Nº 602 - 10/5/2004

El Gobierno comienza a revisar las subvenciones a las ONGs


LOS 'PESEBRES' DEL PP TOCAN A SU FIN


La llegada del Partido Socialista al Gobierno y su intento de configurar un Estado laico de tintes progresistas va a acabar a buen seguro con gran parte de las prebendas y privilegios que los populares otorgaron a multitud de organizaciones no gubernamentales, asociaciones y fundaciones conectadas de una u otra manera con la Iglesia o con la derecha española. La nueva secretaría de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, ya ha anunciado que "uno de sus objetivos será buscar nuevas formas en torno a los criterios de concesión de las subvenciones" a los proyectos de ayuda al desarrollo. Una noticia que coincide con la retirada de la polémica ayuda estatal a la Fundación Francisco Franco.

Por Fermín Núñez

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha comenzado a desarrollar las líneas estratégicas de la que será su política social durante esta Legislatura. Una política que se basará fundamentalmente en un modelo laico de Estado y un reparto más justo de la riqueza, y que la nueva Secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, se ha encargado de identificar con nuevos criterios en la concesión de las subvenciones estatales a los proyectos de cooperación.

Este nuevo contexto no augura nada bueno para un buen puñado de organizaciones de carácter benéfico que, al calor de sus buenas relaciones con la iglesia o con la cúpula del PP, habían obtenido del Ejecutivo de José María Aznar multitud de prebendas en forma de subvención, reconocimientos o publicidad institucional.

La primera damnificada por el más que probable recorte de estos privilegios será la polémica Fundación Nacional Francisco Franco. Nacida en 1977 como una iniciativa de la hija del dictador, Carmen Franco Polo -que actualmente sigue presidiéndola-, y de un grupo de colaboradores y amigos íntimos del mismo, esta fundación fue creada con el fin de preservar la memoria histórica del Régimen (o de destruirla, según las interpretaciones), mediante la configuración de un archivo con los documentos privados heredados del Caudillo. Durante la última legislatura del anterior Gobierno, esta labor ha convertido a la Fundación Francisco Franco en una de las organizaciones que ha percibido subvenciones más cuantiosas por parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Desde septiembre de 2000, estas ayudas se han repetido año tras año hasta alcanzar los 150.845 euros, con el objetivo de financiar el proceso de informatización de un archivo que según la propia fundación-, alcanzaría los 27.000 documentos y las 120.000 páginas, aunque muy pocos investigadores han tenido el privilegio de bucear en el mismo. La combinación de ambos aspectos (las subvenciones multimillonarias del Estado y el excesivo celo con que se guardan unos documentos de indudable interés público), han venido provocando durante todos estos años multitud de quejas de la oposición al PP, y con ello, el salto de la fundación al ruedo público. Como no podía ser de otra forma, a estas críticas ha contribuido también el propio carácter de una institución privada que identifica su misión con `la difusión del conocimiento de Francisco Franco en sus dimensiones humana, política y militar, así como de los logros y realizaciones llevadas a cabo por su Régimen político" (tal y como asegura su página web www.fnff.org).

Las críticas se han transformado pronto -con la llegada del PSOE al poder-, en actuaciones concretas. En función de un acuerdo alcanzado la semana pasada entre los socialistas y la formación Izquierda Verde (IU-ICV), el Gobierno ha anunciado que retirará la subvención a la Fundación Francisco Franco. Aunque en virtud de una resolución de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas de 30 de diciembre de 2002, esta organización no podría optar otro año más a las ayudas para su proyecto archivístico (ya que según esta disposición no podría alargarse más de cuatro años), este anunció impedirá que la Fundación pueda beneficiarse de cualquier otro tipo de apoyo económico estatal. No obstante, desde la propia fundación ya se ha avisado que el único objetivo de tales subvenciones era la digitalización del archivo, que está casi finalizada, y que por tanto no van a solicitar más ayudas.
Algo parecido podría sucederle a la que hasta ahora es probablemente la organización benéfica más beneficiada por el Gobierno del PP. Mensajeros de la Paz, la ONG del padre Ángel García, comenzó su andadura en 1972 con un capital fundacional de 3.000 euros. Hoy es un auténtico imperio de hogares y casas de acogida extendidos por medio mundo, que cuenta en su haber con el premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1994 y que ha tenido como presidenta de honor nada más y nada menos que a Doña Ana Botella, la esposa del ex presidente Aznar (al menos hasta que se ha visto obligada a dejarla por ser incompatible con su puesto de concejala de Empleo y Servicios al Ciudadano del Ayuntamiento de Madrid).

