Opinión Belén Hoyo Tiempos de hoy

-

 
   

 Nº 1299. 21 de junio de 2019

- - --

Belén Hoyo

Tribuna / Belén Hoyo

Más ciencia en el Parlamento

 

Almedida, alcalde de Madrid

Favorecer la colaboración entre científicos y legisladores es clave para tener leyes que tengan un contenido adaptado a las necesidades de este siglo, que es el de la gran revolución tecnológica

La recién inaugurada legislatura nos trae numerosos retos por delante, pero en este artículo me gustaría destacar uno muy concreto. Hace unos días tuve la oportunidad de participar como invitada en la jornada #CienciaEnElParlamento, una iniciativa dirigida a impulsar la presencia de la ciencia en el Parlamento.

La política y la ciencia siguen caminos paralelos, pero en muchas ocasiones ni siquiera llegan a cruzarse. El mundo político debe esforzarse para que la ciencia esté presente en el Parlamento, no porque yo lo crea así –que también–, sino porque todos percibimos que es una necesidad de nuestra sociedad, de las iniciativas políticas que pretendemos poner en marcha y de las reformas que necesita nuestro país. La ciencia es vital para promover el desarrollo sostenible, impulsar la igualdad, el crecimiento económico, el desarrollo social y la modernización de nuestra sociedad. De ahí, la necesidad del reconocimiento a su importancia. 

Favorecer la colaboración entre científicos y legisladores es clave para tener leyes que tengan un contenido adaptado a las necesidades de este siglo, que es el de la gran revolución tecnológica. En un contexto como el actual, nadie somos capaces de legislar en todos los ámbitos sin necesidad de que la ciencia tenga su voz propia y contribuya a elaborar una legislación, normas y un debate parlamentario de calidad. 

En ocasiones, los políticos nos creemos preparados para legislar sobre cualquier materia. Como el resto de los humanos, a veces no tomamos decisiones basadas sólo en hechos, sino también en sentimientos y creencias, y aquí es donde reside la principal función de la ciencia, en facilitar la toma decisiones desde una perspectiva científica y, por tanto, imparcial política e ideológicamente.

De este modo, la tarea de la ciencia es ayudarnos a tomar esas decisiones a las que muchas veces es complicado llegar por falta de conocimiento, aportando información científica imparcial y relevante sobre cualquier asunto que se esté tratando en el Parlamento.  

Por ello es imprescindible la creación de una Oficina de Asesoramiento Científico o un Laboratorio de Gobierno, un espacio de asesoramiento en el que se proporcione la información necesaria, tanto a los parlamentarios como a la ciudadanía en general. El objetivo de la anterior Mesa del Congreso bajo la presidencia de Ana Pastor era que en este mismo 2019 la Oficina de Asesoramiento Científico se pusiera en marcha, aunque la moción de censura y la convocatoria electoral dejaron en stand by el proyecto. Y ese debe seguir siendo el objetivo de todos los miembros de la actual Mesa del Congreso presidida por Meritxell Batet. 

Los grupos parlamentarios disponemos de asesores formados y especialistas en ciertos temas, pero hay un gran número de cuestiones que deben ser abordadas desde la perspectiva científica. La Universidad y sus investigadores se encuentran en un aprendizaje constante, es decir, en investigaciones constantes que actualizan datos, que indagan en nuevos campos por explorar o que presentan las últimas innovaciones médicas, sociales, etc. Por ello sus aportaciones cobran esa especial importancia. 

En España la poca visibilidad de los científicos en política es acentuada, ya que tampoco existe una oficina de asesoramiento científico o laboratorio de gobierno a nivel del poder ejecutivo, similar a la de Estados Unidos. 
Lo lógico sería la creación de una oficina integral e independiente al servicio de la Cámara con economistas, politólogos, ingenieros, científicos o juristas que dieran una buena asesoría a los grupos parlamentarios. Esto ayudaría a que hubiera un mejor control y contrapoder desde el legislativo, permitiendo a los grupos parlamentarios condicionar de manera más eficiente la política gubernamental.

En ese contexto, tendríamos un Congreso fuerte, que no operara como mera correa de trasmisión del Ejecutivo. Dispondríamos de una mejor asesoría técnica, lo cual también ayudaría a mejorar la propia calidad legislativa de nuestras Cámaras, situación que se vería reflejada en la calidad de los textos legales y de la adaptación de los mismos al contexto actual. 


Mi deseo y mis esfuerzos irán encaminado a ello. Espero que la de los demás parlamentarios también. Todo mi apoyo a #CienciaEnElParlamento.

………………………………………………………………………………………………………………………………………………

Colaboradores

-

José García
Abad

.
Miguel Ángel
Aguilar
-
Inmaculada
Sánchez
-
Cristina
Narbona

-

Belén
Hoyo

-

Idoia
Villanueva

-
Sergio
del Campo

-

Carles
Campuzano

-
Cristina
Antoñanzas
-
Elena
Blasco
-
Miguel Ángel
Paniagua

.

Bruno
Estrada

.
José Antonio
Pérez Tapias

-

José Luis
Centella

-
Joan
Navarro
-
José M. Benítez
de Lugo
,
Carlos
Berzosa

.

Graciano
Palomo

,

Julio Rodríguez
López

-
Mauro
Armiño

.

Pere
Navarro

.

Julius
G. Castle

-
Carmen
Calvo
-
Joan
Tardà

-

Ignacio
Aguado

-
Julio Rodríguez
Fernández
-
Pablo
Bustinduy

.

Jesús
Lizcano

.

Sergi
Miquel

 

 

 

Firma

Diputada del Partido Popular por Valencia desde la X legislatura y actual coordinadora de Comisiones del Grupo Popular en el Congreso. Es Licenciada en Derecho, Ciencias Políticas y de la Administración y Estudios en Humanidades. Actualmente es Portavoz de la Comisión de Asuntos Exteriores, Vocal de la Comisión de Interior, Vocal de la Comisión de Educación y Deporte, Adscrita de la Comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital, Adscrita de la Comisión Mixta Control Parlamentario de la Corporación RTVE y sus Sociedades. También es miembro Suplente de la Delegación española en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Vicesecretaria de Organización Nacional de Nuevas Generaciones del Partido Popular y Coordinadora General del Partido Popular de la Provincia de Valencia.

-

-

-