Entrevista / Ignacio Aguado Tiempos de hoy

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 Nº 1293. 10 de mayo de 2019

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Política / Virginia Miranda

Ignacio Aguado, candidato de Ciudadanos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid

“Estamos muy cerca de frenar al sanchismo en Madrid”

Tras propiciar la Presidencia del PP en la Comunidad de Madrid hace cuatro años, Ignacio Aguado cree que ha llegado su hora de gobernar. Conocido el pronóstico del CIS favorable a los socialistas, asegura que su mejor encuesta es la de las generales, cuando su partido obtuvo mejor resultado del previsto y se impuso en 30 ayuntamientos. El candidato de Ciudadanos al 26-M espera en esta campaña dar el último empujón para evitar que “la izquierda acabe con las bajadas de impuestos o con la libertad de elección educativa y sanitaria”. Y a propósito de los pactos poselectorales agradece a Isabel Díaz Ayuso su apoyo y señala que pondrá sobre la mesa un programa de centro, liberal, reformista y europeísta. “Si algún partido prefiere no apoyarlo” y permitir que gobiernen “el sanchismo y Errejón”, dice preguntado por Vox, “tendrá que explicárselo a sus votantes”.

“Hablaré con todas las fuerzas que hayan obtenido representación, pero no gobernaré con los extremos”   “Sólo hay dos alternativas: o nuestro proyecto de ser la región más próspera de Europa o las tres comidas al día de Venezuela de las que presume Errejón”

¿Confiado con el resultado del 26-M después del obtenido por Ciudadanos en las generales?
Ilusionado por ver que cada vez más madrileños respaldan un proyecto centrado y liberal, sí; confiado, en absoluto. Estamos muy cerca de ganar las elecciones y de frenar al sanchismo en Madrid, pero hay que dar el empujón definitivo para evitar que la izquierda acabe con las bajadas de impuestos o con la libertad de elección educativa y sanitaria. Trabajaré mañana, tarde y noche para ser el presidente de todos los madrileños e impedir que Sánchez y sus socios hagan descarrilar nuestra región.

¿Cómo valora el CIS que acaba de conocerse?
La mejor encuesta para Ciudadanos es la del domingo de las elecciones generales. En la Comunidad de Madrid, Cs se impuso en 30 ayuntamientos, y el 26 de mayo salimos a mejorar esos resultados. En las elecciones generales, Cs obtuvo mejor resultado que el pronosticado por el CIS, así que no le concedemos mayor importancia.

Su contrincante en el PP, Isabel Díaz Ayuso, le ofrece un pacto de Gobierno. ¿Quién habría de encabezar un eventual Ejecutivo, quien más crezca en las urnas o quien saque más votos?
Eso lo van a decidir los madrileños, pero agradezco que Isabel Díaz Ayuso haya dicho que me apoyará como presidente de la Comunidad de Madrid. Si lo soy, mantendremos la presión fiscal baja a las familias, impulsaremos a los autónomos, abriremos el metro las 24 horas los fines de semana y seguiremos aumentando el presupuesto para sanidad, educación y políticas sociales. Solo hay dos alternativas: o nuestro proyecto de ser la región más próspera de Europa o las tres comidas al día de Venezuela de las que presume Errejón.

Evitan hablar de Vox pero, si son necesarios, ¿pactarán con un partido que entre otras cosas cuestiona la ley contra la violencia de género y la fiesta del Orgullo Gay en Chueca? Porque en Andalucía fue el PP, que ostenta la presidencia, el que pactó con la formación de Santiago Abascal. Pero si es usted quien opta a la investidura, será Ciudadanos quien tenga que llegar a acuerdos con este partido si le hacen falta sus votos.
Las reformas que Madrid y los madrileños llevan tanto tiempo esperando solo llegarán desde el centro. Hablaré con todas las fuerzas que hayan obtenido representación, pero no gobernaré con los extremos. Si gana la polarización, nos pasaremos el tiempo discutiendo y perderemos cuatro años. Me voy a dejar la piel para que eso no ocurra, convenciendo a los madrileños de que Ciudadanos tiene el mejor proyecto y el mejor equipo para gestionar la Comunidad de Madrid.

¿Alguna línea roja con Vox o no?
Vamos a poner sobre la mesa un programa de gobierno de centro, liberal, reformista y profundamente europeísta. Si algún partido prefiere no apoyarlo, mirar al pasado y permitir que gobiernen el sanchismo y Errejón, tendrá que explicárselo a sus votantes.

Por cierto, Pablo Casado ya se ha atrevido a llamar a Vox partido de extrema derecha. ¿Está usted de acuerdo en que Vox es extrema derecha?
Nuestro trabajo no es hablar de los demás, sino de nuestro espacio político, que es el centro, y de nuestras propuestas: ayudar a las pymes y los autónomos a crear empleo, ampliar la gratuidad de las escuelas infantiles públicas de 0 a 3, ayudar a los jóvenes a emanciparse y a tener una vivienda, avanzar en derechos civiles o abrir el Metro 24 horas los fines de semana.