La implicación de Ana Botella en Mensajeros de la Paz no es casual ni tampoco nominal: el mismo padre Ángel resalta siempre que puede la buena relación que le une desde hace años a la familia Aznar, que le ha valido no sólo incorporar el nombre de la ex "primera dama" en el staff de su asociación, sino también implicarla en la actividad de la misma a través de su presencia en determinados actos públicos, su aportación de ideas y, sobre todo, en la utilización de su nombre para la captación de recursos.

En el ejercicio 2002 Mensajeros de la Paz percibió subvenciones estatales por valor de 442.325 euros, y en el pasado ejercicio, la ayuda que obtuvo a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) alcanzó los 776.131 euros. Estas candidades, junto a otros ingresos derivados de donaciones, cuotas de afiliados, promociones, patrocinadores y colaboradores, suman un presupuesto total cercano a los 10 millones de euros. la efectista mercadotecnia de la que ha conseguido rodearse Ángel García, le ha valido otros importantes apoyos, como los de miembros de la Casa Real, los de ex ministros como Josep Piqué, aristócratas como Luis Alfonso de Borbón, deportistas como Ángel Nieto o Coral Bistuer y miembros del mundo del espectáculo como Bertín Osborne o Nacho Cano. Unos apoyos con los que ha logrado a su vez el patrocinio de empresas tan importantes como McDonald's, Iberia, Airtel, RTVE o Telefónica (que colabora en su proyecto "Teléfono Dorado").

Los amigos jesuitas. El Padre Ángel no es el único amigo personal de los Aznar que podría ver recortadas cuantiosas subvenciones estatales. También el jesuita Jaime Garralda, presidente de la asociación Horizontes Abiertos, dedicada a prestar asistencia y apoyo a los reclusos de las cárceles españolas, y que responde al mismo esquema de Mensajeros de la Paz. Ambas son organizaciones nacidas de la iniciativa personal de sus fundadores, que consiguieron hace años captar la atención de Ana Botella, cuyo talante caritativo la ha llevado a colaborar en sus actividades. Como consecuencia de ello, ambas han visto reconocida públicamente su labor durante los sucesivos Gobiernos del PP. Cuando Garra¡da fue condecorado en el 2000 por el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, con la Cruz Blanca del Plan Nacional contra las Drogas por su trabajo de atención a presos drogadictos, el ministro no dudó en destacar la relación entre el jesuita y Ana Botella, afirmando que Garralda había logrado "miles de voluntarios para su labor, incluso a la esposa del presidente del Gobiemo".

La labor de Horizontes Abiertos también ha sido recompensada con cuantiosas sumas estatales: en las subvenciones del IRPF correspondientes al 2003, la organización consigue un total de 261.533 euros para el desarrollo de diferentes proyectos.

Otro jesuita beneficiado por los Aznar es Agustín Alonso, antiguo director de El Recuerdo (colegio al que asistieron los tres hijos de la pareja presidencial),que pasó luego a presidir la ONG Entreculturas, nacida a partir de la fundación Fe y Alegría (cuya labor se centra en la promoción de la educación y el desarrollo de los pueblos). El padre Alonso es el último de los curas implicados en este tipo de organizaciones que tuvo acceso directo a la Moncloa durante el Gobierno Aznar.

Todos ellos son las puntas de lanza de¡ buen puñado de asociaciones y fundaciones de tintes cristianos a las que el anterior Ejecutivo ha financiado cuantiosamente sus diferentes proyectos este año. La lista incluye también desde entidades tan implantadas en nuestro país como Cáritas Española (8.859.482 euros), hasta otras cuyas cuantiosas ayudas son más inexplicables, como la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (449.988), la Sociedad de San Vicente de Paúl en España (375.029), las Adoratrices Esclavas de¡ Santísimo Sacramento y de la Caridad (359.250), o la Asociación Semilla para la Integración Social del joven (180.000), ONG a la que también ha prestado ayuda Ana Botella, a través de la Fundación Integra (cuyo patronato presidió la "primera dama").

