Index La Calle Vaya Gente Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1273. 14 de diciembre de 2018

- - --

¡Vaya gente! / Mara del Prado

Jesús Calleja revoluciona la Casa de Alba

Eugenia Martínez de Irujo dijo en Planeta Calleja que su padrastro, Jesús Aguirre, fue “muy malo”. / CUATRO

Jesús Calleja ha abierto la caja de los truenos en la Casa de Alba. De viaje en las Islas Feroe con Eugenia Martínez de Irujo para su programa en Cuatro Planeta Calleja, el simpático aventurero preguntó a la hija pequeña de la desaparecida Cayetana Fitz-James Stuart por Jesús Aguirre, segundo marido de su madre. “Mi madre nos ha querido mucho, pero la comprensión y el cariño escaseaban. Cuando se casó con Aguirre, fue pésimo para todos. Esa unión fue muy mala. Era muy culto, pero cero humano y era muy malo”.

Lo que iba a ser un espacio de entretenimiento se convirtió al día siguiente en polémica noticia en todos los medios. Hasta Hola, tan escrupulosa con los ‘grandes de España’, dedica una página a las “impactantes revelaciones” de la duquesa de Montoro, que reveló un episodio vivido en su infancia. “Me dijo unas cosas, con once años, que se me quedaron grabadas, y todavía las tengo. Me llamó a su despacho y me dijo que si seguíamos viviendo en la casa de mi madre, era gracias a él. Que si le pasaba algo a mi madre, que, según él, estaba enferma del corazón, cosa que era mentira, yo sería la culpable”. Según la pequeña de los seis hijos de la duquesa, “todo el mundo lo tenía en los altares y para mí fue una pesadilla, pero mi madre siempre lo defendió”.

El siguiente en hablar ha sido Cayetano Martínez de Irujo, que en el pasado ya reconoció sus desavenencias con su padrastro y ahora se reafirma. “Por supuesto que ratifico lo que ha dicho mi hermana al cien por cien, no tiene vuelta de hoja. Jesús fue nefasto, una cosa durísima y tremenda para todos”, ha dicho en Semana. Incluso su hermano Fernando, más discreto que los dos hermanos pequeños, se ha sincerado en La Razón: “Jesús era un hombre muy retorcido y nosotros teníamos poco que hacer, porque mi madre siempre lo apoyaba si nos quejábamos, con lo cual, prefería mantenerme al margen”.

Desde entonces se han sucedido las crónicas sobre el exjesuita, un intelectual progresista convertido en duque de Alba, “rojo y arribista”, según los detractores que no consiguió meterse en el bolsillo, que acaba de escribir su leyenda negra –“a mí me hizo llorar más de una vez. Daba mucho miedo”, ha dicho la exmujer de Jacobo Martínez de Irujo, Eugenia Fernández de Castro, en un programa de televisión– casi dos décadas después de morir en el Palacio de Liria. Un relato que, si era como lo describen, sería muy de su gusto.

 

-

-

-