Gente El Siglo de Europa 1302 Tiempos de hoy

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 Nº 1302. 12 de julio de 2019

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¡Vaya Gente! / Mara del Prado

Haya, princesa a la fuga

La princesa Haya, en una imagen de archivo con refugiados de Sudán del Sur en Etiopía en 2014. / ACNUR

Con sus dos hijos y una maleta de 40 millones de dólares, la princesa Haya ha escapado de su jaula de cristal para empezar una nueva vida lejos del emir de Dubai y vicepresidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Rashid Al Maktoum.

Su misteriosa huída ha captado la atención de las revistas del corazón, cuya última referencia sobre la hija de Hussein de Jordania y su tercera esposa, Alia Touqan, tenía más de cuento de hadas que de película de suspense; gran aficionada a la hípica, una disciplina que la llevó a representar a su país en los Juegos Olímpicos de Sídney en 2000 y que trajo a España en numerosas ocasiones para acabar haciendo amistad con la infanta Elena o con Cayetano Martínez de Irujo en competiciones ecuestres, se enamoró de su marido en los World Equestriam Games celebrado en 2002 en Jerez de la Frontera.

Dos años después se convertía en la sexta esposa de uno de los hombres más ricos del mundo –su fortuna se estima en 14.000 millones de euros– y tenía dos hijos; la jequesa Al Jalilla y el jeque Zayed. Con una vasta y exitosa experiencia en Occidente, donde se licenció y obtuvo un máster con honores en la Universidad de Oxford en Filosofía, Política y Economía, la hermana del rey Abdalá ni se cubrió el rostro ni se recluyó en Palacio; criada desde la temprana muerte de su madre en un accidente de avión por la estadounidense de nacimiento Noor de Jordania, se volcó en el campo humanitario formando parte de la ONU como Mensajera de la Paz, creando Tkiyet Um Ali, la primera ONG en el mundo árabe de ayuda alimentaria, y presidiendo la Dubai International Humanitarian City, con la que recauda fondos a través de eventos deportivos para ayudar a los niños desfavorecidos, cuenta Semana.

Mientras, su pasión por los caballos y por la vida occidental ha seguido viva en Ascot, donde ha acudido puntualmente a la exclusiva cita londinense hasta hace unas semanas, cuando su ausencia hizo saltar todas las alarmas. The Daily Mail ha dicho que se había refugiado en la capital británica con sus dos hijos y que quería el divorcio. The Sun ha contado que se llevó unos 40 millones de dólares –más de 35 millones de euros– para empezar una nueva vida lejos del Emir. Otras informaciones, señala Hola, la sitúan en Alemania, donde vivió durante un tiempo y habría pedido asilo.

Ella guarda silencio y sus redes sociales permanecen inactivas. Su marido, sin embargo, sí mantiene su actividad en Instagram, donde en algo parecido a un poema habla de traición: “Engañaste a lo mejor que tenías… Te di confianza y espacio… El mayor error que cometiste fue mentir…”.

La última referencia y pista que, de momento, hay de ella, es su última entrevista a Emirates Woman. En este medio declaraba: “Recuerda que, por encima de todo, todos nacemos libres y que nadie puede ponerte en una jaula, excepto tú mismo”.

 

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