Por último, las prebendas del Gobierno también han alcanzado a algunas organizaciones de otro tipo, como la juvenil IUVE. Vinculada a los Legionarios de Cristo y relacionada con algunos miembros del PP, esta organización ha encontrado acomodo en la Comunidad de Madrid, en donde se ha hecho adjudicataria de la organización de actos tan relevantes como Juvenalia o la feria del voluntariado Voluntarios 2004, para la cual ha recibido una subvención estatal de 24.040 euros, a los que hay que sumar otros 54.369 correspondientes a la elaboración de una agenda de la solidaridad y un soporte multimedia de sensibilización. IUVE es, a su vez, responsable de programas de cooperación tan conocidos como "Un kilo de ayuda" y habría recibido -según publicó recien temente Interviú-, un total de 4 millones de euros de ayuda estatal en los últimos 4 años.

A ella se suman otros colectivos que ha contribuido a fomentar las tesis sociales d, Gobierno popular, como la Federación E pañola de Familias Numerosas (125.275 eu ros de subvención del IRPF) o el Foro Espa ñol de la Familia (67.000 euros), que agrupa a organizaciones como la Asociación Cató lica de Propagandistas o la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA y cuyo acto constitutivo estuvo presidido, ur vez más, por la propia Ana Botella.

Ante el más que probable cierre del grifo de las subvenciones estatales, a estas y otras muchas entidades sociales sólo les quedar la opción de las ayudas concedidas por Co munidades Autónomas como la de Madrid que aún están Gobernadas por sus antiguos "mecenas" populares.

La Fundación Elcano Inicia su declive


Junto a la reforma del sistema de subvenciones la llegada de los socialistas al Gobierno promete también un cambio significativo en el ámbito de las relaciones internacionales, un ámbito en el que populares y socialistas han mantenido duros enfrentamientos durante la última legislatura.

Hace tres años, el Ejcutivo de José María Aznar diseñó a su imagen y semejanza un "think tank" para el área de Exteriores agrupado en torno a una polémica fundación llamada Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos. Esta institución fue creada a imitación de organismos de gran tradición en otros países como el Chatham House británico o el Instituto Francés de Relaciones, que cuentan con importantes investigadores del panorama internacional que asesoran a los Gobiernos elaborando informes decisivos para la adopción de las más importantes actuaciones políticas.

En España, al igual que en estos países, el Gobierno apostó públicamente por dotar a esta entidad de una independencia que la alejara de los vaivenes políticos. Sin embargo, ya desde su fundación, uno de los temores que rodeó el proyecto fue que siguiera los pasos de la Fundación Carolina, encargada de gestionar la cooperación internacional y que acabó privatizando la influencia española en Latinoamérica (ver EL SIGLO nº469). Este temor estaba cimentado en el hecho de que siguiera un esquema estructural similar, sostenido en un patronato con presencia de grandes empresas (como Cepsa, Casa, Indra, RENFE, SEAT, Telefónica, Zeltia o Prisa), que suponía un predominio de la financiación privada. De hecho, 300 de los 460 millones de euros que este Instituto tuvo en 2002 (su primer año de andadura) fueron aportados por capital privado, Un capital que podría menguar ahora debido a que -ante el nuevo contexto político- es de esperar que estas grandes compañías muestren menos entusiasmo con la causa" de la fundación.

Esta mezcla de lo público y lo privado no ha sido lo único que ha despertado suspicacias en la oposición. En los momentos inmediatamenti anteriores a la guerra de Iraq, toda las miradas se volvieron al presidente de la Fundación, el ex ministro de Defensa popular Eduardo Serra, cuando el Instituto Elcano elaboró un informe que apoyaba la tesis de la in vasión, al poner énfasis en la exis tencia de armas de destrucción ma siva y la violación de derechos humanos por el régimen de Saddan Hussein.

Como contrapunto a las tesis de la Elcano, los socialistas acometieron hace un año la creación de su propio laboratorio de ideas en materia exterior. Presidida por el ex ministro socialista Jerónimo Saavedra, la Asociación Progresista Exterior XXI se constituyó a partir de un grupo de profesionales de diversos ámbitos vinculados al mundo de las relaciones internacionales preocupados por la caótica situación del servicio exterior y por el giro de la política internacional del PP. Con el nuevo Gobierno, es de esperar que a esta organización le llegue su oportunidad, y que sus tesis cobren importancia en detrimento de las de aquellas entidades privadas más ligadas al PP.

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