando desde 2015. Se consolida la tendencia que marca el fin del bipartidismo, al tiempo que se produce un aumento de los partidos nacionalistas, lo que indica que la cultura del pacto y la negociación se tienen que instalar en el comportamiento de los políticos, tanto para la gobernanza como en relación con las  posturas nacionalistas.
Frente a la posición de la confrontación que han practicado PP y Ciudadanos hay que buscar vías de entendimiento, siempre que se pueda, y de respuestas a los problemas que surgen, aunque no se compartan las ideas y acciones independentistas. La represión y la venganza no sólo no resuelven nada, sino que por lo general ayudan a acrecentar la tensión, y se consiguen resultados contrarios a los buscados. Se trata de convencer y no de vencer.

A la hora de las coaliciones existen varias opciones. Una de ellas y que es la que más gusta a la patronal y al ‘establishment’ es la que pueden hacer el PSOE y Ciudadanos. No es la más deseable, a mi modo de ver, no sólo por la posición tan beligerante que Ciudadanos tiene en relación con los nacionalismos catalán y vasco, sino con las diferencias en la política económica que hay que llevar a cabo. La presión va a ser muy fuerte, pero aun así hay que resistirse a ella, pues las grandes y medianas corporaciones no gobiernan ni representan el sentir de la ciudadanía. A la hora de la dificultad de establecer acuerdos entre estos dos partidos, no se trata de que no se consigan por descalificaciones personales que se han manifestado en la campaña, sino en visiones distintas sobre la economía y la forma de entender cómo hacer la política.

El neoliberalismo, al que se abraza Ciudadanos, aunque consiga un determinado crecimiento económico, está siendo una catástrofe social y es lo que está causando el creciente malestar que se produce en los países más desarrollados. En España se está viviendo una creciente desigualdad, un paro que sigue siendo alto y que afecta en mayor medida que en otros países europeos a los jóvenes, un empleo excesivamente precario, brecha salarial de género, y un modelo de crecimiento que deteriora gravemente el medio ambiente, al tiempo que acelera la concentración económica espacial y fomenta el vaciado de las zonas rurales.

Este inventario se puede aumentar pero considero que es suficiente para que tomemos conciencia de que la solución no puede venir solamente del mercado, sino que hace falta una activa participación del Estado. Hay que actuar dentro del corsé que impone la UE, pero siempre hay un margen de maniobra para llevar a cabo otra política económica y social. Una coalición progresista es la única que puede ir sentando las bases para cambiar la tendencia de ese modelo de crecimiento que favorece en exceso a los ricos y que deja a tanta gente en la cuneta.   

 

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Colaboradores

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José García
Abad

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Miguel Ángel
Aguilar
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Inmaculada
Sánchez
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Cristina
Narbona

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Belén
Hoyo

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Idoia
Villanueva

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Sergio
del Campo

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Carles
Campuzano

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Cristina
Antoñanzas
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Elena
Blasco
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Miguel Ángel
Paniagua

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Bruno
Estrada

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José Antonio
Pérez Tapias

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José Luis
Centella

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Joan
Navarro
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José M. Benítez
de Lugo
,
Carlos
Berzosa

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Graciano
Palomo

,

Julio Rodríguez
López

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Mauro
Armiño

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Pere
Navarro

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Julius
G. Castle

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Carmen
Calvo
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Joan
Tardà

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Ignacio
Aguado

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Julio Rodríguez
Fernández
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Pablo
Bustinduy

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Jesús
Lizcano

   

 

Firma

Catedrático Emérito de la Universidad Complutense  y presidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado(CEAR). Ha sido Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense(1984-1998) y Rector de esta Universidad(2003-2011). A lo largo de su carrera docente ha impartido enseñanzas de Estructura Económica Mundial y Desarrollo Económico. Tiene numerosas publicaciones entre las que destacan los libros Los desafíos de la economía mundial en el siglo XXI (Nivola,2002) y los escritos conjuntamente con José Luis Sampedro Conciencia del subdesarrollo veinticinco años después (Taurus, 1996) y La Inflación (Al alcance de los ministros) (Debate, 2012).

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