Dice que los candidatos de los municipios serán los que decidan con quién pactar. ¿Aunque sean sanchistas?
En la política municipal prima la gestión del día a día. El partido constituirá un comité de pactos que decidirá los posibles casos en cada caso.

¿Ángel Gabilondo es sanchista?
Absolutamente. Sánchez ha marcado la línea y Gabilondo no se ha salido ni un milímetro de ella. El jefe de comunicación de Sánchez en la Moncloa, sin ir más lejos, cierra la lista de Gabilondo a la Comunidad de Madrid. Y el Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea se rompió las manos a aplaudir después de tumbar nuestra propuesta de prohibir los posibles indultos a quienes dieron un golpe a la democracia en Cataluña. En definitiva, si de Ciudadanos depende, el PSOE se irá a la oposición en la Comunidad de Madrid otros cuatro años más.

¿Por qué dice que no pactaría con él? Ni siquiera tiene el carné del PSOE.
Gabilondo encabeza el PSOE en Madrid y sigue la línea que marca Pedro Sánchez a pies juntillas. Su proyecto, y él mismo lo ha dicho, es pactar con Errejón y subir los impuestos. Yo no quiero eso para los madrileños. Con un solo voto más, mandaremos al PSOE a la oposición.

Pero en la Asamblea de Madrid han tenido coincidencias.
Y diferencias. El PSOE ha votado en contra de bajar los impuestos, en contra de la gratuidad de las escuelas infantiles y de los libros de texto y en contra de aumentar el presupuesto para sanidad y atención a los mayores. Gabilondo, que fue ministro de Educación, se ha opuesto incluso a investigar a la exministra socialista Carmén Montón por el plagio de su TFM en la Universidad Rey Juan Carlos y a reformar las universidades para acabar con los chiringuitos y evitar nuevos escándalos.

Si Gabilondo sumase con Íñigo Errejón e Isa Serra, ¿le llamaría para felicitarle o se repensaría su veto y plantearía la posibilidad de un Gobierno PSOE-M-Cs?
Ante todo soy un demócrata. Le llamaría para felicitarle. Tengo una relación cordial con los portavoces de todos los partidos y aspiro a seguir teniéndola.

Usted ha fichado como número 13 de su lista a Ángel Garrido. ¿Por qué cree que suma un expresidente autonómico que no fue elegido en las urnas y que abandonó a su partido a escasas semanas de las elecciones después de haber aceptado ir en su lista a las europeas?
Ángel Garrido ha sido concejal del Ayuntamiento de Madrid, consejero de la Comunidad de Madrid y presidente autonómico. Conoce la Administración Pública a la perfección, tiene una gran experiencia y siempre ha sido una persona moderada, que ha buscado, por encima de colores políticos, el bien de los madrileños. En ocasiones, ha sido el único puente de comunicación con un PP a la deriva en la Comunidad de Madrid. Gracias a su ayuda conseguimos aprobar cuatro presupuestos consecutivos y 12 rebajas de impuestos. Ahora, ha venido a Ciudadanos para poder seguir en el centro político. ¿Quién puede pensar que un político con ese bagaje no suma?

Usted confía en hacer tándem con Begoña Villacís en Madrid. Si Manuela Carmena es reelegida alcaldesa y usted es investido presidente, ¿cómo espera que sean las relaciones entre Comunidad y Ayuntamiento? Por ejemplo, en temas de movilidad, y me refiero al Metro de Madrid.
Hablar de hipótesis cuando quedan dos semanas para las elecciones no tiene sentido. Pero si algo le puedo garantizar es que, si Begoña Villacís es alcaldesa de Madrid y yo, presidente de la Comunidad, nuestra región caminará en una sola dirección con un proyecto sólido y coordinado, sin ocurrencias como los semáforos en la autovía A-5 de Carmena o los 15 protocolos anticontaminación distintos que el PP quiere implantar. Proporcionaremos a los madrileños un sistema de transporte público rápido y eficaz, más políticas de conciliación familiar o nuevas herramientas para que autónomos y empresas crezcan y generen empleo. Ese es nuestro compromiso.

Si fuese usted investido presidente de la Comunidad de Madrid, ¿cuál sería su primera decisión de Gobierno?
En los 100 primeros días crearé la figura del Defensor del Denunciante de Corrupción, exigiré un compromiso de puntualidad en Cercanías para devolver el dinero del billete al usuario por retrasos superiores a 15 minutos e iniciaré una revolución en las oficinas regionales de empleo para que quien entre en ellas con un curriculum en la mano salga con un trabajo debajo del brazo. Esta es la política útil de Cs.