
Sin Maldad / José García Abad
Veo a Florentino Pérez ocupado estos días en reinventarse. Avanza a toda máquina desde su querida condición de ingeniero de Caminos, Canales y Puertos acentuando la de ingeniero de las Finanzas, donde maneja ahora dimensiones de vértigo. Sacrificando incluso su apuesta industrial.
Lo que no sacrifica es la presidencia del Real Madrid, el club más potente del mundo que le ha situado entre los personajes más conocidos del planeta, que nadie le disputa, achantados sus oponentes, que no están dispuestos a poner encima de la mesa 500 millones de euros.

Veo a Florentino Pérez ocupado estos días en reinventarse. Avanza a toda máquina desde su querida condición de ingeniero de Caminos, Canales y Puertos acentuando la de ingeniero de las Finanzas, donde maneja ahora dimensiones de vértigo. Sacrificando incluso su apuesta industrial
Lo que no sacrifica es la presidencia del Real Madrid, el club más potente del mundo, que le ha situado entre los personajes más conocidos del planeta, que nadie le disputa, achantados sus oponentes que no están dispuestos a poner encima de la mesa 500 millones de euros
Florentino nació en Madrid el 8 de marzo de 1947. Tiene, pues, 74 años muy bien llevados. Ha superado su intención de retirarse que confesó a Jordi Évole en 2014, trabajando más que nunca pues, según afirma, disfruta cada día con cada nuevo proyecto.
Las dimensiones financieras en que se mueven son realmente de vértigo. Presentó una oferta próxima a los 10.000 millones de euros por las autopistas italianas de Atlantia que se aglutinan en Autostrade per l’Italia (Aspi) a la que podría fusionar con Abertis, para lo que tendría que seducir a Mario Draghi. No se le dan mal los políticos.
El ejercicio de 2020, el de la pandemia, no ha sido brillante y para meterse en las honduras en que se encuentra ha vendido a la francesa Vinci el área de servicios industriales, que incluye Cobra y Dragados Industrial, de donde ha sacado 4.900 millones de euros.
Destacar y no rendirse nunca
En el colegio San Antón, donde permaneció desde los cuatro a los 17 años, se desarrollaba la competitividad, y él, que se reconoce más competitivo que la media, se esforzó en destacar y no rendirse nunca. “Never, never, never” , como suele decir cuando se refiere al Real Madrid.
“Como es cierto que el deporte es escuela de vida –revela a la revista ‘Forbes’–, esos valores me han ayudado mucho en mi vida y, por supuesto, en la creación y desarrollo del Grupo ACS”. Un grupo que le ha proporcionado una fortuna de unos 1.200 millones de euros según dicha revista, que hace un ‘ranking’ bastante fiable de los más ricos.
No es el más rico pero está entre los más famosos
‘Forbes’ le sitúa entre los mil más ricos del mundo, concretamente en el puesto 869 y el 15 de España. Se encuentra a mucha distancia de otros compatriotas como Amancio Ortega pero está por encima de todos en fama mundial por presidir el Real Madrid, que es como una gran multinacional, el club más importante del mundo. “Si soy poderoso –aseguraba a Jordi Évole– es por el Real Madrid, si no sería un perfecto desconocido y usted no estaría entrevistándome en este momento”.
El palco del Real Madrid se ha convertido en una referencia que supera lo deportivo para convertirse en una impresionante concentración de poder político y económico.
Asegura Pérez que no tiene apego al dinero. De hecho, mantiene invariable su sueldo por debajo de los cinco millones de euros, muy por debajo de los presidentes de las grandes empresas españolas. Se encuentra más cómodo trabajando que en la playa.
Desde su insinuada retirada no para
Ha dejado atrás sus sentimentales confesiones de retirada para lo que había insinuado un delfín, el ingeniero asturiano Marcelino Fernández Verdes, al que acaba de defenestrar, simplemente, porque ha perdido la confianza en su ‘alter ego’ durante más de 20 años.
En mayo de 2014, va a hacer siete años, Florentino confesó a Jordi Évole –confesar es la palabra– que pensaba retirarse del trepidante trasiego de quien preside una empresa líder mundial en construcción e infraestructuras a su Fundación que, según explica, ha abierto escuelas de enseñanza en 20 países “a fin de ser un referente universal en el uso del deporte como herramienta educativa y de integración social”.
Y mencionó a su sucesor, un ‘tapado’ perfectamente visible hasta entonces: Marcelino Fernández Verdes, cumplidos hoy los 66 años. Parece seguir la doctrina Escámez, que decía: “Yo no nombro delfines porque se me mueren”.
Lo que más le gusta es la política
Florentino asegura que lo que más le gusta es la política, en la que entró cuando tenía 28 años, en el ámbito democristiano, que, confiesa, fue la época más bonita de su vida. Los resultados de su afán político fueron manifiestamente mejorables aunque en sus negocios supo aprovechar los contactos de entonces cuyas ayudas recompensó generosamente. Afirma que el Real Madrid es lo que más se parece a la política aunque no comparte la opinión de Mendoza de que dirigir el Real Madrid está por encima de ser ministro. Florentino asegura que lee cada día todos los periódicos menos los deportivos. No quiere dejarse influir en la gestión del Real Madrid.
Lleva ejerciendo la profesión de periodista desde hace más de medio siglo. Ha trabajado en prensa, radio y televisión y ha sido presidente de la Asociación de Periodistas Económicos por tres periodos. Es fundador y presidente del Grupo Nuevo Lunes, que edita los semanarios El Nuevo Lunes, de economía y negocios y El Siglo, de información general.






