Tiempos de hoy

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 Nº 1298. 14 de junio de 2019

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Jo´se García Abad

Sin Maldad / José García Abad

La libertad de expresión limita con el ‘lobby’ judío

New York Times y El País

Lo dieron otros periódicos pero lo más significativo es cómo lo publicara, ocupando toda la página de Sociedad el diario ‘El País’. La noticia consistía en la autocensura del muy prestigioso ‘The New York Times’,  que decidió no publicar en adelante caricaturas molestas para el ‘lobby’ judío y el despido el pasado abril de dos  caricaturistas: Patrick Chappatte y Heng Kim Song
Me parece significativa la publicación por ‘El País’ de este asunto con la amplitud merecida porque en este periódico también se produjo el despido de un caricaturista, Carlos Romeu, y de un corresponsal, Juan Gómez, y censuraron a Emilio Menéndez del Valle por algo semejante, cuando Juan Luis Cebrián mandaba en Prisa.

Obviamente las cosas han cambiado desde que cambió la dirección de la empresa editora y muy concretamente de ‘El País’, que ahora desempeña sabiamente Soledad Gallego-Diaz

Lo dieron otros periódicos, pero lo más significativo es cómo lo publicara, ocupando toda la página de Sociedad  el diario ‘El País’. La noticia consistía en la autocensura del muy prestigioso ‘The New York Times’,  que decidió no publicar en adelante caricaturas molestas para el ‘lobby’ judío y el despido el pasado abril de dos caricaturistas: Patrick Chappatte y Heng Kim Song.  La decisión fue adoptada tras una ilustración de Netanyahu dibujado como el perro guía de Donald Trump.  

Me parece significativa la publicación por ‘El País’ de este asunto porque en este periódico también se produjo el despido de un caricaturista, Carlos Romeu, y de un corresponsal, Juan Gómez, y censuraron a Emilio Menéndez del Valle por algo semejante cuando Juan Luis Cebrián mandaba en Prisa.
En junio de 2016 ‘El País’ nombra jefe de Opinión a José Ignacio Torreblanca, que desde 2008 escribía una columna semanal en la sección de Internacional. A Torreblanca le dan plena libertad con la única condición de que cuide escrupulosamente la línea pro judía.
Obviamente la situación ha cambiado desde que cambió la dirección de la empresa editora y muy concretamente de ‘El País’, que ahora desempeña sabiamente Soledad Gallego-Diaz. Las cosas ocurrieron de la siguiente forma:

El fondo de inversión Liberty impuso la censura 
Por lo general, los fondos de inversión no entran en la línea editorial de los periódicos en los que entran como accionistas. Con notables excepciones. Una muy notable y creo que poco conocida es el compromiso de Juan Luis Cebrián con los de Liberty, Nicolas Berggruen y Martin E. Franklin, para establecer un sistema que garantizara una postura acrítica con el Estado de Israel, una línea a la que Juan Luis Cebrián prestó la mayor atención. El control fue sumamente riguroso y produjo víctimas.

Despidieron a Juan Gómez en diciembre de 2014, un periodista que llevaba seis meses de corresponsal en Jerusalén. Era un veterano de la casa que había ocupado durante seis años con brillantez la corresponsalía de Berlín. Gómez fue despedido por sus objetivas crónicas sobre la invasión de Gaza en julio de 2014.

El día más sangriento en la franja, cuando Gómez informa de la muerte de casi cien palestinos, 17 menores y 13 soldados israelíes, ‘El País’ ilustró la crónica en su edición digital con una fotografía de soldados israelíes llorosos con el siguiente pie: “Soldados israelíes lloran en el funeral por un compañero muerto en la ofensiva”.

Censuraron artículos de Emilio Menéndez del Valle, embajador en Amán y en Roma durante el gobierno de Felipe González y que fue vicepresidente de la Delegación del Parlamento Europeo para Relaciones con el Consejo Legislativo Palestino. Un personaje de reconocido prestigio, muy fino, nada extremista.

Despido ideológico al humorista Romeu
Y despiden a Carlos Romeu, una historia que el humorista cuenta en viñetas con mucha gracia en su libro: ‘Ahora que aún me acuerdo de todo (o casi)’, editado por Astiberri en 2012. Lo que cuenta es rigurosamente cierto, como he podido comprobar por testimonios fiables.

A Romeu la indemnización miserable que le ofrecían por su despido crece cuando descubre que Juan Luis Cebrián “le ha vendido” el diario a Liberty, un grupo financiero que tiene detrás “a un hombre de negocios, nacionalizado yankee, de origen judío alemán”. Recojo las viñetas que se refieren a este despido ideológico tal como publiqué en mi libro: ‘El malvado Ibex’ y recomiendo la lectura del libro de Romeu:

“2007. En julio fallece Jesús de Polanco y me duele. Fue un gran empresario de la información, un hombre progresista y honrado y mi valedor en el diario”.

“Que a Cebrián nunca le hice mucha gracia. Quizá mi humor ácrata le dolía más en su condición de señorito de lo que estaba dispuesto a admitir como periodista”.

“Joaquín Estefanía, el segundo director (quien regularizó, ejem, mi estatus en el diario), creo que fue un error. ¿Un director humano, donde se ha visto?”.

“Jesús Ceberio tenía el sentido del humor de una tortuga muerta y era imposible hablar con él. El director está reunido. Esto es un mensaje automático. El director está reunido. Esto es…”.

“A Javier Moreno ni me lo presentaron. Visto de lejos tenía la buena pinta del ejecutivo sin entrañas clásico. En la conferencia que di en Cuenca en noviembre del 2008, ni lo mencioné”.

“2008. Junio. Hago un chiste afeando el cinismo con el que actúa el sionismo. ¡Cómo se pasan! [en un globo] Nota: No es manía, yo afeo fundamentalismos, mesianismos e integrismos de todas clases”.

“Dos días después es el presidente de la Comunidad hebrea de España quien escribe una carta al director poniéndome a caldo. ¿Cómo que está feo señalar? [en un globo]”.

“Y al día siguiente es el embajador de Israel quien públicamente pide mi cabeza al director de ‘El País’. Si tanto le pica, es que di en el clavo [en un globo]”.

“24 de diciembre [de 2009] a las 20:00, un subdirector de ‘El País’ me llama para decirme que a partir del 1 de enero no entregue más, que estoy despedido. Y ah, Feliz Navidad [en un globo]”.

“Y sigo sin saber qué motivó mi despido. Busco en Internet y descubro que Cebrián le ha vendido el diario a un grupo financiero yankee, Liberty algo. Vaya, vaya [en un globo]”.

“Busco más y descubro que detrás de ese grupo hay un hombre de negocios, nacionalizado yankee, de origen judío alemán. Imagen pixelada [en un globo]”.

“Recuerdo lo escocido que estaba el sionismo con mi chiste y creo comprender. Así se acaba mi relación con lo que, en su tiempo, fue el mejor diario de España”.


Firma

Lleva ejerciendo la profesión de periodista desde hace más de medio siglo. Ha trabajado en prensa, radio y televisión y ha sido presidente de la Asociación de Periodistas Económicos por tres periodos. Es fundador y presidente del Grupo Nuevo Lunes, que edita los semanarios El Nuevo Lunes, de economía y negocios y El Siglo, de información general. 

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