Tal y como ella quería, Isabel Díaz Ayuso ha sido proclamada presidenta del PP de Madrid. Sin tutelas de la dirección nacional, sin compañías desleales, con plenos poderes para librar su particular batalla contra la izquierda. La dirigente autonómica escapa de los márgenes en los que se mueve Alberto Núñez Feijóo, pero el presidente popular la va a dejar hacer. “Desde hoy, Isabel y su equipo son más libres”, dijo en su intervención en el congreso regional donde fue elegida por aclamación. Porque ella es la mejor arma de los conservadores para combatir a Vox. Y, por eso mismo, es la mayor amenaza para el líder gallego. Pero lo primero es antes y ahora toca unidad. Tiempo habrá para que se rompa.
Los planes de Isabel Díaz Ayuso van según lo previsto. Más tarde de lo que ella hubiera querido, pero con las manos más libres de lo que le habría dejado la Génova de Pablo Casado, borrado de la historia del partido en el video de presentación del congreso regional del PP de Madrid celebrado los días 20 y 21 de mayo en el pabellón 6 de Ifema.
La flamante presidenta se presentó como una lideresa implacable, laminando los últimos reductos del casadismo con la expulsión de Ana Camíns, Mar Blanco, Carlos Izquierdo y David Pérez. Pero también magnánima, reservando un puesto en el comité ejecutivo regional a un entregado José Luis Martínez-Almeida; para él seguirá habiendo partido pero, después de defender una vía alternativa al liderazgo orgánico de Ayuso hasta el estallido de guerra en el PP, no le quedan más vidas. Para recordárselo, su ‘partner’ se ha deshecho de casi todos los concejales del Ayuntamiento de Madrid hasta ahora presentes en los órganos ejecutivos del partido.
Ayuso ha prescindido de los ‘casadistas’ y Feijóo ha ampliado la cúpula del PP con dirigentes de distintas procedencias
Ayuso, sin dejar margen a la sorpresa, también fue provocadora. Presentándose sin disimulo como respuesta a Pedro Sánchez, de quien dijo está al frente del “peor Gobierno que hemos tenido en democracia”, y manteniendo en su ejecutiva a una imputada por corrupción. Ana Millán, alcaldesa de Arroyomolinos, fue citada como investigada el pasado 22 de abril junto a un empresario por las sospechas de ilegalidad de unos contratos con los que le habría beneficiando siendo concejala del Consistorio. Hasta ahora vicesecretaria de Acción Sectorial del PP, la presidenta la ha nombrado vicesecretaria de Organización y Territorial.
Es, de hecho, de las pocas personas que permanecen en el comité de dirección regional. Tras el cargo de secretario general de Alfonso Serrano, persona de la máxima confianza de Ayuso y director de la exitosa campaña electoral del 4-M, aparecen la propia Millán; Jesús Moreno –vicesecretario de Acción Política–, alcalde de Tres Cantos; Jorge Rodrigo –vicesecretario de Electoral–, diputado en la Asamblea de Madrid y presidente del PP del distrito de Salamanca; e Inmaculada Sanz –vicesecretaria de Sectorial–, portavoz popular en el Ayuntamiento de la capital y única concesión a Almeida.
La estructura es más pequeña –cuatro vicesecretarías frente a las seis anteriores– y los consejeros apenas están representados con nombramientos de menor rango, aunque los elegidos son los que mayor peso e influencia tienen en la Puerta del Sol; el de Educación y portavoz del Gobierno regional, Enrique Ossorio, y el de Economía, Javier Fernández-Lasquetty, vocal del Comité Ejecutivo y vocal de libre designación de la Junta Directiva, respectivamente.
Diferencias (in) compatibles

“Hemos mirado al futuro”, resumió Almeida cuando la prensa le preguntó por la desaparición de Casado y los suyos en un cónclave diseñado para mayor gloria de la vencedora. Dos días después, Alberto Núñez Feijóo miraba a su alrededor para no dejarse a nadie fuera de la foto. Igual que hiciera en el congreso nacional, el jefe de las filas conservadoras ha ampliado los órganos de dirección teniendo en cuenta sensibilidades, territorios y procedencias.
En las secretarías, dependientes de las vicesecretarías anunciadas en el cónclave celebrado a principios de abril, aparecen nombres como los de Ana Pastor, Concha Dancausa, José Antonio Bermúdez de Castro, Engracia Hidalgo o, como presidente del Comité de Derechos y Garantías, José Antonio Monago, un conjunto heterogéneo que responde a la estrategia integradora con la que el líder gallego quiere llegar a todos los rincones del partido y su espectro ideológico.
Eso entraña ventajas y también riesgos. Tras la alusión del coordinador general del PP, Elías Bendodo, a la plurinacionalidad de Estado, vino su rectificación y la de Feijóo, que llegó después de que él mismo hablara de la “identidad” territorial frente a “mentalidades centralistas” ante representantes del Cercle d’Economia. “España es una única nación”, zanjó en una entrevista en El Programa de Ana Rosa de Telecinco la propia Ayuso, cerrando una sucesión de declaraciones que ejemplifica el marcaje de la madrileña al gallego que él asume como un mal menor cuando se trata, en primera instancia, de ganarle terreno a Vox.
El líder popular evita las polémicas de Vox y la presidenta de Madrid le ‘copia’ las críticas a la agenda 2030 y al feminismo
De Vox procede Rafael Núñez Huesca, asesor de la presidenta de la Comunidad de Madrid y, desde el cónclave regional, responsable del comité de estrategia del PP regional. Y a Vox le ha tomado la lideresa popular algunas ideas. Como sus ataques a la agenda 2030 –defendida por el Gobierno de España pero acordada en Naciones Unidas–, que repitió en el congreso celebrado en Ifema, y con su consideración del feminismo como ideología de género.
Dando un paso más allá en sus ataques a la izquierda, Ayuso insultó a parte de la ciudadanía de la región que gobierna, llamando “malcriadas” a quienes “aspiran” a llegar a casa “solas y borrachas”, en alusión a un lema que resume uno de los machismos más extendidos, el que han de sufrir las mujeres acosadas y violadas cuando se las responsabiliza de los ataques.
Es lo que llama la guerra cultural contra la izquierda, que Feijóo evita –ha intentado esquivar la valoración de las polémicas palabras de su socio de la extrema derecha, el vicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo, sobre las mujeres, el aborto y las personas con discapacidad– y que a Ayuso consiente.
“Desde hoy, Isabel y su equipo son más libres. Libres para conseguir que el PP de Madrid sea más libre y que Madrid sea más libre”, dijo el líder conservador durante su intervención en el cónclave de aclamación a la ‘reina’ del PP. ‘Reina’ consorte, mientras él sea capaz de seguir ciñendo su corona.







